No es la primera vez que alguno de los escritores con los que hablamos nos maridan sus textos con música relacionada con su obra… Esta vez no podía ser menos ya que el texto relacionado son recetas de cocina… Así que pedimos a Héctor Martínez que nos presente una canción relacionada con cada una de las recetas que sale en su "Comer y cantar: Soul Food & Blues"
para complementar más información de un lanzamiento tan interesante , saber más sobre sus autores, y si algún valiente se atreve a hacer alguna de las recetas que la haga con la música adecuada de la época…


FRIED OKRA: Eagle Riding Papa – Big Bill Broonzy.

Big Bill Broonzy es uno de los músicos de blues más importantes de la historia: elegante, comprometido y una gran fuente de anécdotas, muchas de ellas, según dicen, inventadas. Este es un divertido hokum, es decir, una canción desenfrenada y con una letra con doble sentido.

SPICED PECAN: Get Em From The Peanut Man (Hot Nuts) – Lil Johnson.

La intérprete de esta canción también era amiga de cantar canciones de tipo hokum, incluso más subidas de tono, lo que llaman el dirty blues de los años 20. En esta canción, el peanut man (el hombre de los cacahuetes) no son frutos secos lo que precisamente trae.

PICKLED PIG FEET: Gimme A Pigfoot (And A Bottle Of Beer) – Bessie Smith.

La Emperatriz del Blues. Así es como se llamaba a Bessie Smith, una de las figures capitales del blues femenino. Fue una mujer de armas tomar y frecuentaba junto a su madrina musical, Ma Rainey, las fiestas en casas particulares que tenían como fin recaudar dinero para pagar el aquiler (rent parties). Una de estas fiestas inspiró esta canción que habla de cómo se lo montaban en el Harlem en los años 30.

HOECAKE: Beans And Cornbread – Louis Jordan & His Tympany Fives.

Louis Jordan es al rhythm ‘n blues lo que Miguel Ángel a la pintura del Renacimiento. Puro groove y buen rollo en canciones en las que suelta unas parrafadas imposibles de seguir. Esta canción habla sobre una pelea entre el pan de maíz y las judías y, con un ritmo frenético, nos hace un listado de ingredientes que no pueden ir solos por la vida, como el pan de maíz y las judías.

MASHED POTATOES:(Do the) Mashed Potatoes, de Nat Kendrick and the Swams.

Detrás de estos fulanos a los que nadie conoce está James Brown y su banda, que no pudo grabar este auténtico pepinazo con su nombre por problemas contractuales con su sello discográfico.

HOT TAMALES: Hot Tamale Baby de Clifyon Chenier.

La música de los pantanos o zydeco también tiene su lugar en el libro y su principal representante es Clifton Chenier, músico de obligada escucha y, si uno tiene ganas, obligado bailoteo.

JAMBALAYA: Jambalaya (On The Bayou) – Professor Longhair.

La canción Jambalaya (On The Bayou) es un clásico del country, pero ha servido de inspiración a muchos músicos de blues, sobre todo de Louisiana para acercarse a esta tonada y hacer sus propias versiones. En este caso, he escogido una versión de Professor Longhair, pianista criado en Nueva Orleans y padre de un estilo que mezcla blues con ritmos caribeños muy reconocible.

GUMBO: Gumbo Blues – Smiley Lewis.

Uno de los platos más típicos de Nueva Orleans es el gumbo, por lo que debe ser otro músico crecido en esta ciudad quien nos enseñe a degustar este plato con un rhythm ‘n blues al estilo NOLA.

RED BEANS AND RICE: Red Beans And Rice – Kokomo Arnold.

Cambiamos de tercio y nos vamos al campo, concretamente a Georgia, donde Kokomo Arnold nos interpreta un blues rural con un slide hipnótico. La letra de la canción muestra una de las realidades más tristes de la migración rural a la ciudad: emigrantes del campo que al llegar a la ciudad se avergüenzan de su pasado y no quieren saber nada de las tradiciones que en la ciudad se consideran de paletos. Kokomo se rebela contra todo eso y dice que lo que quiere es volver a su pueblo, a comer judías con arroz.

CHITLINS: Chitlin con Carne, de Junior Wells con Buddy Guy.

El título del tema es un error, pues mezcla los chitlins con el chile con carne, no sabemos si de forma intencionada o accidental. Es una canción del disco que supuso mi primer encontronazo serio con el blues.

FISH FRY: Deep Blue Sea Blues, de Tommy McClennan.

Una canción con guitarra acústica y voz, con más energía y mala hostia que cualquiera que puedas escuchar en formato eléctrico, relacionada con el catfish, que frito lo puedes encontrar en cualquier bar de carreteras sureño

HOPPIN’ JOHN: Southern Rag – Blind Blake.

Seguimos con blues rural, pero nos desplazamos hacia el este, hacia la zona entre los montes Apalaches y la costa atlántica, el conocido como Piedmont. Esta región desarrolló un estilo propio de blues, de la que es muestra Blind Blake. Además, la canción habla sobre el pueblo geechi, una de las curiosidades más interesantes de los EEUU: un pueblo en una remota región de la costa de Carolina del Sur y Georgia, donde han mantenido su tradición, lengua y cultura africana casi sin cambios desde hace cientos de años.

COLLAR GREENS AND HAM HOCK: Neck Bones and Collard Greens – Wild Bill Moore.

Volvemos al rhythm ‘n blues y nos dejamos seducir por una canción con ritmo que nos recomienda probar las berzas con codillo: la mejor cosa que habrás probado en tu vida.

SMOOTHERED PORK CHOPS: I Heard The Voice Of A Pork Chop – Jim Jackson

Jim Jackson procede de una época muy Antigua, y así lo parece su música. Esta canción tiene un estribillo divertidísimo en el que se dice “escuché la voz de una chuleta de cerdo decirme, ‘ven conmigo y descansa’”. Está parafraseando al Nuevo Testamento, sustituyendo a Jesús por una chuleta de cerdo.

BARBECUE: Barbecue Blues – Barbecue Bob.

Barbecue Bob no solo fue un músico interesantes (tocaba la guitarra de doce cuerdas) con un sonido muy característico, a pesar de haber muerto muy joven. También fue cocinero, de ahí su nombre artístico, y la foto promocional que usó, en la que se le ve con una guitarra sobre una buena cantidad de carne dispuesta a ser asada (y que yo he imitado para la foto de la solapa del libro).

JELLY ROLL: Jelly Roll Blues, de Jelly Roll Morton.

Este tipo decía que había inventado el jazz. Tan solo por eso y por la vida que llevó (tocando en burdeles siendo un niño, partidas de cartas con pistola de por medio, magia negra), merece la pena que la gente lo escuche.

APPLE PIE: Lazy Woman Blues – Blanche Calloway.

Vamos con otra mujer de la época dorada del blues, en la que no estaba todavía muy clara la línea que separaba este estilo del jazz vocal. Blanche, además, era la hermana mayor del famoso Cab Calloway, y una de sus principales influencias.

SWEET POTATO PIE: Sweet Potato Blues – Lonnie Johnson.

Uno de los músicos de blues más peculiares es Lonnie Johnson, pues su forma de tocar es incalificable, unas veces en el blues, otras en el jazz, algunas en el swing… Cuando en el revival de los años 60 viajó a Europa con el American Folk Blues Festival, se sintió extrañado de tener que tocar para un público mayoritariamente blanco.