La Editorial Blume lanza un interesante libro que recorre la vida y milagros de una de las bandas más emblemáticas y representativas del Rock. AC/DC con una trayectoria de cuatro décadas y media es uno de los iconos de la historia del Heavy Metal, una banda que siempre ha sido fiel a sus principios, a su sonido y a sus fans.

Toni Marchante

Paul Elliot es un periodista musical que lleva desde los ochenta pregonando el metal por el mundo. Hablamos de un periodista que ha trabajado para Sounds, Kerrang!, Metal Hammer y otras publicaciones, habiendo escrito algunos libros sobre otras bandas de música. El privilegio de haber sido espectador de la evolución del combo australiano ha sido definitivo a la hora de transferir al papel como el grupo ha ido evolucionando en el tiempo, al mismo tiempo que en el libro hace referencia a algunos momentos donde entrevistó a la banda.

Un libro que se nos presenta en un formato de mucha calidad, con muchas y grandes fotos que ilustran de una forma más evidente como se ha ido cambiando a lo largo de los tiempos y que también da protagonismo a muchas frases, muchas de las cuales se atribuyen a grandes personajes, independientemente de los miembros de la banda que acuñan unas cuantas; algunos de estos personajes son Joe Elliot-Def Leppard, Gary Rossington-Lynyrd Skynyrd, James Hetfield-Metallica, Gary Moore o Steven Tyler-Aerosmith. Durante el libro de desgrana mediante fichas ilustrativas la discografía editada por el grupo, con detalles y comentarios.

La narración arranca con la nota del autor basada en la crónica del concierto que AC/DC dio en el Oakland Coliseum en California el 21 de julio de 1979, una introducción que finaliza para llevarnos al principio de los tiempos empezando por Bon Scott, para después seguir con los hermanos Young y el resto de sus componentes. Nos cuenta los duros arranques, pero a la vez la persistencia y el descaro que los lleva hacia sus primeros álbumes que fueron editados inicialmente en su país de origen “High Voltage” y “T.N.T. A partir de ahí el autor va repasando disco a disco y gira a gira, hasta llegar a nuestros días. Entre medias, gran cantidad de situaciones, reacciones y comentarios van apareciendo y se van desgranando, opiniones de los componentes, compañeros de profesión, periodistas de renombre, etc…

Cuatro décadas y media dan para mucho y para navegar con diferentes modas y estilos musicales. La narrativa nos sitúa continuamente en el contexto, con los productores del momento, las giras, por dejar una de las muchas perlas que tiene el libro, en relación a la publicación de “Highway to Hell” en Estados Unidos y la controversia sobre el culto al satanismo y el rumor de si el disco se escuchaba al revés se escuchaban mensajes satánicos Angus Young declaró: “Hostia puta, ¿para qué lo quieres poner al revés?, lo dice bastante claro, ¡Autopista al Infierno!”. Tanto para los que hemos convivido con esta banda toda la vida como para los que no, podemos revivir/conocer el salto de la banda de Australia a Inglaterra, lo mal que le sentaba a Malcom que su música se relacionara con el punk, cuando la discográfica quería encasillarlos en ese estilo entonces de moda, cómo después de un crecimiento fundamental y necesario hasta llegar a “Let there be rock” toman la sabia decisión de cambiar de productor para alcanzar la cúspide con los dos mejores álbumes de su discografía “Highway to Hell” y “Back in Black” no por ello sin pasar previamente con la pérdida de Bon Scott, en una demostración de superación y homenaje a quien fue su voz hasta ese momento, el giro a la autoproducción menos éxitos para volver a la palestra con grandes trabajos.

Esos grandes trabajos volvieron a reflotar a la banda, “Blow up your video” y “Razorns Edge” que les llevó a grabar su segundo directo, después del directo de los directos, aquel “If you want blood” uno de los directos por antonomasia de la historia del rock. Ese directo “Live” también fue emblemático, el primero (por fin!) con Brian Johnson a la voz, esa gira fue la primera vez que tuve la oportunidad de disfrutar de su directo en aquel “Monsters of Rock” celebrado en el Estadio Olimpico de Montjuïc en Barcelona junto con Legion, Tesla y unos Metallica que giraban con su álbum negro. Tras un excelente “Ballbreaker” el libro nos lleva hasta la actualidad, con “Black Ice” como último trabajo de la banda con Malcom Young y “Rock or bust” con la presencia testimonial de Malcom en la composición, con una gira sin Malcom, la última de Cliff Williams al bajo y con el abandono en la gira de Brian Johnson por problemas en el oído; para colmo Phil Rudd es detenido por intento de asesinato, terminando la gira como pueden con la colaboración de Axl Rose (Guns´n´Roses) a la voz. El libro termina ahí, con la incertidumbre de si Angus decide seguir adelante o no, escuderos no le faltan, su sobrino Stevie quien suplió a Malcom en su último álbum y gira, Chris Slade a la batería y ver si la colaboración de Axl da para más, con la fácil tarea de buscar un bajista.

Un repaso a una de las bandas más emblemáticas de la historia del rock, esa banda que no se vendió nunca, fiel siempre a sus principios y a su sonido, con Malcom Young un alma que ya no está con nosotros, pero que como Bon Scott ambos querrían que AC/DC siguieran haciendo música. AC/DC ha demostrado como se puede estar en la cima haciendo siempre lo mismo y solo hay un secreto, ser verdaderamente auténticos. Ahora mismo depende de Angus, Angus lo es todo.

Toni Marchante

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