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9

Con unas semanas de antelación a la confirmación del parón definitivo de Barón Rojo en el próximo año dos mil veinte, llega a nuestros oídos el segundo larga duración de la carrera en solitario del guitarrista de Barón, Armando de Castro. Una buena noticia que sirve para contrarrestar la pesada losa que supone el adiós definitivo de la banda más grande que ha dado este país a lo largo de toda su historia musical.

Luis de Juan// @SentenciadeJuan

No vamos a hacer mención alguna a la despedida de Barón Rojo, ya corren, y correrán, ríos de tinta –digital- al respecto; solo debemos hacer referencia al protagonista de esta humilde reseña: Armando de Castro. Un guitarrista único e inimitable que, gracias a Odín, no para, sigue teniendo inquietudes y las plasma en trabajos como el que nos ocupa: “A.R.II”. Tras un buen disco debut, “A.R.I”, las chicas que integraban la banda, Vanesa Gallego y Carolina Blanco (cantante y bajista respectivamente), abandonan la banda dejando paso a dos experimentados y conocidos músicos de nuestro rollo como son Manuel Escudero (Ago, Santelmo, Sacramento) a las voces y Ángel Arias (Barón Rojo, Atlas) al bajo. Junto a ellos, continúan en la pomada Rafa Díaz a los parches y, por supuesto, don Armando de Castro a las seis cuerdas. No creo que a nadie le pille de sopetón si digo que el disco respira ese halo hardroquero que desprenden los trabajos clásicos, y no tan clásicos, de Barón Rojo. Si bien es cierto que el concepto musical que Armando de Castro le quiere dar a su formación orbita alrededor del hard rock clásico, no es menos cierto que no faltan tintes de heavy, blues e incluso algún pasaje de rock made in Spain al más puro estilo Extremoduro.

¿Cómo logras funcionar?” sirve como inicio del plástico. Al ritmo de la batería, arranca un potente riff de guitarra marca de la casa que sirve de camino para todo el tema. Una potente y apreciable base rítmica y un buen estribillo dan como resultado una aceptable canción de apertura. “Juego de necios” cambia de registro; arranca con un riff de guitarra de puro rock de aquí. Un tema ágil y pegadizo, que sirve para abrir boca para uno de los pepinazos del disco, “Carne de cañón”. El tema sirvió como single de presentación de este segundo trabajo y la verdad es que no me extraña. Una pequeña tempestad sirve de introducción a un tema mucho más heavy que sus predecesores, donde Manuel Escudero se siente como pez en el agua. Un tema de letra socialmente comprometida, con un pre y un estribillo pegadizo. Cabe destacar los buenos coros facturados por Armando, siendo estos una constante a lo largo de todo el disco. Muy buen tema. Continua “Una de Zeppelin” cuyo nombre define a la perfección lo que nos vamos a encontrar. Un homenaje a una de las mayores influencias de Armando, que también las tiene, y es que todos bebemos de algún agua, hasta los maestros.

Rompiendo” es puro y duro hard rock. La misma contiene el abecé de lo que debe de tener una canción del estilo para sonar directa y contundente. “Muy duro” es completamente antagónica. No hay que dejarse llevar por su nombre. Se trata de un medio tiempo tranquilo y pausado. “Enhendrix” es uno de esos juegos de palabras que tanto gustan al bueno de Armando. Nuevo homenaje a otra bestia de la guitarra, en el que cabría destacar el “engendro” vocal creado entre Armando y Manuel. “La llamada de la libertad” recupera el hard rock más típico de Barón Rojo. Un tema bonito y directo, me ha gustado mucho, la verdad. “La catedral” pisa el acelerador. Una canción con garra y contundencia. Un riff súper pegadizo sirve de motor para un tema épico de muchos quilates. Cuanto más aceleran las revoluciones mejor está Manuel, en mi humilde opinión.

No somos nadie” es un tema algo más encorsetado. Si bien, factura un buen solo de guitarra y batería, así como un excelente punteo de bajo, es una especie auto homenaje de los propios músicos. El trabajo comienza a llegar a su fin y lo hace con dos temazos de auténtico lujo: “Un Planeta” y “Sueños”. La primera de ellas es directa, rápida, llena de actitud. ¡Cómo debe ser! Incluso un bestial riff de metal y un final apocalíptico. Chapó. “Sueños” es el contrapunto; un tema de mayor minutaje, se trata de un precioso medio tiempo, elegante y atractivo que hará las delicias de los más melancólicos y que supone un excelente punto y final a este gran disco.

Muy buen segundo trabajo de Armando Rock. Es una suerte, siempre lo digo, pero no por mucho decirlo deja de ser verdad, que grandes músicos quieran y tengan ganas de seguir dando cera; es un motivo para estar agradecidos. Mucho le debemos a don Armando los amantes del rock en España y desde luego que se lo agradecemos. Gracias por existir y larga vida al rock and roll.

Luis de Juan// @SentenciadeJuan

TEMAS:

¿Cómo logras funcionar?
Juego de necios.
Carne de cañón.
Una de Zeppelin.
Rompiendo.
Muy duro.
Enhemdrix.
La llamada de la libertad.
La catedral.
No somos nadie.
Un planeta.
Sueños.

http://www.armandodecastro.es/armandorock.htm