Como curiosos de los fogones y amantes del buen comer, echábamos en falta un libro que relacionase la comida con la música que tanto nos gusta, Héctor Martínez le pone solución a nuestro dilema con su “Comer y cantar – Soul food & blues”.

Un ingeniero como Héctor se va al lado contrario para hacer un libro de recetas, mezclado con la historia del pueblo afroamericano para contar que ambas partes siempre han estado unidas en las raíces de nuestro estilo que es el blues. Imaginamos que podría haber escrito volúmenes y volúmenes, pero en 200 páginas reúne 18 recetas estructuradas de la misma forma: historia de cada receta, las canciones relacionadas sobre el ingrediente/plato y la receta propiamente dicha.

El trabajo de documentación es realmente exhausto y exquisito, ofreciendo multitud de detalles históricos como decíamos de los platos o ingredientes. Gran parte de la música de aquella época tenía su origen en los esclavos afroamericanos para que luego lo acabaran cantando los bluesman de turno como parte de la cultura popular del momento. Por citar tres datos curiosos nos enteramos de donde viene el Apple Pie, el origen de la Barbacoa , quien era el señor Antoine-Agustin Parmentier, o que relación tenía Louis Armstrong con los laxantes… aprendemos platos nuevos como el gumbo, la jambalaya o el Hoppin’ John… ingredientes nuevos como la okra , la santísima trinidad de la cocina cajún o que es la soul food… y que plato se hacía cuando se hacía vudú, como era la matanza de un cerdo o que comían los sirulos. La documentación del libro también es gráfica, y Héctor aporta mapas, fotos y anuncios de la época haciendo más visual e interesante el libro.

Como se puede esperar no son recetas de alta cocina, son “para todos los públicos”… algunas más apetecibles que otras, pero es algo al alcance de cualquiera que quiera poner un poco de interés por ponerse a hacer los platos y meterse un poco en el ambiente, con la cocina, la música… Por poner un pero al libro, diríamos que las fotos pecan de un tanto sencillas/simples… no sabemos si ese era el objetivo, aún así algo más trabajado hubiese dado mayor impacto visual a todo el acabado.

No queremos descubrir más detalles para que os hagáis con el libro, entendáis aquella época, la música y de paso si podéis llenaros la barriga mejor que mejor. Esperemos que haya un segundo volumen con más platos, explicaciones y curiosidades para saber más sobre aquellos días y empaticemos con su gente y con la música. De momento este ya lo valoran más fuera que en España, porque le han dado un premio en los “World Cookbook Awards” de Estados Unidos, en la categoría C17 optando al galardón “Best in the world” la próxima primavera en París. Apoyamos sin duda al lanzamiento para que esté en cocinas, clases de música o donde sea, hay que dejar constancia de un legado tan importante.

David Aresté
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