Dream Theater – 31 de Enero 2020 – Wizink Center (Madrid)

Seis años han pasado desde la última visita de los Reyes del Metal Progresivo a Madrid. Una plaza olvidada desde aquel concierto de 17 de diciembre de 2014 que no dejó muy buen sabor de boca, por las circunstancias en que se dieron. Una entrada floja en unas fechas complicadas, en plena cuesta de enero, con una crisis económica que castigaba con intensidad a nuestro país y donde todo ello se juntó con problemas en la logística de la banda, que demoró el comienzo, con gente que se perdió los primeros temas porque los que estaban en la cola seguían entrando, con gente con entrada de grada a la que se le condenó a ocupar pista por cerrar el acceso a las mismas, un concierto donde no se nos permitió disfrutar de las proyecciones preparadas para la ocasión (lo suplieron con televisar lo que sucedía en el escenario), algunos cortes de sonido en los primeros temas y para más inri, debido al retraso, se nos privó de disfrutar del concierto completo siendo las damnificadas “Scarred” y “Illumination Theory“ , tema de más de 22 minutos y buque insignia del álbum que vinieron a presentar. Este mal sabor de boca nos hizo sentir a muchos con el derecho a una compensación que no acababa de llegar. La gira del nuevo álbum siguiente a su homónimo, “The Astonishing”, no recaló en nuestro país y la posterior gira de la banda rememorando su colosal “Images and words” pasó por Barcelona y Baracaldo olvidándose de nuevo de la capital de España. Por todo esto, el concierto de esa tarde resultaba un tanto especial, muchos que no olvidamos, acudimos con el sentimiento de una deuda a cobrar, pero además con la emoción de poder disfrutar por un lado, de lo que nos ofrece en directo su último buen álbum y de la celebración del aniversario de sin duda, uno de sus referentes discográficos, la interpretación íntegra de su obra conceptual “Metrópolis 2: Scenes from a memory”.

Texto: Toni Marchante
Fotos: David Aresté

Esta vez, para la ocasión, el concierto se ubicó en el Palacio de los Deportes Wizink Center, con un uso reducido, con solo ocupación de pista, sin acceso a gradas. La expectación para este concierto era notable, media hora antes de la apertura de puertas la gente hacía cola y el espacio habilitado para la ocasión se llenó. Todos estábamos ansiosos por ver el espectáculo que nos ofrecían los americanos. La duración, la habitual, el formato “An evening with Dream Theater” ya es un clásico de la banda, tocar más de dos horas y sin teloneros es lo menos que un fan puede esperar, difícil sería digerir un concierto del quinteto de hora y media. Por eso no me agrada verlos en los festivales, porque una hora de concierto de ellos deja la sensación siempre de dejarte con la miel en los labios. A las 19:00 abrieron las puertas y el tiempo de espera hasta el comienzo fue de hora y media, donde ya visualizábamos totalmente al descubierto el escenario diseñado para esta gira, con dos alturas, la super batería en el centro y una gran pantalla detrás, donde se proyectaba una imagen futurista de robots humanos mientras escuchábamos lo más granado de la discografía de Kraftwerk.

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A la hora fijada daba comienzo el evento, un espectáculo dividido en dos actos y un bis de regalo. El primer acto de una hora de duración se centró en la presentación de su nuevo disco “Distance Over Four” y el segundo en la celebración del 20 aniversario de “Metropolis 2:Scenes from a memory” que interpretaron al completo. Para el bis cerraron con “At Wit’s End”, una de las grandes canciones de su último disco que cerró el concierto con broche de oro.

Acto 1:

Se apagaron las luces y en la pantalla se proyectaron imágenes futuristas acompañadas de la intro “Atlas”, compuesto por la productora musical Two Steps From Hell, que dio paso a “Untethered Angel”, el tema de apertura de su último trabajo sirvió para abrir el concierto. Lo primero a destacar es el buen sonido del que gozamos durante todo el concierto, en un grupo como Dream Theater este aspecto es crucial dado el engranaje sonoro que se desprende de sus instrumentos. Todos se percibían cristalinos, si bien guitarra y en ocasiones los teclados predominaban, pero en conjunto el sonido hizo lucir mucho más al grupo. Durante este set, en las canciones del último álbum se proyectaron las imágenes de los videos incluidos en la edición especial de su último lanzamiento.

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Pero la principal conclusión a la que llegamos tras haber disfrutado de esta parte es que Dream Theater son un grupo de excelentes músicos, donde la parte más débil es su frontman James LaBrie. Es impresionante ver y oír tocar a los cuatro instrumentistas y también es difícil concebir a Dream Theater sin James LaBrie, pues su voz forma parte de la identidad de la banda. Pero también es cierto, que esta noche en directo lo vimos sufrir para poder llegar y en ocasiones incluso desentonar, sobre todo en el arranque con “Untethered Angel” o en la parte final de “Barstool Warrior”, curiosamente en los temas más nuevos. La segunda canción en sonar fue “A nightmare to remember”, auténticamente espectacular, con los cinco componentes dando y demostrando sus cualidades musicales, un tema que percibí con matices diferenciales del original, pero igual de espectacular y potente.

Después de esta canción vinieron las primeras palabras de LaBrie, elogiando a nuestro país y contándonos los álbumes centrales de la noche, para dar paso a “Fall into the light”, que tocó en suerte para el concierto madrileño. El tema que se va alternando con “Paralized” en esta gira sonó impresionante, resaltando la bellísima parte instrumental del solo de guitarra de Petrucci que fue coreado por todo el público ante la demanda de LaBrie que dirigió su micrófono hacia la audiencia, un micrófono diseñado para la ocasión, representando la portada del nuevo disco. “Barstool Warrior” hizo continuar el disfrute, llevándonos al segundo tema que se salía de los discos estrella de la noche; “In the presence of enemies Part.1” con un arranque absolutamente descomunal, fue también muy celebrada e interpretada con la clase y buen saber hacer por parte de los americanos. Las palabras del mítico investigador Carl Sagan introdujo junto a las imágenes de la sonda espacial Voyager el tema “Pale Blue Dot” que sirvió para llegar al intermedio tras una hora de gran disfrute.

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Acto 2:

Tras un periodo de descanso de casi media hora amenizados con canciones de los años 20, comenzamos con el tributo a su álbum conceptual más afamado. Me gustó mucho el enfoque con el que la banda ha dirigido este álbum para su aniversario, donde la historia es presentada en la pantalla como una película de cómic, presentado inicialmente a los personajes y pudiendo seguir la historia durante toda la interpretación. Ya desde el primer momento todas entramos en hipnosis y he de decir que gran parte del público estuvo cantando junto a LaBrie todas las canciones del disco sin desfallecer. Tras la puesta en escena el tic toc de “Regression” se puso en marcha con una cuenta atrás vociferada por el público, desencadenando en una “Overture 1928” verdaderamente espectacular, para poder comprobar luego en “Strange Deja Vu” que recuperábamos a un Labrie mucho más entonado en la voz. “Fatal tragedy” estuvo inconmensurable, de matrícula de honor en ejecución.”Beyond this life” sonó potente, con momento para Jordan Rudess y su teclado portátil, algo que hizo durante algunos temas en esa noche. En “Through her reyes” tuvimos un momento muy emotivo, donde Mike Mangini abandonó su puesto para delegar la percusión a una caja de ritmos y un James Labrie sentado en el centro del escenario cantó el tema junto con el público, mientras en la pantalla Nicholas visitaba el cementerio donde en las lápidas aparecían las grandes estrellas del rock que desaparecieron en los últimos años , Peart, Emerson, Squire, Zappa…arrancando los aplausos del respetable como profundo tributo.

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De nuevo palabras de James LaBrie para recordarnos cosas del álbum conceptual y dar paso a otro de los grandes temas, “Home” que sirvió para encarar una parte final verdaderamente grandiosa. Qué decir de “The Dance of Eternity”, toda una prueba de fuego para cualquier músico, una exhibición de virtuosismo y destreza musical la que pudimos ver. “One last time” sirvió para que LaBrie compartiera voces con un público más que entregado en el estribillo. Momento emotivo llegó en la interpretación de “The Spirit carries on” donde el público colaboró con las linternas de sus teléfonos móviles convirtiendo el recinto en un campo de estrellas. Una canción coreada por todo el mundo, si bien LaBrie no estuvo a la altura de sus compañeros. “Finally free” cerró la obra conceptual a un altísimo nivel para concluir con las imágenes del desenlace final de la historia en la pantalla de video.

Un privilegio haber sido testigo del directo de esta obra conceptual allá por el año 2000 en la Riviera y poder revivirla en esta ocasión, con un formato distinto veinte años después, disfrutando de unos músicos irrepetibles, con un John Myung que maravilla con su forma de dominar el bajo, siempre la misma postura, sin cambiar nunca la expresión de su cara, el hombre que tiene un pulpo en cada mano para presionar las cuerdas con gran maestría. Jordan Rudess también nos dio una grandísima noche, inclinando su teclado, saliendo con su teclado portátil y animando al público desde la tarima de su teclado. Mike Mangini nos dio una gran exhibición y eso que muchos estábamos expectantes ante como iba a acometer el disco conceptual, una obra plagada de toques de percusión muy personales de Mike Portnoy. La verdad es que no echamos de menos a Portnoy en ningún momento, Mangini estuvo colosal durante todo el concierto y bordó su actuación. Fue una noche más para disfrutar de los reyes del progresivo, una noche redonda para presentar su nueva obra y disfrutar de una de las grandes joyas de su discografía, una banda donde claramente John Petrucci es el jefe, en una noche donde se le hizo una clara alegoría a la guitarra eléctrica, por parte de uno de los mejores guitarristas de las últimas décadas. Esta noche sí, esta noche todo el mundo salió del Palacio de los Deportes con una sonrisa de oreja a oreja tras poco más de dos horas y media de deleite musical. Aquellos que salimos algo decepcionados en su última visita a Madrid, nos sentimos compensados y recompensados con lo de esta noche. Ya solo nos queda esperar que no tengamos que volver a esperar seis años más.

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Texto: Toni Marchante
Fotos: David Aresté

Act 1:
1. Untethered Angel
2.A Nightmare to Remember
3.Fall Into the Light
4.Barstool Warrior
5.In the Presence of Enemies, Part I
6.Pale Blue Dot

Act 2 (Metropolis, Part 2: Scenes From a Memory):
7.Act I: Scene One: Regression
8.Act I: Scene Two: I. Overture 1928
9.Act I: Scene Two: II. Strange Déjà Vu
10.Act I: Scene Three: I. Through My Words
11.Act I: Scene Three: II. Fatal Tragedy
12.Act I: Scene Four: Beyond This Life
13.Act I: Scene Five: Through Her Eyes
14.Act II: Scene Six: Home
15.Act II: Scene Seven: I. The Dance of Eternity
16.Act II: Scene Seven: II. One Last Time
17.Act II: Scene Eight: The Spirit Carries On
18.Act II: Scene Nine: Finally Free
Encore:
19.At Wit’s End