Ambicioso disco de la banda americana que ha optado por apostar por su segundo disco conceptual, el decimotercero de su carrera, que a buen seguro dará mucho que hablar, tanto a favor como en contra, como viene siendo habitual en los anteriores lanzamientos. ¿Estará más contenta su facción metálica o su facción más progresiva?, ¿Se echará de menos el aporte compositivo de Mike Portnoy, que algunos echaron de menos en sus últimos dos discos?. A continuación trataremos de analizar este trabajo que supone un hito más de los neoyorquinos.

Toni Marchante

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de analizar este trabajo, es que no sólo hablamos de música, sino que hablamos de un concepto gestado en la mente de John Petrucci, una historia de ciencia ficción al estilo “Juego de Tronos” del futuro, donde existe un imperio que domina el norte de lo que hoy en día es Estados Unidos, salvo un pequeño reducto ocupado por los rebeldes. Esta trama está repleta de personajes, que James LaBrie se ocupa de representar de forma magistral, en un hábitat que no le resulta extraño (recordemos sus trabajos en Leonardo o con Ayreon en “Human Equation”), con la dificultad añadida de interpretar esta vez a todos los personajes; que son por la facción del Imperio, el emperador Lord Nafaryus, su esposa Arabelle, sus hijos, la princesa Faythe y el heredero Daryus. Y por la facción rebelde, el comandante Arhys, su fallecida esposa Evangeline, su hijo Xander y el protagonista de la historia, Gabriel, que es El Elegido, hermano de Arhys.

Ante una obra de tal envergadura y conforme fuimos conociendo la configuración de la escena en dos actos, sumando un total de 34 temas (20 en el primero y 14 en el segundo),todos presumíamos la gran carga cinematográfica que iba a tener el trabajo aspecto que se confirma desde la primera escucha. El despliegue percibido en los Art Works y en las ediciones especiales, disponibles algunas desde estos momentos y otras con fecha prevista para mayo (donde se incluye la figura de un NOMAC , el droide que aparece en la portada, pintado a mano limitado a 4000 unidades), dan fe de que este trabajo está pensado para un performance más allá de la propia sonoridad con proyecciones en directo o quién sabe si un musical para teatro o incluso una película.

Entrando en lo musical, respondemos a la primera cuestión, ¿metal o progresivo?. A mi entender, ninguno de los extremos estarán satisfechos, ambos se quejarán que en la larga duración del álbum no perciben de lo suficiente para colmar su sed. “The Astonishing” es un álbum donde la melodía triunfa sobre el metal y el progresivo. Esto no quiere decir que no existan grandes momentos de estos estilos, pero tal y como se desarrolla la música, los cortes van variando sin darnos cuenta cambiando de escenario continuamente. Si Petrucci se ha encargado de la materia gris de este trabajo, en la composición ha compartido las labores con Jordan Rudess, quien claramente ha tomado el mando en este aspecto. La abundancia de pianos, teclados y efectos sonoros son redundantes durante toda la obra. Pero lo que también debemos destacar es el tratamiento de las orquestaciones y coros y para eso han contado con David Campbell. El afamado compositor que ha trabajado en más de cuatrocientos discos de oro, con gente como Justin Timberlake, Adele, Muse, Michael Jackson, etc…, compositor de varias bandas sonoras y musicales de Broadway; le ha dado al disco un barniz especial que quizás sea lo más novedoso y lo que haga de este disco ser diferente a cualquier cosa que hayan hecho antes. Este tratamiento, además de potenciar la sensación cinematográfica, también enfatiza las escenas sonoras, dando emotividad en los momentos que la obra lo precisa, llegando incluso en muchos momentos a sonar descaradamente a producciones de la factoría Disney como podemos percibir sobre el minuto 3 de “Dystopian Overture” por ejemplo, que parece que estamos en medio de “El Rey León” , en “2285 Entr’acte”, “Begin Again” o una de las melodías recurrentes durante todo el disco que nos recuerda a “No importa la distancia” de Hercules.

Otro aspecto que traerá controversia es la duración del disco. El disco tiene una generosa duración, 130 minutos y posiblemente para muchos se le pudiera hacer muy largo. Partiendo de que se trata de un trabajo que gana mucho con las escuchas ya que tiene multitud de detalles donde disfrutar, es muy importante degustarlo con paciencia, sin aturullamientos. No es un disco de escucharlo rápido y ya está, si se hace así pierde muchos enteros, sienta mal, como una comida copiosa a gran velocidad. Este disco es como esas grandes comidas donde no tienes compromisos por la tarde y da para café, copa y puro…Sentarte en un sillón, con unos buenos auriculares, con las letras por delante, los art Works, siguiendo la trama…¡no tiene precio!.

Entrando a valorar las canciones en conjunto, hay de todo y como he dicho se percibe de forma atomizada. Desde las intros e interludios que se suceden durante su desarrollo plagados de efectos futuristas, en el primer acto podemos escuchar temas melodiosos, lentos y a medio tiempo como “The answer”, “A better life”, A Saviour in the square”, “The X aspect” o “Act of Faythe” que es uno de los temas centrales donde su melodía es recurrente durante el disco. También encontramos canciones cargadas de teatralidad en forma de tango en “Lord Nafaryus” o la metalera “Three days” con elementos de ragtime y big band. Sin dejar atrás cortes más acústicos y comerciales como “When your time has come”, la marcial “Brother, can you hear me?” que nos traslada a aquel “The Wall” de Pink Floyd. También hay momento para los desarrollos progresivos instrumentales marca de la casa con “A life left behind” y sobre todas ellas, destacan grandísimas joyas como ”The gift of music”, “Ravenskill”, “Chosen” o “A New Beginning” .

El segundo acto digamos que es más directo, pero quizás en la parte final se desinfla un poco y podría haber sido más grandioso. Comienza a lo Disney con “2285 Entr’acte”, para meternos de lleno en uno de los grandes cortes del disco “Moment of Betrayal” donde se recoge toda la esencia de las grandes cosas que nos puede ofrecer Dream Theater. Seguimos con los momentos intensos y teatrales reflejados por ejemplo en “The Path that divides” un compendio de orquestaciones, coros y desarrollos progresivos que con la magistral voz de James nos sumergen en la intensidad de la trama. La emotividad de “My last farewell” otro de los grandes de esta parte, canciones como “Losing Faythe” que rememora a “Chosen” van encarando el final. “Hymn of a Thousand Voices” recupera la faceta acústica bien aderezada con arreglos de violín y coros. Pero es a partir de aquí donde yo me esperaba algo más grandioso, un final de esos de los que nos saben brindar, como la última parte de “Illumination Theory” por ejemplo. Y no quiero decir que la parte final no sea buena, pero no suponen ponerle la guinda al pastel. “Our new world” es un medio tiempo hard rockero y ”Astonishing” concluye un grandísimo disco, a modo de canción de títulos de crédito, revisitando diversos momentos de lo escuchado.

En cuanto a los músicos rayan a muy gran altura Jordan Rudess y James Labrie al que se le ve en su salsa, dominando todas las situaciones. John Petrucci en cuanto a ejecución musical tiene menos presencia que otras veces, pero podemos disfrutar de sus riffs y sus magníficos solos como en “Chosen”, “A new beginning” o “Our new world”. A John Myung se le ve aparecer con brillantez en momentos puntuales, pero deja la sensación de que se ha infrautilizado para este disco. Y respecto a Mangini realiza un buen trabajo, la batería a mí me gusta cómo suena y su desarrollo en las canciones es muy interesante, aunque seguirá dando que hablar su estilo inorgánico frente al de Portnoy, discusión de la que me desmarco al ser dos grandes baterías con estilos distintos

Dream Theater se examinan en cada lanzamiento que hacen, es el precio de haber alcanzado cotas muy altas desde sus primeros discos. Mantener el nivel y ser original suponen una exigencia soportable por pocos. Con este disco la banda asume un riesgo al tratar de mantener ese nivel y a mi entender lo consiguen. Ningún disco hasta el momento en su carrera había sido tan exigente y ambicioso, siendo radicalmente distinto a la otra obra conceptual de su carrera SFAM. Todos sabemos de la reputación de sus componentes como músicos, pero han apostado por el alma de una historia, anteponiéndola a los virtuosismos sin alma. Otro gran disco para disfrutar, otro escalón más hacia el cielo.

Toni Marchante

Temas:

Acto I

1. Descent of the NOMACS 1:10
2. Dystopian Overture 4:50
3. The Gift of Music 4:00
4. The Answer 1:52
5. A Better Life 4:39
6. Lord Nafaryus 3:27
7. A Savior in the Square 4:13
8. When Your Time Has Come 4:19
9. Act of Faythe 4:00
10.Three Days 3:44
11.The Hovering Sojourn 0:27
12.Brother, Can You Hear Me? 5:11
13.A Life Left Behind 5:48
14.Ravenskill 6:00
15.Chosen 4:32
16.A Tempting Offer 4:19
17.Digital Discord 0:47
18.The X Aspect 4:13
19.A New Beginning 7:40
20.The Road to Revolution 3:34

Act II

1.2285 Entr’acte 2:20
2. Moment of Betrayal 6:11
3. Heaven’s Cove 4:19
4. Begin Again 3:53
5. The Path That Divides 5:09
6. Machine Chatter 1:03
7. The Walking Shadow 2:58
8. My Last Farewell 3:44
9. Losing Faythe 4:13
10.Whispers on the Wind 1:37
11.Hymn of a Thousand Voices 3:38
12 Our New World 4:11
13.Power Down 1:25
14.Astonishing 5:51

Página web: http://www.dreamtheater.net