Black Stone Cherry + Monster Truck – 30 de Noviembre’18- Sala But (Madrid)

A finales de Noviembre pasaron por España juntas dos bandas que sacaron sendos grandes discos en 2018, Black Stone Cherry y Monster Truck, aterrizaban en nuestras salas para delicia de los corazones más rockeros.

Texto y fotos: Susana Manzanares

 Una vez más otro cartel de esos que los grupos maridan bien el uno con el otro y los seguidores de ambos van en la misma sintonía o al menos simpatizan. Ser dos garantizaba también tiempos más que razonables, pues últimamente no es raro encontrarnos con tres bandas o más por concierto, lo cual te hace salir hacia la sala casi en la sobremesa de la comida… En esta ocasión no fue problema que hubiera más eventos en la ciudad, como otras veces pasa, y ya estaba con buena entrada desde el principio, se notaba mucho que había ganas de los americanos.

Ganas de unos y de otros, pues la sala ya estaba bastante ocupada para los teloneros. Los ‘monstruos’ -de hecho, mucha gente iba más por ellos-, no se prodigan mucho por aquí y ya era hora de poder disfrutarlos, nosotros ya nos quedamos con la boca abierta cuando los vimos por primera vez hace un par de años en el Sweden Rock, muy  muy grandes. Desde Norteamérica, Canadá más concretamente, por fin vino a visitarnos este cuarteto para dejarnos con la boca abierta 45 minutos con su rock crudo, clásico e intenso ofreciéndonos los mejores temas de sus trabajos anteriores pero sobre todo de su último disco True Rocker, para el que han contado con la colaboración del siempre inquieto Dee Snider.

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Tal como los recordábamos, fue una actuación directa, sin rodeos, con las pausas justas y como en Suecia, un auténtico huracán sobre el escenario. No en vano llevan casi diez años reventando altavoces y girando con gente apenas conocida como The Sheepdogs, Slash o Deep Purple… Aunque Jon Harvey se postule como frontman, la inmensa presencia de Jeremy Wilderman a la guitarra es un punto importante en el que fijarse en la banda en directo. Bien puede compartir el liderazgo con su compañero, el mano a mano en perfecto equilibrio entre ellos forma un núcleo bien empastado que es sin duda la base y el secreto de la banda. Sin desmerecer para nada, Brandon Bliss a los teclados y Steve Kiely a la batería se posicionan en un segundo plano para marcar una base rítmica demoledora y darnos esos aires de rock clásico y sureño que tanto nos gusta.

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Conscientes de que tenían que aprovechar al máximo sus minutos, optaron por hacer un set equilibrado entre sus tres discos True Rocker, Sittin Heavy y Furiosity, así que sonaron temas como‘True Rocker’‘Denim Danger’ y ‘Devil Don’t Care’ de ese último y ‘Don’t Tell Me How To Live’‘Old Train’ o ‘Sweet Mountain River’ de los más antiguos. 45 minutos no es nada y tan a poco supo como corto se hizo, es lo que tiene un gran concierto, que el tiempo vuela y hubiéramos seguido disfrutándolos otros 45 más como mínimo pero tenían que irse.

Tras los cambios de rigor y cuando casi teníamos las pulsaciones de vuelta a su estado de reposo llegaban más, de nuevo los sonidos americanos, sureños y de aires renovados de manos de Black Stone Cherry, el grupo principal de la noche que venía a presentar su último Family Tree. Por el contrario que los anteriores, los de Kentucky sí que vienen por España con más o menos frecuencia así que ya tienen reclutada una buena legión de fans como ya se podía ir viendo en la sala, que para entonces ya no cabía ni un alfiler. Como mandan los cánones, el grupo principal goza de más tiempo y más temas, cerca de una veintena es lo que la banda nos tenía preparados con esa elegancia que le caracteriza y la gran personalidad de la voz de Chris Robertson para mostrarnos cómo suenan en directo los temas de ese Family Tree y otros hits de la banda.

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Que la banda tiene un poderoso directo es indiscutible, pero a lo largo del concierto tuve la percepción de mucho altibajo, subidones por momentos y caer de golpe a temas más accesibles o más simplotes que rompían un poco la línea del concierto. Personalmente prefiero el típico de menos a más que no te deje ni respirar y que no tengas ni un segundo ni para ir al baño, justo lo que nos habían dado antes Monster Truck a dosis de tamaño camión, como ellos. Como se suele decir vulgarmente, y esto es una opinión personal, se los comieron con patatas vaya. Pero bueno, que para gustos los colores y ellos son los que mandan y visto por otro lado, también está bien observar la versatilidad y la dinámica que un grupo pueda ofrecer en directo así que… aceptaré pulpo porque además no puedo decir que no estuvieran dando un gran concierto.

Mención aparte la que se merece de la pegada de John Fred Young a la batería, con el mismo carácter que su amo, que no dudó en salirse de los bombos en mitad del concierto a dar las instrucciones pertinentes hasta que la cosa fuera como tenía que ir a su gusto aunque fuera a base de llevarse a la propia batería por delante, más de un plato roto cayó esa noche… Si Steve de Monster T. ya nos sorprendió minutos antes, Young lo hizo mucho más aprovechando su solo para lucirse, y bien que lo hizo, no se ve todos los días esa forma descomunal de tocar. Bien apañaditos, hicieron otro repaso equilibrado a sus discos mostrando todo su potencial musical y escénico, esa nota ‘activa’ la ponía Ben Wells que no dejó de moverse en todo el concierto, demasiado incluso… vaya si sudó la camiseta, o mejor dicho la chupa floreada mientras iban sonando ‘Burnin’’ , ‘Bad Habit’, ‘James Brown’ o la propia ‘Family Tree’ que da nombre a este último disco, aunque hubo sitio para  grandes interpretaciones de ‘Blame It On The Boom Boom’, ‘In My Blood’ o ‘Cheaper To Drink Alone’ coreadas y ovacionadas por toda la sala.

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En resumen, una buena noche de rock de esas de salir contento de la sala.  Siempre es un gusto ver tan en forma a una de las bandas con más estilo del panorama y que en nada se planta en los 20 años siempre con su toque personal y potente, esperemos que para próximas visitas aumenten de aforo que ya se lo van mereciendo y en cuanto a los teloneros… pues que también se merecen dejar de serlo así que… gira propia YA!

Texto y fotos: Susana Manzanares