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8

Antes de iniciar esta humilde reseña este abnegado escribano quiere pedir disculpas a la banda por la tardanza en la elaboración de la misma, culpa mía; he de decir que ha sido por descuido y no por dejadez. Espero que sepan aceptar mis sinceras disculpas y que prevalezca el refrán, al que por desgracia acudo más a menudo de lo que querría, más vale tarde que nunca.

Luis de Juan// @SentenciadeJuan

Dicho esto, nos metemos de lleno en lo que es el primer larga duración de los oscuros granadinos Knights of blood. Tras un apetitoso EP debut llega el momento de batirse el cobre como está mandado y “Falsa realidad” es la apuesta de la banda para iniciar la andadura en el camino del metal. Mal no deben de ir la cosas cuando hace escasas fechas nos enteramos que serán banda support en la extensa gira española de los suecos King Company de la que, mínimo en una fecha, seremos testigos presenciales.

El quinteto titular de Knight of blood está formado por Mireia a la voz, José V y Javi a las guitarras e integrando la base rítmica Alex al bajo y Kyle a la batería. La banda practica un heavy metal de corte clásico, instrumentalmente oscuro al que ilumina la bonita voz de Mireia. Tiene ciertos toques trash y un aire progresivo bastante molón, una amalgama de estilos que orbitan alrededor de lo que realmente importa: the fucking metal.

La obra ha sido producida por Enrique Mompó y Fernando Asensi, siendo grabado y masterizado en Fireworks Studios con un buen resultado. Tras presentar a los padres y padrinos de la criatura, vamos al lío.

La banda pone toda la carne en el asador con el pepinazo que da nombre al disco “Falsa realidad”. Un excelente riff inicial nos introduce en un tema demoledor, rompe cuellos. El pausado doble bombo nos conduce en volandas a través de una controlada tempestad sónica mientras Mireia pone brillo a tanta contundencia. Un punteo en la onda del Wasted Years de Iron Maiden termina de darle un toque genial. Una excelente canción, sí señor. Esto empieza bien.

Algún día” continua con el esquema marcado por la banda. Contundente base rítmica y guitarras afiladas dan lustre a un tema dinámico y entretenido con un, solo aparentemente, descontrolado estribillo que mola un huevo. ¡Fast as a Shark! Destaca también un toque sinfónico mediado el tema que es un gustazo. Brutal. ¡Que no pare la chicha! “Pobres bajo la piel” no pisa el freno, ¡menudo inicio más bestial! Me ha flipado esa aceleración progresiva hasta llegar al clímax sinfónico. Me quito el sombrero. Este terceto inicial es ganador cien por cien. De momento, perfecto.

Perdóname” baja las pulsaciones. Un melódico medio tiempo sirve de estructura de un tema más lento (of course) que sus predecesoras si bien es cierto que posee un brutal interludio al ritmo del onomatopéyico tupa tupa de la batería que te clava en el sitio, un final ultra acelerado y una soberbia parte instrumental con lisérgico punteo de guitarra. No sé decidirme por qué canción me gusta más.

Más madera, entra en escena el carismático Oscar Sancho de Lujuria para aportar su desgarrada voz en “Defiende el metal”. Ni que decir tiene que se trata de un tema más macarra que, he de reconocer, ha quedado de lujo cantando por Oscar. Es pegadizo, hace mover los pies, pero no pierde ese deje heavy que caracteriza a la banda. Igualmente, cabe destacar los buenísimos coros, excelentes a lo largo de toda la obra. “Cielo gris” sirve de pausa al cd. Se trata de una balada que sin ser mala, ni mucho menos, parece muy diferente al estilo facturado por la banda. Un cambio muy radical que, en cualquier caso, no pierde contundencia ni cae en la ñoñería.

Recuperamos la esencia con la maideniana “Necio perdedor”. Se trata de un tema redondo, el toque a los Maiden más clásicos nos hace disfrutar desde el primer segundo. Una joyita que debes oír para disfrutarla como merece. Como detalle decir que cuenta con la colaboración de Manolo Parra (Sovengar). Bajan las revoluciones con la triste historia de “Ya no me das miedo” a medio camino entre la balada y el medio tiempo con pequeños detalles más brutales que acoplan perfectamente con la temática de la canción.

Perdición” arranca como un cañón, con unos brutales coros y un riff de guitarra que te deja clavado a los cascos. Un estribillo más melódico sirve de contrapunto a la contundencia general del tema. Muy guapo el riff de la estrofa final made in Robb Flynn de Machine Head. “Sindrome” cuenta con la ayuda del excelente cantante de Ópera Magna José Vicente Broseta. Se trata de un tema épico, complejo, muy rápido, directo a la yugular con un interludio pausado y elegante que sirve de compensación a tanta cera. Gran tema.

Finaliza el trabajo “Knights of blood”. De nuevo la velocidad de crucero toma los mandos de los caballeros de sangre para galopar desbocados bajo las firmes riendas de Mireia. Un auténtico pepinazo de excelente heavy metal para poner punto y final a la obra.

Muy buenos mimbres tienen los chicos de Knights of blood; suenan clásicos y originales a la par, perfectamente acoplados y contundentes. “Falsa realidad” es un bestial trabajo, solvente, muy entretenido y disfrutón. Un cañón que hará las delicias del público metalero. Debéis estar orgullosos del resultado porque no es fácil facturar un primer trabajo con tantos matices y que suene así de bien. Enhorabuena y gracias.

Luis de Juan// @SentenciadeJuan

Temas:

Falsa realidad
Algún día.
Pobres bajo la piel.
Perdóname.
Defiende el metal.
Cielo gris.
Necio perdedor.
Ya no me das miedo.
Perdición.
Síndrome.
Knights of blood

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