Editor's Rating

9

En la vida uno ha escuchado muchas cosas buenas, pero este disco es ideal para olvidarte de todo, poner tu mente en blanco y disfrutar de una historia conceptual extraordinariamente llevada al terreno musical. Noah Histeria con este disco dan un paso de gigante, un paso de “Coloso” respecto a su álbum debut, que ya apuntaba maneras y del que dimos cuenta en su momento, donde comentamos sobre no perder la pista a estos chicos de Xátiva.

Toni Marchante

Si hay algo que llama la atención en “Hautefaye” es lo trabajado que está, casi 45 minutos de seguimiento a una historia, manteniendo el interés de forma constante; una historia bien currada, unas letras bien construidas y una estructura musical cambiante, de alto contenido compositivo, sin saturar, casi sin estribillos, creando múltiples ambientes y flirteando con diversos estilos musicales (como el jazz, el math metal, etc..); matices que van construyendo estructuras de rock progresivo altamente atractivas. Afrontar un proyecto tan ambicioso y llegar a este resultado final, dice mucho del crecimiento y las cualidades tanto musicales como creativas de estos músicos.

“Hautefaye” es una aldea francesa ubicada en la región de Aquitania. En aquella aldea allá por 1870 tuvo lugar un acto de canibalismo, cuando la población torturó, mató y se comió a un aristócrata republicano, la causa de esa histeria colectiva siempre ha sido una incógnita, pero parece ser que en aquella provincia se tomaba un vino elaborado con la uva noah, un vino prohibido en Francia a partir de 1935 debido a que esta cepa se infectó de filoxera, haciendo enloquecer a aquellos que lo bebían, actuaba como una especie de droga. El vino, la guerra por aquel entonces, el hambre, el odio por ser republicano desembocaron en un acto de Histeria colectiva, de ahí el nombre de la banda Noah Histeria.

Como tributo a la aldea francesa, los de Xátiva sitúan su idea para este álbum en esa localización, con un concepto basado en dualidades que en definitiva equilibran la balanza para darnos cuenta de que estamos inmersos en un continuo proceso cíclico que se repite cada 43 días (43 minutos dura el disco…); dualidades primarias que perduran a lo largo de la existencia humana: masa/individuo, máquina/hombre, tecnología/naturaleza. La historia no deja de ser al menos, más que interesante, con reminiscencias mitológicas nos presenta Hautefaye como un reino gobernado por la sacerdotisa Djemil quien por su ambición por ser grande la lleva a someter a otros pueblos fundando un imperio basado en la explotación de la naturaleza. Hautefaye pasa de ser una ciudad libre a una ciudad sometida. El mago Wizafut descubre en las escrituras antiguas esta profecía y decide marcharse pues la batalla está perdida. La Antigua Bestia, El Coloso, derrotado por los hombres que luchaban por la libertad, es liberado por Djemil de su cautiverio para crear el impero más grande de todos los tiempos. Hautefaye es aplastado y la resistencia liderada por la guerrera Shiro, mantiene la lucha, perdurando la esperanza y esperando pacientes al mago. Una historia que a buen seguro tendrá continuidad en un futuro trabajo de los levantinos y donde seguramente La Madre Tierra tendrá mucho que decir.

La historia se desarrolla canción tras canción en una sucesión de diálogos interpretados por Juan “Doc” Giner a la perfección, dándole a cada momento la intensidad precisa, poniéndose en la piel de cada personaje y mostrándonos sus grandes cualidades a la voz.

Debemos destacar también la portada del disco realizada por Aria Faw en acuarela, donde representa al Coloso, en forma de toro, sometiendo al valle .La grabación y producción de este disco se realizó en los estudios Millenia de Valencia a cargo de Raúl Abellán, si bien la producción vocal, mezcla y masterización se hicieron de la mano de Raúl Nácher en Soniart Producciones.

Ya la etérea intro de “Hautefaye” engancha, un comienzo sutil, con matices jazzísticos (el piano, la batería y el bajo) hasta que entran las guitarras y se alcanza el formato prog donde Juan le va dando los grados pertinentes de emotividad a la voz. En este corte nos podemos encontrar con unos desarrollos progresivos de grandísima calidad, pero siempre limpios y ordenados, dando protagonismo a cada instrumento, alcanzando la sensación de que los instrumentos te están narrando la historia y eso es un gran logro cuando se habla de un disco conceptual. Los guturales de Daniel Mattingly a coro con Juan dando más profundidad a la parte vocal, al igual que los coros del final, en la aportación del Coro de la Universitat Politècnica de Valencia nos dejan una carta de presentación del disco más que prometedora.

“43 días I” sigue con lo inercia del tema anterior, coros, adornos guturales y una travesía instrumental que nos llevan a momentos de los cuales algunos son recurrentes, ya que se recuperan más adelante como hilo conductor de la historia (…se oyen cantos de sirena). A destacar el solo de Javier Badía en los sintes que nos transportan a aquellos añorados solos del rock andaluz. “43 días II” quizás pudiera ser el tema más melódico y accesible del disco, donde quizás destaque más la guitarra de Alex Alonso en unos cambios continuos que desembocan en una parte muy jazz donde demuestran lo que son capaces de hacer en cuanto a su destreza de cambiar de escenarios sónicos de forma natural y orgánica sin dar sensación en absoluto de corta y pega. ”Elah” es un interludio que nos lleva a un tema magistral: ”Coloso”. Mi primer contacto con este disco fue “Coloso” y quedé altamente impresionado y básicamente es un corte que identifica en una sola canción la evolución y el sonido personalísimo de esta banda, tienen muchas influencias pero ha sabido cosechar un sonido auténtico y propio. Ocho minutos de entretenimiento perpetuo, sin un estribillo, con un despliegue musical de muchos quilates. Para terminar “Shiro” continuando con la magnificencia musical de todo el disco, con un final en lo alto transmitiendo emotividad y rebeldía. No quisiera terminar sin resaltar la labor de la parte rítmica con Salva Párraga al bajo y un Daniel Torregrosa, ambos absolutamente impresionantes, porque no es sólo la rítmica, ya que adquieren papeles protagonistas en muchos momentos.

Nos encontramos con un de los mejores álbumes de rock progresivo nacional y por qué no decirlo, también internacional del pasado 2017 que se acaba de ir. Un disco de escucha cíclica, finaliza y se siente la necesidad de escucharlo otra vez, si lo escuchas no aguantarás 43 días sin repetir.

Temas:

1.Hautefaye
2. 43 días I
3. 43 días II
4.Elah
5.Coloso
6. Shiro

Página web: http://noahhisteria.com

Videos:


Comparte esto: