Download Festival 2019 – Viernes 28 de Junio ’19 – La Caja Mágica, Madrid

Una vez más llegaba el Download de la mano de una potente ola de calor. Pasó en la primera edición y volvió a ocurrir en esta tercera. Por lo menos esta vez podías pasar botella de litro y medio, había puntos de agua potable y más lugares donde refrescarse, algo que es de agradecer, pero que ante el calor que reinó durante todo el festival se hicieron insuficientes. La escasez prácticamente total de sombra hizo por momentos que fuese realmente difícil estar allí, siendo La Caja Mágica un recinto al que se le pueden sacar muchas más comodidades y posibilidades de las que, año tras año, se le sacan a los eventos allí realizados.

Texto: Alberto López
Fotos: Mario López

Pero esto ya lo sabíamos, y allá que fuimos con todas las ganas. Bien es cierto que seguramente estuviéramos ante el cartel más flojo de todas las ediciones, pero aun así pudimos disfrutar de grandes momentos.

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Tras las pertinentes gestiones y diferentes accesos, que hicieron que no llegásemos a ver a Hiranya, el primer concierto al que asistimos fue el de Comeback Kid. A pesar de los más de 40 grados, y bajo un sol de justicia, los canadienses congregaron a una cantidad decente de gente frente al Main Stage 2. Poco les importaron las adversidades y desgranaron su potente Hardcore con una energía que nos faltaba a muchos de los que allí sufríamos las inclemencias del tiempo. Dieron un buen repaso a su carrera con temas clásicos de su discografía como “All In A Year”, “Wake The Dead” o “Broadcasting…” mientras que introducían algunos del nuevo disco sin que desentonaran en absoluto. “Somewhere, Somehow” o “Absolute” son dos buenos ejemplos de ello. Concierto bastante correcto para comenzar el día.Corriendo llegamos frente al escenario grande, el de las bandas más grandes, para ver a Vita Imana.

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Que son una de las bandas con mejor directo de este país ya lo sabíamos, pero por si había alguna duda con los cambios de formación, volvieron a demostrar que son una auténtica apisonadora. Tras “Calima”, la intro”, llegaron “No en mi nombre” y “Desfiguradas”, dos auténticos bombazos pertenecientes a “Bosa”, su disco más reciente, el cual venían presentando. La gente se puso a saltar como loca y Mero Mero y Diego demostraron estar sobradamente integrados. De hecho, prefiero mil veces esta formación que la que encabezaba Javier Cardoso. El sonido se fue ajustando progresivamente, y cuando llegó “Romper con todo” ya estaba en su mejor momento, poniendo la pista patas arriba en un abrir y cerrar de ojos. Y seguía llegando público, haciendo que, a la postre, Vita Imana fuesen de los que más gente congregaron, si obviamos los 3 cabezas de cartel.

El set list estaba claramente orientado a presentar su nuevo lanzamiento, algo que a priori te puede hacer pensar en una respuesta algo más fría. Para nada, todos los temas fueron celebrados casi por igual, dejando claro que “Bosa” ha cuajado francamente bien entre sus seguidores. “¡Contraataque!”, “Desdoblamiento” o la propia canción que da título al disco sonaron espectaculares, que mezcladas con temas como “Gondwana” o “Un nuevo sol”, dejaron a la gente exhausta y diría que con ganas de más. Gran concierto el que nos regalaron, y con el que pusieron el listón alto para los demás.

Era el turno de los fineses Children Of Bodom. Esperaba bastante más gente para verles y, aunque según fueron pasando temas fue creciendo su audiencia, no lograron congregar a tanto público como otras veces. Quizá cuente el hecho de que la banda no esté en su mejor momento. De hecho es algo más allá de eso, ya que todo el mundo puede tener un mal día o grabar un mal disco, pero es que ver el estado en que se encuentra Alexi Laiho da hasta grima. Extremadamente delgado y demacrado, y aunque quien tuvo retuvo, no despliega toda la magia de antaño.

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Aun así nos dejaron buenos momentos, como la apertura con “Are You Dead Yet?!”, bastante celebrada y bien ejecutada. Pronto echaron mano de su nuevo disco con “Under Grass and Clover”, en la que pudimos ver a Janne Wirman pasarlo realmente mal con el calor. “In Your Face”, “Hate me!” o “Downfall” no sonaron del todo mal, pero tampoco como les hemos visto otras veces. Cerraron, sorpresivamente y sin tocar “Silent Night, Bodom Night”, con “If You Want Peace… Prepare For War” un show bastante corto y regular en el que tampoco consiguieron una buena comunión con el público.

Quienes llegaron y arrasaron desde el minuto 1 fueron Papa Roach. ¡Menuda lección dieron! Nada más salir al escenario se aliaron con el público para ofrecer uno de los grandes conciertos de todo el festival y, junto con Vita Imana, fueron los mejores del día sin lugar a dudas. Todo ello con un setlist en el que predominó su último disco sobre cualquiera de los anteriores, que quizá no sea el más movido de cara a un festival. Pero dio igual, ya desde el principio con “Who Do You Trust?” la gente estuvo totalmente entregada, sin parar de saltar al ritmo que marcaba un Jacoby Shaddix imparable. “Blood Brothers”, “Help” y “Getting Away With Murder” mostraron a una banda compacta que sabe enganchar a la gente y no soltarla.

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La audiencia seguía acusando el calor, por lo que agradeció que fuesen regados por un camión cisterna que se encontraba tras el escenario para tal efecto. Sin apenas respirar llegó uno de los momentazos de su actuación, y es que “Between The Angels And Insects” siempre es una de las más celebradas y coreadas. “Elevate” y “Not The Only One” proporcionaron algo de pausa, pero no hasta tal punto de desconectar con el público. Simplemente fueron recibidas con algo más de tranquilidad, pero es que el comienzo había sido de infarto.

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La zona VIP casi vacía al frente del escenario y todo el grueso del público, que no era poco, tras ella, a otros podría haberles afectado en su interacción con la audiencia. A Papa Roach le dio igual, sobreponiéndose a las adversidades. Es lamentable lo que ocurre en grandes conciertos con la dichosa zona VIP, pero ese es otro asunto. “Traumatic” fue la siguiente en caer, para la que Shaddix bajo a cantar entré el público por momentos para acabar el tema tumbado sobre el escenario, aparentemente exhausto. Y digo aparentemente porque medio minuto después seguía con su hiperactividad desgranando “Feel Like Home”. El bloque final fue una barbaridad. “Scars”, “…To Be Loved”, la incombustible e inigualable “Last Resort”, “Firestarter” como homenaje a The Prodigy y “Born For Greatness” para terminar. Enorme concierto.

Vuelta al escenario 2, el cual estaba decorado ya con sacos de tierra a modo de trincheras, la batería convertida en un carro de combate y los micrófonos decorados con cascos y armas. No había duda de que en cuestión de minutos Sabaton saldrían a escena. Y lo hicieron a por todas, con “Ghost Division” y un buen derroche de pirotecnia, un recurso que utilizarían durante todo el concierto. El sol ya había caído y se agradecía, aunque el calor seguía siendo infernal, algo que hizo que Joakim Brodèn comentará abiertamente que si queríamos acabar con ellos con esas temperaturas.

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“Winged Hussars” y la novedosa “Fields Of Verdun” fueron las siguientes en caer. Buena cantidad de gente se había congregado allí para ver a los suecos y estos no estaban decepcionando. Bien es cierto que cuando les has visto varias veces pueden llegar a aburrir, son sota-caballo-rey, y muchos de sus temas no destacan por su variedad, pero lo que hacen lo hacen bien y su legión de fans lo estaba disfrutando. “Shiroyama”, y su otra concesión al nuevo disco, “Bismarck”, enfriaron un poco el ambiente. Pero pronto llegaron los temas que todos estaban esperando, como “Carolus Rex” o “The Last Stand”. Cerraron su concierto con tres temas de auténtico infarto que fueron coreados hasta la saciedad: “Primo Victoria”, “Swedish Pagans” y “To Hell and Back”. Buena actuación de Sabaton, quienes volverán a visitarnos en unos meses con su propia gira.

Y llegó el momento de los cabezas de cartel del primer día, que no eran otros que los incombustibles Scorpions. Acostumbrados a que casi cada año encabecen algún festival en nuestro país, este le tocó al Download, quizá el que menos les pegue de todos dado su estilo musical. Pero los alemanes son unos clásicos que puedes ponerles en uno u otro cartel, que siempre habrá mucha gente dispuesta a verles y corear sus clásicos. Bien es cierto que ya no están en su época dorada, pero cumplen con un buen espectáculo a nivel visual y una ejecución decente de sus temas. Aunque la noche del viernes el que sufrió de lo lindo fue Klaus Meine, quien no estuvo a la altura en varios momentos de un concierto que estuvo plagado de clásicos, como no podía ser de otra manera.

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El buen hacer de Schenker a las 6 cuerdas y Mickey Dee tras los timbales, con solo en posición elevada incluido, fue lo más disfrutable de un concierto que se hizo algo espeso. Momentos como cuando enlazaron “Send Me An Angel” con “Winds Of Change” fueron una sobrecarga de glucosa, mientras que por otro lado los dos bises que nos ofrecieron, o la pronta aparición de “The Zoo” en el set list fueron gratas sorpresas. La bandera española ondeó varias veces en las pantallas tras el escenario mientras, una de esas veces, nos aseguraban que se sabían el himno español. Patochadas. Lo mejor, como era de esperar, vino tras el solo de Mickey, con “Black Out” y “Big City Nights”, tema con el que decidieron retirarse antes de encarar los bises. Se hicieron mucho de rogar, regalando púas y gustándose mucho.

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Al final, lo esperado, porque aquel concierto no se podía cerrar de ninguna otra manera. “Still Loving You” y “Rock You Like A Hurricane” pusieron a cantar a todo el mundo, independientemente de lo mucho o poco que te gustase la banda, y pusieron punto y final a una actuación que podría haber sido mejor, ya que por momentos daba la impresión de que solo estaban cubriendo el expediente, pero que hizo disfrutar a mucha gente, que es lo que de verdad importa.

Antes de dar por cerrado el día, y ya con un cansancio considerable acumulado en las piernas, nos acercamos al escenario 2 para ver unos cuantos temas de Turbonegro, quienes para la hora que era, consiguieron mover a un buen número de gente. ¿Punk? ¿Hard-Rock? ¿Hard-Punk? Da igual que etiqueta quieras ponerles, el caso es que son una banda con contundencia y clase, con una locura fuera de lo normal y con muchas tablas y saber hacer.

Así pues “Hot For Nietzsche”, “I Got A Knife” o “I Got Erection” no recargaron las pilas para conseguir llegar a casa.

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Texto: Alberto López
Fotos: Mario López