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9

Interesantísimo proyecto el que se han sacado de la manga Adam D. de Killswitch Engage y George Fisher de Cannibal Corpse, que con este disco se las apañan para sonar como una mezcla más o menos equidistante entre sus bandas principales. Con su death metal directo y agresivo con toques melódicos tanto en las épicas guitarras como en las voces, Serpentine Dominion nos brindan un disco divertido, potente, variado y lleno de temazos que va mucho más allá de la curiosidad y les postula como uno de los supergrupos más disfrutables que han aparecido en los últimos años.

Albert Vila

Esto de los supergrupos siempre ha sido algo un poco peligroso. Cada vez que se produce el anuncio de alguno, todo son "ohs" y "ahs" al conocer los nombres participantes, e inevitablemente nos emocionamos y nos autoconvencemos de que el resultado va a ser una especie de sumatorio de todas las bandas involucradas, como si fuera lo más fácil del mundo ser capaces de coger lo mejor de cada una de ellas y sacar una obra maestra sin llevar años de carrera y compenetración. En la mayoría de los casos la lógica se impone, y ya sea por temas de química, inspiración o lo que sea, este tipo de discos resultan ser obras tirando a olvidables y que terminan más a menudo en el cajón de la curiosidad que en el de la brillantez, normalmente incapaces de confirmar las desmesuradas expectativas, y pocas son realmente las que repiten la experiencia o alcanzan algun tipo de notoriedad. No importa cuántas veces hayamos caído ya en la misma trampa: seguro que al siguiente anuncio de supergrupo habrá miles que volveran a picar incautamente. Por suerte, de tanto en cuanto se dá algun caso en que este patrón no se cumple, y el disco al que nos enfrentamos aquí es sin duda uno de ellas.

El proyecto que ha acabado desembocando en lo que es hoy Serpentine Dominion se empezó a gestar en 2009, durante un Mayhem Festival (un festival-tour de estos que hacen en los States) en el que participaban tanto Killswitch Engage como Cannibal Corpse y The Black Dahlia Murder. De allí salió una idea que el hiperactivo Adam Dutkiewicz fué llevando poco a poco a la realidad: aprovechando los huecos entre discos y giras de Killswitch Engage o cualquiera de sus pequeños proyectos paralelos, se puso a componer algunos temas pensando en que fueran a ser interpretados por George "Corpsegrinder" Fisher. El vocalista de Cannibal Corpse también ha estado bastante ocupado en lo suyo durante estos años, ya fuera con su banda principal o con Paths of Possession, así que no ha sido hasta ahora que han podido cuadrar las agendas. El tercero en discordia es Shannon Lucas, que aunque tenga un perfil algo más bajo es un trotamundos y uno de los baterías más reputados de la escena metalcore, habiendo formado parte de forma más o menos estable de bandas de renombre como All That Remains, The Black Dahlia Murder y Battlecross.

Adam D. no es solo un cachondo y uno de los tíos más altos que existen en el mundo del metal: es también una de las personalidades musicales más ricas e influyentes de la escena metalera contemporánea. La ascendencia de Killswitch Engage en el desarrollo posterior del metalcore y el metal moderno en general es innegable, y Adam no solo es el cerebro detrás de la banda y sus composiciones, sino que ha ejercido de productor para muchas bandas puntales en el estilo como All That Remains, As I Lay Dying, Parkway Drive o The Devil Wears Prada. En este disco se ha encargado de la composición de todos los temas (excepto las letras, que curiosamente las ha escrito Jesse Leach, el cantante de Killswitch Engage), así como de las guitarras, el bajo y la producción. Por su parte. el señor George Fisher no necesita de ningun tipo de presentación, ya que lleva muchos años demostrando que se trata probablemente del mejor cantante de death metal que existe, con un vozarrón icónico y absolutamente atronador.

Lo que nos encontramos en este disco es una mezcla sorprendente y casi equidistante entre el metalcore melódico, pegadizo y lleno de riffs infecciosos de Killswitch Engage y el death metal grave, brutal y monolítico de Cannibal Corpse. Si esta definición os suena tan atractiva como a mí, estais delante de un álbum que os puede gustar mucho. Aunque la mayor parte del disco está más cercana al death metal más estricto, los momentos más brillantes llegan en cuando se ahonda en la fusión entre ambos estilos, no ya tanto a través de estribillos limpios, que tienen momentos mejores y peores, sino sobretodo cuando se juega con guitarras y arreglos más melódicos como en la intro, en "Sovereign Hate", en "Prelude" o en "The Endless War".

Para empezar, si la intro no os pone berracos es que no hay nada de metal corriendo por vuestras venas, y la verdad es que ver como las tres primeras canciones van evolucionando y pasando por todos los estados que esta banda tiene que ofrecer es una auténtica delicia. Empezamos con unas guitarras acústicas y melódicas reminiscentes de grandes intros del thrash que acaban relevadas con naturalidad por un punteo jebi, épico y bombástico y por un par de riffs metalcore que se sitúan entre Himsa y los propios Killswitch Engage. "The Vengeance is Mine" es el primer tema como tal y empieza en total contraste: death metal a saco, perfecto para los berridos de Fisher, que alterna riffs 100% cannibalísticos, blast beats, arreglos más metalcore y algun coro hardcoreta, para acabar con cosas más pesadas y machaconas, solos melódicos y afilados marca de la casa y momentos más Revocation que aún tienen más presencia en "Vanished Unto Thee", un tema muy poderoso y que en su mayor parte me encanta, con un trabajo vocal espectacular. Los coros hardcoretas siguen muy presentes, y por primera vez aparece una voz limpia para alternarse con la gutural en un estribillo que de buenas a primeras no me acabó de convencer pero que ha acabado entrándome bastante bien.

"Divide, Conquer, Burn and Destroy" es un tema puramente deathmetalero tanto en los momentos más rápidos como en los más pesados. Constuido alrededor de una estrofa principal a base de ride muy Cannibal Corpse y una ambientación general algo inquieta y atmosférica, contiene menos matices que muchas de las otras canciones del disco. "Sovereign Hate", por su parte, es mucho más cercana a lo que hacen habitualmente Killswitch Engage, con un riff principal y un espíritu general más metalcore, guitarras melódicas y punzantes y cosas más atmosféricas. El estribillo intercala con bastante éxito las voces limpias de Adam con los guturales de Corpsegrinder, creando un tema hasta cierto punto pegadizo que resulta ser uno de los más interesantes del disco, donde la fusión de estilos alcanza cotas más elevadas de éxito. "On the Brink of Devastation" y "Jagged Cross Legions" son un par de temas tralleros y machacones, llenos de blast beats y gritazos, que nos vuelven a poner mayoritariamente en la senda del death metal más cafre, con constantes cambios de ritmo y riffacos durísimos sin olvidar la presencia ocasional de melodías a la guitarra y de algunas voces limpias que, en vez de intercalarse como en otros temas, cogen algo de protagonismo por si solas.

"Prelude" es una larga y excelente intro acústica y melódica que supone un interesante y evocador respiro enmedio de la velocidad y la dureza que lo envuelve. Forma parte de una evolución perfectamente lógica junto a "The Endless War", que continúa con sus mismas notas aunque no con su misma melodía. La pareja constituye uno de los mejores momentos del disco (que ya es decir), conjuntando a la perfección todo lo que la banda se ha propuesto ofrecer en este trabajo: death metal duro y contundente de base, con partes muy veloces y otras pesadas, machaconas y cercanas al doom; riffs de ascendencia melodeath y un estribillo épico y pegadizo con voces limpias y guturales entrelazadas y unas guitarras que podría firmar el propio Michael Ammott y sus Arch Enemy. La parte final gira alrededor de un ritmo pesado e hipnótico y un solo melódico y ruidoso que acaba desembocando en un fade out que te deja con (muchas) ganas de (mucho) más.

Con tal montón de temazos empaquetados en solo 26 minutos de duración, estamos ante un disco que no solo es muy corto, sino que se hace muy corto, con lo que sin darnos cuenta nos vemos casi forzados a darle rápidamente al repeat para escucharlo por lo menos un par de veces del tirón. Serpentine Dominion es dinámico y variado, divertido y hasta cierto punto original. No es que suponga ningun tipo de revolución en el mundo del metal, ojo, y es muy posible que esta mezcla exacta que vemos aquí ya se esté produciendo desde hace años en cienes de bandas que desconozco, pero contar con músicos de tanta relevancia y calidad siempre ayuda a acabar con un puñado de temas tan disfrutables, pegadizos, bien compuestos y ejecutados como los que tenemos aquí. Teniendo en cuenta que para llegar a completar esta obra han tardado siete años, queda por ver si este disco va a ser una simple curiosidad o va a tener algun tipo de continuidad. Por supuesto que no espero que vayan a salir de gira ni nada de esto, pero quizás se animan a darle cierto vuelo.

Si se nos permiter tomar la licencia de considerar este disco un disco de début, me atrevería a decir que se trata del mejor début que yo he escuchado este año. Está claro que los músicos involucrados en su creación estan muy lejos de ser unos novatos, pero vistas la desfachatez y la chispa que podemos percibir aquí es como si lo fueran. No es que diga que el disco de Serpentine Dominion es tan bueno como lo mejor que han sacado sus bandas madre, y de hecho tampoco tiene demasiado sentido comparar, pero sí que es cierto que este trabajo tiene una frescura que quizás los últimos álbumes de Killswitch Engage y Cannibal Corpse, aun siendo buenos, no tienen. Serpentine Dominion es, pues, un pepinazo que a mí personalmente me ha gustado muchísimo y que, sin esperarlo lo más mínimo, va a hacerse un hueco en mi top 10 de este año. Todo un logro para un supergrupo!

Albert Vila

Temas:

1. Intro (1:52)
2. The Vengeance In Me (2:31)
3. Vanquished Unto Thee (2:54)
4. Divide, Conquer, Burn, And Destroy (2:36)
5. Sovereign Hate
(3:44)
6. On The Brink Of Devastation (2:40)
7. Jagged Cross Legions (3:28)
8. Prelude (2:28)
9. This Endless War (4:38)