No todo podía ser malo. Además de llevarse a una buena ristra de músicos por delante, el claudicado 2016 nos ha dejado alguna delicia como el sexto trabajo de Stick Men. Con una media de disco por año, el trío progresivo parece imparable. Hace seis años y seis discos de la bocanada de aire fresco que supuso Soup, y en cada nuevo trabajo Stick Men hace gala del alto nivel de cada uno de sus tres integrantes.

Sara J. Trigueros

Al power trio estadounidense no le hacen falta presentaciones. Si los antecedentes de sus miembros fundadores no eran suficientes, en estos seis años han tenido tiempo de demostrar méritos propios y lo mismo le sucede a Prog Noir, un disco que habla por sí mismo y al que la mejor forma de presentar es metiéndose en harina.

El trabajo se abre con «Prog Noir», tema en el que, con las claves de una road movie teñida de oscuridad, donde la música traza el mismo continuo que el libreto hasta desembocar en el fragmento que da título al disco, se prefigura el mundo en el que nos vamos adentrar durante los siguientes 50 minutos. A partir de ahí, hay un pequeño interludio donde se quiebran los ritmos y se juega con diferentes contratiempos hasta volver a la estructura inicial, un divertimento que servirá para marcar la tónica de lo que luego será «Mantra», corte instrumental donde Pat Mastelotto se erige como el gran protagonista. Los juegos rítmicos son la base sobre la que se destacan algunas de las melodías del dueto de sticks.

El retorno a lo lírico lo protagonizan «Plutonium» y «The Tempest», dos de los temas más destacados y cuya única pega es estar al inicio del disco. Aquella es una joya para cualquier melómano que se precie, que introduce fragmentos musicales de obras emblemáticas de Carl Orff, Tchaikovsky o Yes, perfectamente ensamblados y haciendo gala un ejercicio técnico impecable, al tiempo que relata una historia de tintes apocalípticos al hilo de la relación del hombre con el plutonio. Por el contrario, «The Tempest» se encarga de crear una atmósfera estable que, si bien se aleja de virtuosismos, está a la altura del contenido lírico. Hay, también, espacio para breves digresiones psicodélicas que anticipan el carácter del tema siguiente, «Schattenhaft», de nuevo instrumental. No se puede olvidar de dónde viene parte de la formación, y la búsqueda de la sonoridad de King Crimson se hace una tarea grata y provechosa.

Con «Requiem» vemos aparecer los pasajes melódicos más logrados, en un tema que se inicia tranquilo, nada efectista, y que progresivamente se irá tornando más siniestro a fuerza de introducir elementos electrónicos en la ambientación. Se trata, pues, de un descanso para Mastelotto, pero breve, ya que «Leonardo» pronto hace converger sus habilidades con las de Tony Levin y Markus Reuter; el guiño renacentista se construye frenético a partir de ejercicios técnicos. Igualmente satisfactoria es la recta final: un clímax psicodélico en el que los dos temas instrumentales, donde se reparten, a partes iguales, virtuosismo y los acostumbrados juegos rítmicos a base de síncopas y contratiempos, desembocan en «Never the Same», un digno cierre que sirve para echar el freno y dejarnos con ganas de más para la próxima.

Stick Men, con su prolífica carrera, estaban refrescando el panorama musical y dejando el listón muy alto para sus pares. Prog Noir no es más que una muestra del potencial que tienen para ello y de los múltiples caminos por los que la experimentación artística —no es baladí la influencia clásica de Reuter— se está adentrando hoy . De lo mejorcito que he tenido el placer de escuchar en los últimos meses.

Sara J. Trigueros

Temas:

1. Prog Noir

2. Mantra

3. Plutonium

4. The Tempest

5. Schattenhaft

6. Requiem

7. Leonardo

8. Trey’s Continuum

9. Embracing the Sun

10. Never the Same

Página web: http://www.iapetus-media.com/stick-men/