Manuel López edita de la mano de la editorial Ma Non Tropo el libro Todo blues, una enciclopedia en apenas 300 páginas de toda la historia del blues, desde el contexto histórico de cómo surgió hasta los referentes actuales.

Belch

El escritor Manuel López Poy ya es un conocido en la materia de hablar de música en sus libros, habiendo hablado de grupos como Pink Floyd o Bob Dylan. En este caso se atreve con uno de los estilos referentes del siglo XX y predecesor del rock tal y como lo conocemos ahora. Este libro es un reto enorme, ya que mucha de la historia que tiene el blues detrás no está escrita en ningún sitio y, nada más comenzar a leer el libro, llama la atención el gran trabajo de investigación que ha realizado para poder llegar a escribirlo.

Todo Blues es una enciclopedia de grupos, fechas, pequeñas biografías, por lo que recomiendo leerlo con youtube/spotify o similares para poder ir escuchando a esos grupos a los que el autor se refiere. Decir que, de tan extenso y cuidado, por momentos se llega a hacer algo árido, por la cantidad de grupos y la costumbre del escritor de identificar cada uno de los músicos que formaba parte de cada banda. Si tenemos en cuenta que hay grupos que han cambiado muchas veces de músicos, hay párrafos enteros de nombres, lo cual dificulta un tanto la lectura. Pero esta dificultad es un mal menor para la cantidad de conocimiento que el autor tiene y regala a los lectores.

El libro se divide en varias secciones, teniendo como punto de vista el aspecto geográfico. Comienza, cómo no, en Estados Unidos, lugar de surgimiento del estilo. Y comienza con la parte que me ha resultado más jugosa de leer, que es la parte histórica y el contexto político, social y económico en la que apareció el blues. Es altamente conocido que el blues surge de los esclavos afroamericanos a principios del siglo pasado, y durante un buen puñado de páginas te va contando cómo el público blanco comienza a aceptar esa música, muy ligado ese hecho al reconocimiento progresivo de derechos de la población afroamericana. Ya solo por estas 70 páginas, este libro merece y mucho la pena.

Más allá del aspecto histórico hace un repaso de los músicos más importantes, desde Robert Johnson hasta Joe Bonamassa, incidiendo también en cómo se formaron diferentes estilos como el Boogie-woogie, rhythm and blues y el propio Rock and Roll. No son raros los comentarios en los que aparecen músicos como Page, Plant, los Rolling, Janis Joplin o Elvis. También son muy recomendables las páginas en las que refleja a las mujeres de Chicago, ya que fueron mujeres las que durante bastante tiempo mantuvieron ese sonido, con la dificultad de ser afroamericana y negra en una sociedad como aquella.

Más allá de Estados Unidos, el libro presenta secciones para Latinoamérica, Inglaterra, Europa, África y España, resultándome estos dos últimos de pleno interés. El primero por el hecho de descubrir bandas que mezclan sonidos arábicos con el blues. Un sonido que al principio puede chocar pero que demuestra la enorme variedad de estilos que puede incluir el blues. Por la parte española destacar que da gusto ver reflejados nombres con los que uno ha crecido y que tanto han hecho por el blues estos últimos años en nuestro país. Ver reflejadas y puestas en valor bandas como Red House, que llevan más de 30 años y que a veces duele ver el poco seguimiento que tienen en algunos de sus conciertos, o José Luis Pardo, argentino que tiene una escuela de blues y que tanto ha hecho por el estilo en nuestro país.

El punto que quizás más me haya extrañado más sería el hecho de que a los grandes exponentes, quizás por conocidos y mainstream de la actualidad, apenas se le dedica un par de líneas. Me deja la sensación que el libro no da prioridad a unos sobre otros, igualando en muchos momentos la importancia o relevancia que tienen o tuvieron.

Para finalizar, no son desdeñables los glosarios que presenta, uno con términos propios del estilo, que ayudará a los menos conocedores a entender ciertos aspectos que se tratan con naturalidad en el libro, otro con películas y libros y otro con divulgadores de todo el mundo. El autor abre así diferentes puertas de investigación para seguir profundizando uno mismo en el conocimiento del blues.

El libro es muy recomendable para los amantes del estilo. Una lectura, aunque árida, muy satisfactoria, que te da una visión del blues y te anima a profundizar más en sus raíces y en conocer grupos actuales de otras regiones del mundo.

Belch

Comparte esto: