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Anders Wikström (Treat): “The Wild Card es un repaso musical de toda nuestra carrera”

Anders Wikström (Treat): “The Wild Card es un repaso musical de toda nuestra carrera”

A cuarenta años de su debut con Scratch and Bite, Treat atraviesa uno de los momentos creativos más sólidos y coherentes de toda su carrera. The Wild Card, el décimo álbum de estudio de la banda, no es un ejercicio de nostalgia, sino un trabajo cuidadosamente elaborado que conecta todas las etapas de la historia de Treat, combinando el hard rock melódico escandinavo clásico con la madurez y perspectiva adquiridas a lo largo de las décadas.

En esta entrevista en profundidad, el guitarrista y principal compositor Anders Wikström habla del álbum como una línea temporal musical, del peso emocional de algunas canciones, del proceso creativo democrático de la banda, de su larga colaboración con el productor Peter Månsson y de la renovada relación de Treat con el público en directo, especialmente en España. Una conversación reveladora que muestra por qué The Wild Card se considera uno de los lanzamientos más importantes en la discografía de Treat.

David Aresté

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M.S: Gracias por tu tiempo y enhorabuena por el nuevo álbum. ¿Qué sensaciones tienes en estos primeros días tras su lanzamiento?

Las sensaciones son muy buenas, la verdad. La respuesta está siendo fantástica y todos nos sentimos realmente satisfechos. Siempre esperas que a la gente le guste el disco y que nuestros fans estén contentos con él, y parece que está ocurriendo. Incluso diría que estamos recibiendo más atención con este álbum que con algunos de los anteriores, lo cual se siente muy bien. Además, tuvimos una buena preparación antes del lanzamiento. Publicamos varios singles y hubo un buen trabajo previo que ayudó a crear expectación. Todo eso ha contribuido a que el arranque del disco haya sido tan positivo.

M.S: The Wild Card se presenta como un álbum que revisita toda vuestra carrera. ¿En qué momento sentiste que era el disco adecuado para mirar atrás y, al mismo tiempo, cerrar un círculo creativo?

Para ser sincero, creo que cada álbum tiene que tener algún tipo de historia o concepto detrás. En este caso, como soy yo quien se encarga de la mayor parte de la composición, tuve la idea de volver un poco atrás y, en lugar de escribir simplemente canciones sueltas, intentar contar algo más amplio. Pensé en incrustar una especie de línea temporal dentro del material. Eso me dio mucha más inspiración para escribir, porque me permitió hacer las canciones de una forma distinta y utilizar más la narrativa. Hay temas que miran al pasado y otros que apuntan hacia el futuro. Además, este álbum sale justo cuando se cumplen 40 años del lanzamiento de nuestro primer disco, Scratch and Bite. Eso conlleva una carga histórica muy fuerte para la banda, así que pensé que era una buena idea reflejar ese recorrido. No es como escribir un libro sobre Treat, pero esa historia está ahí, escondida dentro de las canciones.

M.S: Has comentado que el álbum funciona como una especie de “línea temporal musical” desde los primeros 80 hasta hoy. ¿Cómo se refleja eso en el sonido: riffs, teclados, producción o estructuras de las canciones?

Si escuchas toda nuestra discografía, verás que siempre ha habido un estilo bastante cohesivo. Yo escribo muchas de las canciones y tengo una manera muy concreta de hacerlo: me gustan los grandes estribillos, los riffs claros y una forma muy narrativa de trabajar las letras. Uso muchas metáforas, pero intento contar historias reales, muchas veces basadas en experiencias de nuestra propia vida. En ese sentido, The Endgame y The Wild Card tienen mucho en común a nivel de estilo. Son discos muy cercanos en el tiempo y están claramente en el mismo terreno sonoro. Si miras nuestra carrera completa, cada álbum tiene un sabor ligeramente distinto, dependiendo del momento vital en el que estábamos, de la edad y de nuestras circunstancias. Treat es una banda en evolución constante, y ahora tenemos mucha más experiencia vital. Eso se nota. Estos dos discos funcionan casi como álbumes hermanos.

M.S: A diferencia de The Endgame, aquí hablas de una narrativa más sutil que recorre todo el álbum. ¿Fue complicado equilibrar ese concepto con canciones que funcionaran de forma independiente?

No realmente. Las canciones tienen que funcionar por sí solas, con estructuras sólidas y estribillos fuertes. La diferencia es que ahora algunas canciones tienen una dimensión extra. No son solo temas melódicos con grandes coros, sino que esconden un significado más profundo para nosotros. Quizá no todo el mundo lo capte de inmediato, y no pasa nada, pero para la banda es importante. Para mí, como letrista, es fundamental que las canciones tengan algo más debajo de la superficie. Algunas son más irónicas o directas, otras muy emocionales. Intento abordar temas similares desde ángulos nuevos para mantener viva la creatividad.

M.S: Este es vuestro décimo álbum de estudio y el quinto desde la reunión. ¿Crees que esta etapa post-2006 ha redefinido lo que significa Treat como banda frente a vuestros años clásicos?

Sin duda. La primera etapa de la banda duró unos diez años, de 1983 a 1993. Después hubo un parón largo y regresamos en 2006 con un recopilatorio. Pero desde Coup de Grace en 2010, la banda dio un paso claro hacia un sonido más moderno. Creo que estos últimos cinco discos han redefinido lo que es Treat hoy. Seguimos teniendo una base de fans muy fiel, pero también es interesante ver cómo gente nueva descubre la banda ahora. El melodic rock ya no tiene el mismo peso comercial que en los 80, pero sigue existiendo una comunidad muy sólida. Personalmente, adoro la energía joven de los primeros discos, pero también valoro mucho el nivel musical y compositivo que tenemos ahora.

M.S: Tu colaboración con Peter Månsson continúa álbum tras álbum. ¿Qué aporta hoy a vuestro sonido y cómo ha evolucionado vuestra relación creativa?

Peter es mucho más que un ingeniero o un técnico de mezclas. Es músico, es batería y puede tocar prácticamente cualquier estilo, así que habla nuestro mismo idioma musical. Además, pertenece a una generación más joven que la nuestra y creció escuchando a Treat. Conoce perfectamente nuestra historia. Está involucrado desde fases muy tempranas y con el tiempo se ha convertido casi en un sexto miembro del grupo. Aporta una visión muy objetiva y conoce la banda por dentro y por fuera.

M.S: En el disco da la sensación de que todos los miembros brillan especialmente. ¿Fue una decisión consciente resaltar la química del grupo y las fortalezas individuales?

No es algo que discutamos explícitamente. Nuestro sistema de trabajo es muy democrático. Siempre tenemos más canciones de las que entran en el álbum y todas se someten a votación. Cada miembro puntúa los temas y los que obtienen mejores valoraciones son los que entran. Esto mantiene a la banda unida y hace que todos demos lo mejor de nosotros en las canciones que realmente nos gustan. Además, ahora tenemos la experiencia suficiente para saber cuándo dejar que cada músico brille.

M.S: Si tuvieras que definir The Wild Card en cinco palabras, ¿cuáles serían?

Diría que es un disco positivo y estimulante. También lo definiría como histórico, bien interpretado y muy fuerte. En conjunto, es un álbum muy sólido.

M.S: Cuando dices “histórico”, ¿te refieres a una mirada atrás o a una evolución lógica de la banda?

A las dos cosas. Es una evolución lógica, pero también hay una conexión clara con nuestra historia. Hay canciones como 1985, que miran directamente a un año clave de nuestra carrera, y otras como One Minute to Breathe, que hablan de personas que ya no están con nosotros: gente que formó parte de nuestro viaje desde el principio. Es una celebración de esas personas y le da una dimensión mucho más profunda a las canciones.

M.S: No tocabais en España desde 2017 y en 2024 regresasteis para el Lion Rock Fest. ¿Cómo fue ese reencuentro con el público español?

El público español es increíble. Siempre que tocamos allí la respuesta es fantástica. El último concierto fue muy especial y nos dejó con ganas de volver más a menudo.

M.S: Con el nuevo álbum ya estáis confirmados para el Rock The Sun de Barcelona. ¿Existe la posibilidad de ver más fechas en España o en Europa próximamente?

Sí, absolutamente. Estamos trabajando en ello ahora mismo. Habrá más fechas en España y en Europa. Aún no puedo dar detalles, pero la idea es girar bastante más el próximo año.

M.S: Gracias de nuevo por tu tiempo. ¿Quieres dedicar unas palabras a nuestros lectores para cerrar la entrevista?

Solo decir que amamos España y que prometemos volver más a menudo. Nos veremos muy pronto.

David Aresté

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