The Crown + Heldave + Metal Invaders – 6 de Marzo 2026 – Sala Lennon’s (L’hospitalet De Llobregat)
Qué pena y qué rabia a la vez ver a The Crown por primera vez en España en este momento. Y digo esto porque venían a presentarse y a despedirse por cuanto era su primera visita a Barcelona y también la última pues tras 35 años de carrera, se separan.
Pero empezando por el principio diré que se trataba de un viernes lluvioso y de climatología adversa para ir de concierto pero incluso en esas circunstancias este concierto era poco menos que una obligación.
Los primeros en saltar a escena fueron los mexicanos Metal Invaders que, con su Heavy / Thrash clásico con influencias de bandas como Iron Maiden, Anthrax o Bewitcher, fueron creciendo poco a poco. A medida que pasaban los minutos y desgranaban temas como “Gods of war”, “Mr. Fire”, “Welcome to your death” o “Lycanthrope” se fueron sintiendo más cómodos y el sonido fue mejorando. Cumplieron su cometido de ir calentando al poco público que entonces estaba en la sala y que asistía expectante a la descarga de los mexicanos. Su repertorio se centró en la el disco ‘To the gods’, que, si bien vio la luz en 2021, lo remasterizaron el año pasado.
Como curiosidad cabe señalar que los hermanos Dave (bajo) y Sergio Trejo (guitarra rítmica) lideran tanto Metal Invaders como HelDave, que es la banda que tocaba a continuación.
Y con un cambio de registro total llegaban HelDave que venían a presentar su reciente ‘Demoniac nightmares’. Lo suyo es un Black Metal con elementos melódicos e interludios más ambientales que lo hacen muy dinámico. Mejoró el sonido, utilizaron corpse paint y la puesta en escena resultó imponente.
En lo musical estuvieron sobrios y convincentes con momentos de gran notoriedad como en la interpretación de “Demoniac Priest”, “Prayer” o “In the shadows”. Especialmente brillante resultó Eddelmonio, su vocalista, que cumplió a las voces y teatralizó su actuación para potenciar la parte visual. Quizá no era su público, más orientado al Death Metal en esta ocasión, pero nos convencieron y salieron de allí con nuevos seguidores. Esperemos volver a verlos pronto.
Y, por último, The Crown. La Lennon’s presentaba ya una buena entrada y con los suecos se armó el belén desde el principio. La banda comandada por Johan Lindstrand, un torbellino sobre el escenario; y abajo, mosh pits y desenfreno. Muy buen sonido y un repertorio exquisito, lleno de clásicos hicieron las delicias de la vieja guardia, mayoría entre el público.
Abrieron con “Killing star” de su aclamado ‘Deathrace king’ y pronto quedó claro que las guitarras de Marcus Sunesson y Marko Tervonen iban a ser protagonistas con ese sonido tan apabullante, pesado y característico de The Crown. Destacable resultaba la presencia de su bajista, Mattias Rasmussen, tan alto y corpulento, en una sala con techo tan bajo.
“Churchburner” fue el único recuerdo a su trabajo póstumo, que han tenido a bien titular con el primer nombre de la banda, Crown of Thorns, pero entretanto la retahíla de clásicos solo hacía que dejar sudor y sonrisas entre el público con temas como “Executioner”, uno de los más celebrados, la clasiquísima “In bitterness and sorrow” o “Zombified!” hasta que llegó “Crowned in terror” que tuvieron a bien dedicar a la memoria de Tomas Lindberg, que fuera vocalista de la banda en la grabación del disco del mismo título, y que recibió una cerrada ovación por parte de los fans. Momento épico y demoledor a partes iguales.
A partir de ahí, cuesta abajo y sin frenos con “Kill (the Priest)” y una inconmensurable “Angels die”, quizá su primer gran clásico, y que desató la locura con nuevos mosh pits. Iban a cerrar el concierto con la hímnica “Total Satan” pero la locura fue tal que decidieron regalarnos un bis en forma de “1999 – Revolution 666”, que varios fans llevaban pidiendo entre canción y canción durante buena parte del concierto.
Concierto memorable y para el recuerdo, como si un tsunami nos hubiera llevado por delante. Sus motivos tendrán pero cuesta creer que una banda con una discografía tan sólida como la suya, unos directos tan demoledores como el que acabábamos de ver se retiren. Ojalá el caso de The Crown solo sea uno más en la larga lista de bandas que dicen que se retiran y acaban volviendo.
Texto: Marc Gutiérrez
Fotos: Eduard Tuset
