Drums of War – 27 – 29 de agosto de 2026 – Atlantic Events (Barcelona)
Veamos ¿qué festivales de metal extremo han tenido los mejores carteles del año? Así a bote pronto se me ocurren Beyond the Gates e Inferno en Noruega, Maryland Deathfest en Estados Unidos, Cosmic Void y Incineration en UK, Deathfeast Open Air, Party San en Alemania, Brutal Assault y Obscene Extreme en República Checa… ah, se me olvidaba y Drums of War en España, en Barcelona concretamente. Sí, no os voy a engañar a 10 minutos de mi casa. Cartelón en la élite de festivales de metal extremo en Europa y cita ineludible.
Vayamos por partes… primero lo que más ganas tienes de leer… recinto, organización, horarios…
La sala, Atlantic Events, es nueva para el público metalero y lo cierto es que está muy bien equipada, tanto a nivel de sonido como de pantallas, de hall principal y de zona exterior. El interior de la sala está muy bien por cuanto tiene aire acondicionado pero tiene dos problemas principales. El primero de ellos es que el escenario es muy bajo e impide parte de la visión si estás atrás. La segunda son las columnas, que no son discretas precisamente.
Sobre el sonido… bandas como In The Woods, Zemial o Hellbutcher demostraron que se puede sonar muy bien allí. En cuanto a las luces, dejaron bastante que desear. De acuerdo que esto es metal extremo pero luces habían porque se vieron en algún concierto aunque la tónica era un rojo abusivo.
Otro aspecto a tener en cuenta es que el sold out trajo consigo incomodidad en las horas punta de cada día.
Un punto positivo fue las zonas de descanso con sofás y sombras oara descansar.
Consideraciones a parte, Drums of War es un festival muy disfrutable donde ver a unas bandas que, de no ser por Manguales, no veríamos en España en la vida y por ello creo que hay que apoyar a un evento como este. ¿Qué hay cosas que mejorar? ¡Claro! Es que se trata de un festival novel con lo cual demasiado me parece que los horarios fueran prácticamente clavados.
Y por si fuera poco, muchas eran los voces que decían que el festival no se iba a celebrar o que las bandas iban a cancelar… pues nada de nada… el festival se celebró, tocaron todas las bandas y la organización cerró muchas bocas.
Y ahora, hechas las consideraciones previas, entremos en materia.
El festival arrancaba con los germanos Attic, una banda de Heavy Metal ocultista que hacía mucho que no veíamos por estos lares. El quinteto comandado por Meister Cagliostro venía presentando su último ‘Return of the witchfinder’ aunque su repertorio fue una especie de best of de sus tres discos editados hasta la fecha.
Aparecieron puntuales y dieron un concierto muy serio, con buen sonido y ya desde el principio con bastante público y es que poner a una banda del nivel de Attic a abrir el festival equivale a poner el listón muy alto.
“There is no god” o “The four horsemen” sirvieron para cerrar un concierto sobrio e intenso que sirvió para reafirmar su posición dentro de Heavy Metal underground.
Desde Filipinas llegaban los veteranos Deiphago, una banda de culto que arrancó allá por 1990, se separaron y se volvieron a unir en 2006 para dar forma a una sólida carrera. Había ganas de verlos por cuanto no se prodigan mucho por el viejo continente, de hecho el Drums of War es su único festival en Europa en todo el año.
Voltaire 666 al bajo y a la voz comandó un vendaval de violencia que arrasó con todo lo que se encontró. Resultó curioso que traían el mismo que setlist que en su gira latinoamericana del año pasado, aunque a decir verdad poco o nada importó. El sonido seguía siendo bueno y las blasfemias se solapaban unas con otras y es que con temas como “Hate / Satanas”, el resto sobra.
Había muchas ganas de ver a Massacra Legacy, que viene siendo la encarnación de los míticos Massacra por parte de su batería original Chris Palengat. Con una formación muy solvente con los carismáticos Moreno Grosso a la voz y Don Brutal a la guitarra, desgranaron, sobretodo, temas de ‘Final holocaust’ y ‘Enjoy the violence’ aunque también tuvieron a bien interpretar un par de temas de ‘Signs of the decline’.
Prometieron un concierto old school y a fe que lo dieron. El público les tenía ganas y se notó en los moshpits y la excitación que había en las primeras filas, que lo dieron todo con cortes como “Ultimate antichrist” o “The day of the Massacra”. Sin duda lo suyo fue una salvajada en toda regla.
Llegaba el turno de los suecos LIK, la mejor banda de Death Metal sueco surgida en lo que va de siglo. Había mucha expectación y en mi caso era el concierto al que más ganas tenía de todo el día y si tengo que ser honesto la decepción fue mayúscula. La banda de Niklas Sandin y Tomas Akvik tuvo, y con diferencia, el peor sonido del festival hasta el punto de tocar tres temas sin que se escuchara la voz.
A partir de “Morgue rat” la cosa mejoró un poco pero se trató de un ir y venir de voz y guitarras y con una batería que se lo comía todo. Un auténtico despropósito. Por si fuera poco, la banda alternó temas rápidos y veloces con otros cortes más pesados que cortaban mucho el ritmo de la actuación y el ejemplo más claro fue la triada “Morgue rat” – “Serum 141” y “Funeral anthem”. No fue su día pese a tocar dos cortes de su primer trabajo, y cerrar con “Le morte homme” y “Decay”. Lo que pudo ser y no fue y pese a ello salieron vitoreados.
Y con Zemial llegó el retraso del día. No había manera que les gustara el sonido. Eso sí, cuando lo consiguieron fueron un vendaval. La banda comandada por Archon Vorskaath, que dirige a la banda y canta desde la batería, interpretó una suerte de greatest hits que hizo la delicia de sus fans, y es que mucha gente iba por ellos. Gran sonido, público muy receptivo y una sala abarrotada fue el contexto de su concierto. Ya con “Black Death” nos dieron muestra de su potencial y pese a llevar pregrabados hubo muchos coros en directo, algo de agradecer en un tiempo en el que lo fácil es dispararlo todo. “Eclipse”, “Riddle” o “Nocturnal witch” fueron momentos muy celebrados y que recibieron grandes ovaciones.
Desde Singapur, otro de los grandes reclamos, Impiety. Pocas bandas más despiadadas que ellos. Desataron las hostilidades con la masacrada de “Vientos de holocausto” y se generó un caos que duraría todo el concierto.
Shyaithan demostró su carisma y el concierto se pasó en suspiro pese a la violencia a la que nos sometieron a través de “Beast of abominable” o “Lords of apokalypse”. Lástima que sea tan difícil verlos y más teniendo en cuenta que llevan siete años sin publicar nuevo disco. La gente no se olvida de ellos y mantienen su status de banda de culto.
Reconozco que tenía miedo con In The Woods porque les tenía muchas ganas pero sus últimos discos les alejaban de la tónica general del festival. Vamos por partes. In the Woods dieron un concierto descomunal, haciéndose con el público y ofreciendo una colección de canciones maravillosa. Por si fuera poco, y quizá porque estuvieron probando sonido el día anterior, sonaron de lujo, quizá los que mejor de todo el festival.
Abrieron el tema título de “Heart of the ages” y, ya desde el principio, Bernt Fjellestad dio muestras de su gran versatilidad vocal cubriendo un espectro vocal amplísimo
Tan solo queda Anders Kobro a la batería de la formación original pero la alineación actual de In The Woods es imponente, con grandes músicos muy compenetrados y tocando una elegancia desbordante. Tocaron “Come ye sinners” en directo por primera vez y junto a “A wonderful crisis” fueron dos de los momentos estelares. Hacía treinta años que no tocaban en Barcelona, concretamente desde el 26 de noviembre de 1996 con Katatonia y VOD. Esperemos que no tarden tanto en volver y que sigan ofreciéndonos discos del nivel de ‘Otra’ o ‘Diversum’ y conciertos como este.
Los suizos Messiah venían a celebrar el 35 aniversario del ‘Choir of horrors’ y destrozaron el escenario con un repertorio sin cuartel. Pese al poco tiempo que lleva en la banda, Marcus Seebach comandó la actuación con carisma y fiereza mientras Brögi a la guitarra, Patrick Hersche al bajo y Steve Karrer a la batería se mantienen como miembros originales.
Tocaron los seis primeros temas del disco y para deleite de sus fans recuperaron temas maqueteros como “Space invaders” o “Messiah” que trajeron consigo la locura colectiva. Que gusto da ver que bandas veteranas tienen tanta energía o más que muchas bandas jóvenes.
Llegaba el plato fuerte de la noche, Nargaroth. Mucha gente se había desplazado al festival con la excusa de verlos. ¡Que sonido! ¡Qué puesta en escena! ¡Y lo que impone Ash!
Con especial protagonismo para su segundo disco, ‘Black Metal ist krieg’, del que cayeron hasta cuatro temas, entre ellos “Erik, may you rape the angels” o una excelsa, y de maravillosa letra, “The day Bruzum killed Mayhem”. Venían celebrando el 30 aniversario de la banda y lo hicieron por todo lo alto a base puro Black Metal sin concesiones, veloz, rabioso, de esencia.
El respetable se volvió completamente loco y convirtió la sala en una olla a presión donde los mosh pits fueron continuos, donde voló gente y donde ni tan siquiera el aire acondicionado consiguió dejarnos respirar. El único pero que se puede poner a su actuación es la versión del “Dead embryonic cells” de Sepultura porque tienen muchos temas propios como para recurrir a ello, pero también es cierto que desde siempre han versionado muchas canciones.
Ash y los suyos se fueron por la puerta grande en su primera visita a España. Esperemos que no tarden tanto en volver.
Se hacía tarde pero, como para el postre en la cena, siempre hay hueco para A Canorous Quintet que celebraban el 30 aniversario de su clasicazo ‘Silence of the world beyond’, que interpretaron de cabo a rabo. La suya fue una actuación exagerada, excesiva y en la que interpretaron todo el disco en orden con una precisión magistral mientras Marten Hansen se desgañitaba y se comía al público con unos ojos saltones que daban miedo.
Cierto que hace menos de un año habían estado de gira por España pero en esta ocasión “Naked with open eyes” o Burning, emotionless” conferían el carácter de exclusivo a su concierto. Gran sonido que fue mejorando con el paso de los minutos y una entrega por parte de la banda asombrosa. Lástima que parte del público ya hubiera abandonado la sala porque se perdieron uno de los grandes conciertos del festival.
Y para cerrar, los locales Spectre, que venían a presentar su muy reciente trabajo ‘A procession of the dead’, un alegato de Black Metal en toda regla. Comandados por una teatral Lilith (también la conoceréis por Korgull the Exterminator) hicieron un repertorio exclusivo de su nuevo álbum, del que cayeron hasta seis temas.
Empezaron con “Torax” y ya desde el principio se vio a un Black’et que no estaba cómodo y es que me contaba al día siguiente que Fredrik de A Canorous Quintet le había desmontado la batería entera y la montaron como pudieron. No terminaron de sonar bien pero la banda lo dio todo y fue el colofón perfecto a una maratoniana jornada de metal extremo.
Texto y foto: Marc Gutiérrez
