Flotsam and Jetsam + Hidden Intent + Raze – 03 de septiembre 2025 – Sala Wolf (Barcelona)
Los legendarios Flotsam and Jetsam dieron una demoledora lección de thrash metal en compañía de dos propuestas contemporáneas del género como son Hidden Intent, provenientes de Adelaida (Australia) y los nacionales Raze de la Coruña.
Se antojaba una tarde noche cargada de expectativas a la hora de presenciar, como cabezas de cartel, a la veterana banda de Phoenix (Arizona). Esta vez, por fin, tendríamos ocasión de disfrutar de un amplio set-list y comprobar así la actual dimensión de la banda en todo su esplendor. Añadido a esto, teníamos también la fortuna de disfrutar de dos bandas teloneras, claramente adictas al género y que bien servirían para calentar motores ofreciendo breves pero intensísimas descargas.
A las 20:00h, los primeros en salir al escenario de la Sala Wolf, fueron los coruñeses RAZE, formados por los miembros originales Sebas (batería) y Maca (bajo y voz principal), acompañados de los dos guitarristas Liber (también a la voz) y David. Aunque al principio, la Wolf, con aforo de 400 personas, andaba algo escasa de público, los gallegos enseguida consiguieron agolpar en las primeras filas a los allí presentes gracias a su descarga sin concesiones.
Fueron ocho los temas elegidos (45 minutos de actuación) para mostrar un poco de cada uno de sus lanzamientos hasta la fecha. Arrancando con “Into the Coven”, single de 2023, siguieron con “Lethal Injection” y “Grave for the Weak”, ambos de su homónimo EP de 2020 y, entre tema y tema, quisieron recordar que RAZE no nacieron ayer y que ya llevan acumulados 18 años desde que se formaron por aquel 2007. “L.O.B.” fue otro de los cañonazos del show, extraído directamente de su primer larga duración “Mankind’s Heritage” con unos riffs que a más de uno le podrían recordar el buen hacer de Jeff Watters (ANNIHILATOR).
Y entre agradecimiento y agradecimiento hubo tiempo para los estrenos. Así fue como cayó “Listen to the silence” de su recién publicado EP “So mad” y que interpretaban por primera vez en directo (en ese corte algunos podrían ver influencias del tecnicismo más agresivo de MEGADETH). Del mismo modo, presentaron el tema que ha protagonizado su también recién estrenado video-clip, a saber, el pegadizo y agresivo “So mad”.
Para acabar, dos clásicos de su primer EP de 2011, “Operation Enduring Freedom” y “Crime Scene, Do Not Cross”, ambos destilando ese thrash de la Bay Area ochentera que tantas ganas teníamos de disfrutar el ya añejo público allí reunido. En su conjunto la banda se vio muy cohesionada, entregada y divirtiéndose. Maca, trabajo vocal aparte, con su bajo de 5 cuerdas y Sebas con sus baquetas, marcaron el ritmo de forma excelente y sus dos guitarras no dejaron de regalarnos riffs y solos doblados para goce de los presentes.
Como suele ser habitual, el sonido de los primeros teloneros de la noche podría haber sido mejorable, pero en cuanto a técnica, actitud y entrega, los RAZE demostraron tener más que merecida la posibilidad de acompañar a FLOTSAM y, desde luego, merece digna mención el rodaje instrumental que exhibieron.
A las 21:00h subían al escenario los australianos HIDDEN INTENT, otra veterana banda formada en 2011 por los originales Chris McEwen (voz y bajo) y Phil Bennett (guitarra) acompañados de Paul Lewis en la batería desde 2015. Con el ánimo ya calentado, este trío se presentaba ante el público con su tremendo “The Ruins”, extraído directamente de su flamante nuevo trabajo titulado “Terrorform” y consiguiendo que la sala, cada vez más llena, agolpara en sus primeras filas a los fans más fieles de la formación.
“Dead End Destiny”, de su homónimo disco de 2021, fue el siguiente trallazo seguido del no menos feroz “Breaking Point” y “A place of horror”, extraídos de ese mismo trabajo. Chris, con su camiseta clamando “Thrash Bloody Thrash”, se mostró, en si mismo, como toda una declaración de intenciones. Dio orden para que el público se abriera para que hiciera el clásico circle pit y llevó la batuta con una actitud thrasher y demostrando estar al mando de un trio que se estaba dejando ver como una apisonadora.
“Terrorform” fue uno de los puntos más álgidos de su actuación. Recordemos que este es el nuevo single de su nuevo disco en el que, precisamente, colabora a las voces el bueno de Guille (ANGELUS APATRIDA). No en vano, la camiseta de ANGELUS que lucía el incansable batería Paul certificaba la hermandad entre ambas bandas, cuyo vínculo se gestó en la gira conjunta que realizaron el año pasado por Australia, Nueva Zelanda y Asia y en la que los australianos telonearon a los de Albacete.
Llegados a este punto me gustaría destacar el trabajo a la guitarra de su tímido pero a la vez entregado Phil Bennet, quien, con un sonido cristalino, nos deleito con sus riffs y sus solos ejecutados a la perfección correteando a lado y lado del escenario.
“Drop Bears Are Real”, de su segundo disco “Fear, Prey, Demise”(2018) fue, probablemente, el tema más loco de la noche y serviría para marcar el inicio de la recta final de su intensa descarga protagonizada por “We Are The End Of Us”, cuarto tema recuperado de su penúltimo trabajo, y, como no, su himno “Addicted to Thrash”, de su segundo disco, y con el que dejaron claro que bandas como METALLICA, MEGADETH, ANTHRAX, ANNIHILATOR, EXODUS, ONSLAUGHT o ARTILLERY han dejado marca en su modus operandi.
HIDDEN INTENT se despedían con un simpático “gràcies” (en catalán), habiendo sabido a poco, pero con la seguridad de haber satisfecho a los fans allí presentes y de haber conquistado a otros cuantos.
Ahora ya si, con la sala llena y con dificultades por conquistar las primeras filas, a las 21h sonaban los primeros riffs de la demoledora “Hammerhead” y con ella los miembros originales Michael Gilbert (guitarra) y Erik A.K. (voz) junto al también guitarra Steve Conley (desde 2014), el reputado batería Ken Mary (desde 2018) y el relativamente nuevo bajista Bill Bodily (desde 2020).
No hubo duda alguna. El público esperaba a los de Phoenix con ganas, muchas ganas, y ya desde la demostración de destreza con ese primer tema extraído de su debut “Doomsday for the Deceiver”(1986) incendiaron la sala con la contemporánea, a la par que pegadiza, “Iron Maiden” de su “Flotsam and Jetsam”(2016), tema que, para muchos, supuso el resurgir de una banda que, tras 40 años de producción discográfica, ha pasado, como es lógico, por varios altibajos. Con un sonido bastante correcto, aunque a veces daba la impresión que la guitarra de Conley tapaba la de Gilbert, “Dreams of Death”, de su también emblemático segundo disco “No Place For Disgrace” del 88 rompía las cervicales de uno público que, como digo, se mostró entregado desde el principio.
Los roles en la banda se marcaron claros. Michael Gilbert y el reciente bajista Bill ofrecieron la puesta en escena más agresiva de la formación. Así, no pararon con su headbanging y su empeño por conectar con el foso. Ken Mary, con sus típicos malabares con las baquetas, marcó el complejo ritmo de cada tema a la perfección demostrando ser un auténtico virtuoso. Steve, guitarra con mayor protagonismo, pese a su timidez, se marcó una ejecución sencillamente perfecta y con una elegancia propia de los auténticos maestros.
¿Y qué decir de Eric A.K.? Pues que este hombre, que ya calza 60, es, probablemente, uno de los mejores vocalistas que haya dado el género. Mantuvo el nivel durante toda la descarga y conquistó a todos los incondicionales demostrando ser capaz de llegar a los enrevesados registros que conforman el amplio y diverso rango compositivo de los temas de Flotsam and Jetsam. En cuanto al set list, con una banda de 40 años de trayectoria ya se puede suponer que siempre vamos a echar de menos algunos temas, pero cierto es que la selección de canciones fue apta para satisfacer a los fans tanto de la vieja como de la nueva etapa.
Temas como “Brace for Impact”, de su penúltimo “Blood in the Water” o la power metalera “Primal”, de su último lanzamiento, fue un regalo para un público que no se cansó de corear el estribillo junto a Eric. Sorprendente fue el rescate de “Smoked Out” de aquel olvidado “Drift”(1995), disco en el que precisamente Flotsam se alejaba de los cánones más clásicos del género pero que hoy, pasados los años, ha ganado enteros y hace que se agradezca el respeto que la formación muestra por sus propios trabajos aunque no sean tan comerciales.
Cayó también “I Live You Die”, “el tema más antiguo de la banda”, tal y como explicó Eric. Si bien es cierto que muchos conocimos este tema en su segundo disco, lo cierto es que fue originalmente publicado en su demo “Iron Tears” de hace justo 40 años. Otro regalo para nuestros oídos fue la melódica “The Walls”, de su “Blood in the Water”(2021), un himno dedicado al optimismo y poner empeño en salir adelante a pesar de esos muros que, al final, siempre acaban cayendo. Con el también contemporáneo “Demolition Man” el público se entregó de nuevo a aquello de corear el estribillo y, para dar placer a los más clásicos fans, interpretaron “Suffer the Masses”, a saber, uno de mis favoritos de aquel incomprendido “When the Storm Comes Down”(1990). ¡Excelente!
Llegados a este punto, Eric ya empezó a preguntar al público qué querían oír. “Doomsday” fue el clamor unánime. No obstante, y haciendo alarde de la gran personalidad que siempre han demostrado los Flots, se marcaron la también clásica “She Took an Axe” para contar, recordemos, el caso real de Lizzie Borden, quien fue acusada (aunque luego absuelta) de asesinar brutalmente a su madrastra y a su padre en 1892. “She’s Miss Lizzy, she feels no pain The axe came down”. Y ahora sí, tal y como rezaba el set list a pie de escenario, tocaba despedirse con otro de los inevitables. “No Place For Disgrace” sería la encargada de acabar de desgastar las ya doloridas cervicales de los presentes. Un tema que mantiene toda su vigencia y que se resiste al paso del tiempo. Acabada semejante descarga, la banda se despedía y desaparecía de las tablas. La música ambiente empezaba a sonar y algunos de los presentes ya marchaban. ¡Error!
Fuera de lista, Flotsam and Jetsam, seguiría resistiéndose a interpretar “Doomsday for the Deceiver” pero, en su lugar, sellaría esa lección de thrash metal con la no menos intensa, y también una de mis favoritas, “Desecrator”, de aquel legendario debut. “You’ll soon wish you could die…it can be arranged…ha ha ha!”
Unos 75 minutos de actuación fueron claramente insuficientes para unos sedientos fanáticos que querían más de 14 temas pero, ya lo dice el refrán, “lo bueno, si breve…” Esperemos que, en adelante, podamos seguir disfrutando de giras encabezadas por FLOTSAM AND JETSAM. Los allí presentes cumplimos, dimos todo nuestro apoyo y entrega a una de las bandas más resilientes de la escena. Ahora, solo nos queda esperar que, a la próxima, puedan brillar en un escenario más grande.
Flotz ‘till Death!!
Texto: Marcel.lí Dreamevil
Fotos: Vicente Ramírez
