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Green Lung presentan candidatura al trono del stoner doom en Barcelona

Green Lung presentan candidatura al trono del stoner doom en Barcelona

Green Lung + Unto Others + Satan’s Satyrs – 2 de marzo de 2025 – Razzmatazz 2 (Barcelona)

Pues ya es oficial. Después de unos años picando piedra y sacando discos como soles, los londinenses Green Lung pueden, por fin, presumir de ser una de los dos o tres mejores bandas de stoner doom del planeta. Ya saben, bandas que beben directamente de las aguas de los Black Sabbath más primigenios. Y es que desde que les vimos hace unos años teloneando a los mismísimos Clutch, Green Lung no han parado de crecer y, de hecho, han parido un nuevo disco, «This Heathen Land» (2023), que les ha aupado a los círculos más selectos del género.

En esta ocasión, la banda compartía cabecera de cartel con los estadounidenses Unto Others, grandes exponentes del metal gótico más puro, con influencias que incluso abarcan los inconfundibles sonidos de los Héroes del Silencio de «Senderos de traición» (1990). Completaba el cartel la banda de Virginia Satan’s Satyrs que, por culpa de la temprana hora de su actuación, no pudimos disfrutar.

La banda de Portland Unto Others tomó las tablas de Razzmatazz 2 ante un nutrido grupo de personas que les habían ido a ver a ellos expresamente. Abrieron su set con «Butterfly» de su disco de 2024, «Never, Neverland», con un sonido potente pero que dejaba escuchar perfectamente las guitarras limpias, que son uno de los grandes alicientes de la identidad sónica de la banda. El cantante y guitarrista Gabriel Franco apenas se inmuta sobre el escenario, pero eso da rienda suelta al guitarrista Sebastian Silva, que parece una mezcla del Demonio de Tasmania e Yngwie Malmsteen con gabardina y no para de moverse de un lado para otro.

A ratos, Unto Others se parecen a Him y otros se parecen a The Misfits. El abanico de influencias es bastante amplio, pero todas se enmarcan en esta tradición oscuro gótica que se puede apreciar en temas como «Momma Likes The Door Closed», la enigmática «Nightfall» (con un rollo a The Cure) o «Jackie», que es lo más parecido que tienen a un hit popero. La horda de fans de Unto Others disfrutaron de una velada muy sólida de la banda, que pudo desplegar un setlist generoso con otras perlas como «Time Goes On», «Heroin» o una potente versión del «Pet Sematary» de los Ramones que toda la sala coreó puño en alto. Una manera inmejorable de dejar el escenario calentito para la última banda de la noche.

Como he comentado más arriba, Green Lung están en plena trayectoria ascendente y yo estaba con el runrún de que esta era LA GIRA que no me podría perder de los ingleses: son jóvenes, tienen tres discos atómicos y están en su mejor momento. Dejar escapar esta gira no era una opción, y comprobé que los augurios se iban a cumplir nada más subir la banda al escenario y empezar la descarga con «Woodland Rites» y «Mountain Throne». El sonido era avasallador, comandado por Scott Black y su Gibson SG que sonaban como un auténtico vendaval.

Green Lung suenan engrasadísimos: el bajo de Joseph Ghast y la batería de Matt Wiseman conforman una base rítmica que arrasa con todo, y los toques de teclado de John Wright dan el punto de personalidad extra a la banda. Por supuesto, con una maquinaria tan fina, Tom Templar se puede despachar a gusto con las voces. Por una parte todavía da la impresión de que el cantante no acaba de encontrar la manera de sentirse cómodo sombre un escenario por su comunicación no verbal, pero por otra es indiscutible que a nivel vocal el tío lo da todo.

Con tres temas, Green Lung ya tienen al público en el bolsillo. Es de agradecer que den algo de dinamismo al show con una bizarrada tan deliciosa como «Song of the Stones», que suena absolutamente mágica, para luego volver a la carga con «The Forest Church» y «Hunters in the Sky» para derretirnos el cerebro con los riffs de plomo fundido que brotan de la SG de Black.

A nivel personal, el único pero que puedo ponerle al setlist es la pobre representación del que para mí es su mejor disco hasta la fecha, «Black Harvest» (2021). Es una pena, porque los temas de ese disco, como es natural, encajarían perfectamente en la propuesta de directo actual de la banda y los tíos lo saben: se reservan una joyaza como «Graveyard Sun» para cerrar el set principal, y justo vuelven para el bis con una bestialidad como «Old Gods» (el mejor tema de stoner doom que he escuchado en los últimos 10 años, tranquilamente). Y para de contar. Todavía hay tiempo de sacársela una vez más y acabar con «One for Sorrow» y su demoledor riff oscuro para demostrar que Green Lung son cosa seria y están aquí para quedarse. Maravillosos.

Texto y fotos: Edko Fuzz

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