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H.E.A.T en La Riviera: energía, emoción y puro hard rock

H.E.A.T en La Riviera: energía, emoción y puro hard rock

H.E.A.T + Hitten – 23 de Mayo 2025 – Sala La Riviera (Madrid)

La Riviera se vistió de gala el pasado 23 de mayo para acoger una de las citas más esperadas del año por los fans del hard rock melódico: H.E.A.T grababa en Madrid su nuevo DVD en directo en una fecha exclusiva y sin más paradas por territorio español. La expectación era máxima, y la sala colgó el cartel de entradas agotadas días antes del concierto. Un único show, un repertorio especial y una producción pensada para inmortalizar en vídeo lo mejor de su trayectoria.

La noche comenzó con fuerza gracias a Hitten, banda murciana encargada de abrir fuego en esta velada tan especial. Que una formación nacional forme parte de eventos de este calibre es un claro indicio del buen estado de salud que vive la escena española, y algo que ojalá se repita más a menudo.

Hitten regresaban a casa tras una extensa gira por Estados Unidos, y lo hacían con las pilas cargadas y con su último trabajo, While Passion Lasts (2023), todavía caliente. Su repertorio, aunque breve, fue conciso y efectivo. Abrieron con el tema que da título al disco, seguido por “Mr. Know It All” y “Blood from a Stone”, dejando claro que no estaban allí solo para calentar motores.

Su propuesta, con marcados tintes ochenteros, conectó a la perfección con el estilo de H.E.A.T., ganándose el favor del público desde el primer acorde. Aun así, hubo un detalle técnico que jugó en su contra: la escasa iluminación y una nube constante de humo que restó visibilidad al conjunto del show. A pesar de ello, Hitten demostró gran solidez instrumental, con unas guitarras —de Johnny Lorca y Dani— que destacaron por su dinamismo y ejecución limpia, y una base rítmica contundente que brilló especialmente en temas como “Built to Rock” y “In the Heat of the Night”, con la que pusieron fin a su actuación por todo lo alto.

El crecimiento de Hitten es evidente, y su directo en Madrid lo volvió a confirmar. Una banda en plena forma que continúa afianzando su camino dentro y fuera de nuestras fronteras.

Antes de que H.E.A.T apareciera sobre el escenario, la banda nos regaló un guiño que hizo estallar de entusiasmo a la sala: comenzó a sonar “The Heat Is On” de Glenn Frey, y ver al público cantando su letra bailonga y vacilona como si fuera un himno propio anticipó lo que vendría. Desde ese momento, la energía era total, el ambiente estaba cargado de buen rollo, sonrisas, nervios y toneladas de ganas. La Riviera se convirtió en una fiesta de rock con vibra positiva y comunión absoluta entre banda y público.

Aunque su flamante nuevo álbum, Welcome to the Future, se lanzó apenas unos días antes, la banda decidió —con acierto— que este concierto debía ser un homenaje a su trayectoria completa, un repaso a su discografía con el objetivo de inmortalizar en imágenes y sonido la esencia de H.E.A.T. Aun así, los tres singles del nuevo trabajo no faltaron: el arranque fue con “Disaster”, potente y directa, seguida más adelante por “Running to You” y la coreada “Bad Time for Love”.

Desde la primera nota, el público demostró estar a la altura de la ocasión. La sala madrileña se llenó de seguidores llegados no solo de todos los rincones de España, sino también de otros países europeos. La entrega fue total, con cada letra coreada, cada riff celebrado y cada gesto de los músicos respondido con fervor. El ambiente fue, de principio a fin, una explosión de energía positiva y pasión compartida  que se mantuvo durante todo el concierto.

Kenny Leckremo, como no podía ser de otra forma, se mostró arrollador durante toda la noche. Su fuerza vocal y su hiperactividad escénica marcaron el tono de un show enérgico, intenso y lleno de emoción. A menudo, su voz, junto con la batería de Don Crash y las guitarras, tapaban parcialmente los teclados de Jona Tee, que, pese a todo, lograron sostener la base melódica de los temas con su característico toque sutil pero efectivo.

Para realzar la puesta en escena y pensando en la grabación, la banda instaló una rampa central que permitió a los músicos interactuar con el público desde distintos ángulos. Sin embargo, un punto negativo fue la ubicación de Don Crash y Jona Tee en los laterales del escenario, donde la falta de iluminación directa y el exceso de humo los dejó visualmente relegados durante buena parte del concierto.

El repertorio fue un viaje por la historia de H.E.A.T, incluyendo joyas como “Rise”, “Emergency”, “Cry” —uno de los momentos más emotivos de la noche, con un Leckremo especialmente inspirado— o “Beg Beg Beg”, que incluyó un guiño al “War Pigs” de Black Sabbath. No faltó el siempre esperado solo de batería, aunque esta vez la tensión se palpaba en el ambiente: todos sabían que algo especial estaba por venir.

Y así fue: el momento más esperado se materializó cuando Erik Grönwall apareció sobre el escenario. La ovación fue ensordecedora. El exvocalista, cuya etapa dejó una huella imborrable en la banda, se unió a Leckremo en “Breaking the Silence” y “Living on the Run”, pero fue en “Inferno” donde brilló en solitario, interpretando el tema sin la presencia de Kenny, como en los viejos tiempos. Fue también la primera vez que la canción se interpretaba en directo desde 2020, y la emoción en el ambiente era palpable. Un gesto simbólico y poderoso: pasado y presente fundidos en un mismo escenario.

A nivel de repertorio, quizá los fans más puristas echaron en falta alguna pieza más del disco debut de 2008, el que marcó la identidad inicial del grupo y la llegada de Leckremo. Aun así, el setlist fue sólido, bien equilibrado y pensado para dejar huella. La sorpresa final llegó con el estreno en vivo de “The End”, dejando claro que H.E.A.T mira al futuro sin olvidar su legado.

El concierto cerró con una recta final explosiva: “1000 Miles”, “One by One”, “Point of No Return” y, como broche de oro, el siempre efectivo “A Shot at Redemption”, convertido ya en himno definitivo de la banda.

Con nuevas fechas europeas ya anunciadas y sin más paradas previstas en España, este concierto adquiere un valor aún más especial. Tal como lo recordó Kenny —visiblemente emocionado— durante la noche, nuestro país ha acompañado a H.E.A.T desde sus inicios en 2009, y una vez más, Madrid respondió con pasión desbordante. Fue una velada irrepetible, llena de energía, conexión y puro hard rock, que quedará grabada, no solo en vídeo, sino en la memoria de todos los que tuvieron la suerte de vivirla.

Texto y fotos: David Aresté

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