Cuando una banda supera los cincuenta años de carrera, lo habitual es mirar constantemente hacia el pasado. Deep Purple lleva tiempo haciendo justo lo contrario. Mientras muchos de sus contemporáneos viven instalados en la nostalgia, los británicos siguen escribiendo nuevos capítulos con una naturalidad admirable. Si =1 ya dejó claro que la llegada de Simon McBride había insuflado aire fresco al grupo, Splat! confirma que esta nueva etapa está lejos de ser pasajera.
Con Bob Ezrin nuevamente al frente de la producción, el grupo apuesta por un sonido potente, limpio y muy orgánico, en el que cada instrumento encuentra su espacio sin perder la esencia clásica que siempre ha caracterizado a Deep Purple. No hay experimentos innecesarios ni intentos por sonar modernos a cualquier precio; simplemente una banda que conoce perfectamente sus virtudes y sabe cómo explotarlas.
El álbum arranca con “Arrogant Boy”, toda una declaración de intenciones gracias a un riff contundente, un ritmo enérgico y la inconfundible combinación entre la guitarra de McBride y el Hammond de Don Airey. Desde ese primer momento queda claro que Splat! apuesta por un hard rock directo, aunque suficientemente variado para mantener el interés durante toda su duración.
Deep Purple – Arrogant Boy
Los sencillos publicados antes del lanzamiento ya dejaban entrever el nivel del disco. “Diablo” destaca por su atmósfera más oscura y un estribillo especialmente efectivo, mientras que “The Rider” muestra un lado más melódico sin perder intensidad. Ambos representan perfectamente el equilibrio que domina todo el álbum entre potencia, melodía y elegancia.
Uno de los grandes protagonistas vuelve a ser Ian Gillan. Lejos de intentar competir con su propia leyenda, adapta su voz con inteligencia a las necesidades de cada canción. Su interpretación sigue transmitiendo personalidad y carácter, convirtiéndose en un elemento fundamental para que el conjunto conserve toda su identidad.
La gran virtud de Simon McBride es que nunca ha intentado convertirse en un nuevo Ritchie Blackmore o Steve Morse. Ha encontrado su propio espacio dentro de Deep Purple, aportando un sonido algo más agresivo y contemporáneo, pero entendiendo perfectamente que la identidad de la banda sigue construyéndose sobre el diálogo permanente entre la guitarra y el Hammond de Don Airey. Esa conversación musical vuelve a ser uno de los grandes atractivos de Splat!, sostenida además por una sección rítmica que Ian Paice y Roger Glover mantienen con una solvencia casi insultante.
Deep Purple – Guilt Trippin’
Canciones como “The Lunatic”, “The Only Horse In Town” o “Sacred Land” aportan diferentes matices al repertorio, alternando momentos más pesados con otros de carácter más melódico. En la segunda mitad aparecen temas como “The Beating Of Wings” o “Guilt Trippin'”, que mantienen un nivel muy notable y demuestran que Deep Purple sigue componiendo con naturalidad y sin vivir exclusivamente de la nostalgia.
Más allá de la música, Splat! desarrolla una idea conceptual sobre el final de la humanidad entendida como una transformación más que como una destrucción. Ian Gillan aborda esta temática con su habitual ironía y un punto de reflexión que aporta cohesión al conjunto sin restar protagonismo a las canciones.
Quizá no todas las composiciones alcancen el mismo nivel de inspiración, pero el álbum mantiene una notable regularidad de principio a fin. No pretende competir con clásicos como Machine Head o Burn, sino demostrar que Deep Purple sigue siendo capaz de publicar discos honestos, enérgicos y muy disfrutables.
Deep Purple – Diablo
Puede que Splat! no aspire a ocupar el mismo lugar que Machine Head, Burn o Perfect Strangers dentro de la historia de Deep Purple. Tampoco lo necesita. Su mayor logro consiste en demostrar que, más de medio siglo después de cambiar la historia del hard rock, la banda sigue componiendo discos que miran hacia delante en lugar de vivir exclusivamente de sus leyendas. Mientras exista esa inquietud creativa, Deep Purple seguirá teniendo razones de sobra para continuar escribiendo nuevas páginas de una historia que parecía imposible de alargar hace ya muchos años, los tendremos por España el próximo mes de Octubre para ver estos nuevos temas y sus clásicos históricos.
David Aresté
Tracklist
- Arrogant Boy
- The Rider
- Diablo
- The Lunatic
- The Only Horse In Town
- Sacred Land
- The Beating Of Wings
- Guilt Trippin’
- Jessica’s Bra
- Third Call
- My New Movie
- Splat!
