Era la primera vez que la banda británica pisaba suelo tico, y el Parque Viva fue el escenario de una cita largamente esperada. Valió el trayecto, y también el sacrificio de perderse el set de apertura de Extreme.
A las 8:00 p. m. en punto, con puntualidad británica, las luces se apagaron y una voz en off anunció a los protagonistas. Con “Rejoice” sonando por los parlantes, el público comenzó a levantarse. Pero fue el segundo tema, “Animal”, el que entregó al Def Leppard que muchos habían venido a escuchar: una puerta directa a los años ochenta. Luego llegó “Do You Wanna Get Rocked? Let’s Get, Let’s Get”, con la que Adrenalize se hizo presente por primera vez en la noche.
Después vino lo que quizás fue el primer bache: “Personal Jesus”. Es un cover siempre bienvenido, pero en una primera visita al país me resultó difícil entender por qué sacrificar espacio de un repertorio propio tan amplio. Algo similar ocurrió tres temas después con “Rock On”, antecedido por un breve solo de Rick Savage, quien saludó al público con su marcado acento. Savage y Joe Elliott fueron, de hecho, los únicos que interactuaron con la audiencia; Collen y Campbell se mostraron fríos. Un “pura vida” o un “hola Costa Rica” habría bastado para romper el hielo.
Entre ambos covers, “Bringin’ On the Heartbreak” y “Switch 625” volvieron a subir la temperatura. Esta última incluyó al final un corto solo de Rick Allen, con sus pies proyectados en pantalla, una muestra de por qué el baterista es ejemplo mundial de resiliencia. Por segundos miró al cielo. El público aplaudió a más no poder.
Luego, “Just Like ’73” bajó de nuevo la energía, y parte del público volvió a sentarse. Es difícil entender cómo una selección de repertorio puede subir y bajar tanto el ánimo en una misma noche.
“Rocket” levantó a todos de nuevo, aunque en una versión breve y sin grandes riesgos. Siguieron “White Lightning”, de Adrenalize, como homenaje al fallecido Steve Clark, cuyo apodo era ese. Continuaron con “Slang” y “Promises”. Durante “Slang”, Elliott llamó al escenario a Nuno Bettencourt y le agradeció con un “muchas gracias, señor”. “Promises” volvió a enfriar el ambiente.
Y entonces llegó el mejor tramo de la noche: “Armageddon It”, “Love Bites”, “Rock of Ages” y “Photograph”, esta última acompañada por un recorrido en fotografías por la historia de la banda, proyectado en la enorme pantalla central. Faltó el sintetizador de Savage en “Rock of Ages”, tradicional en sus presentaciones.
Luego, Elliott se despide y la banda abandona el escenario, con las pantallas mostrando el nombre del grupo. El público pidió más. Joe salió al escenario y nos invitó a cantar con él mientras rasgaba la guitarra con los acordes de “Two Steps Behind”, y el público se entregó. “When Love and Hate Collide” devolvió la electricidad. Los acordes de Savage, junto con Campbell y Collen, dieron inicio a “Hysteria”, en lo que fue quizás el tema de mayor conexión entre banda y audiencia.
Por último, “Pour Some Sugar on Me”, el clímax perfecto.
Un detalle que merece mención: a sus 67 años, la voz de Elliott se mantiene limpia, con ese raspado característico en ciertos temas, pero sin desentonar en ninguna canción.
El espectáculo duró una hora y cincuenta minutos. ¿Quedaron debiendo con el setlist? ¿Esperábamos algo más de Pyromania? No importa.
DEF LEPPARD cumplió su deuda histórica con Costa Rica.
Y quienes estuvimos ahí fuimos testigos de ello.
SETLIST
- Rejoice
- Animal
- Let’s Get Rocked
- Personal Jesus (cover de Depeche Mode)
- Bringin’ On the Heartbreak
- Switch 625
- Just Like ’73
- Rocket
- Rock On (cover de David Essex)
- White Lightning
- Slang (con Nuno Bettencourt)
- Promises
- Armageddon It
- Love Bites
- Rock of Ages
- Photograph
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- Two Steps Behind (versión acústica de Joe Elliott)
- When Love and Hate Collide
- Hysteria (con introducción de bajo)
- Pour Some Sugar on Me
Aramis K. Vidaurre Á.
Fotos: Rándall Francisco Hidalgo A.
