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Crónica | Electric Callboy convierte Madrid en una noche TEKKNO

Crónica | Electric Callboy convierte Madrid en una noche TEKKNO

Electric Callboy – 23 de Enero 2026 – Movistar Arena (Madrid)

Electric Callboy convirtió el Movistar Arena de Madrid en una ‘rave metalera’ de proporciones épicas el pasado día 23 de Enero. Lo que se vivió allí fue mucho más que un concierto: fue una fiesta colectiva, un despliegue audiovisual desbordante y la confirmación definitiva de que la banda alemana juega ya en otra liga.

No se puede entender este momento de Electric Callboy sin mencionar al Resurrection Fest, que ha sido históricamente quien más ha confiado en la banda: desde llevarlos al festival en 2016, pasando por la gira en salas en 2023 antes de la explosión definitiva tras Tekkno, su regreso al festival y, ahora, esta apuesta por grandes recintos cerrados como el Sant Jordi Club o el propio Movistar Arena. Aunque Tekkno sigue siendo su último larga duración, la banda ha editado 3 singles el año pasado: “Elevator Operator”, “Tanzneid” (así se llamaba esta gira) y “RATATATA” (junto a Babymetal), reforzando la sensación de que el show representaba fielmente el presente más explosivo del grupo. Gran parte del repertorio giró en torno a Tekkno, y el público respondió demostrando que ese disco ha marcado un antes y un después en su carrera.

Desde el primer segundo quedó claro que no había espacio para el descanso. “Tanzneid” abrió la noche como un puñetazo directo a la pista de baile, seguida de una sorprendente y celebradísima versión de “Still Waiting” de Sum 41 que desató los primeros pogos masivos. Con “Tekkno Train”, el público ya estaba completamente entregado, preparado para un viaje sin frenos por el universo TEKKNO.
No tardaron en caer los himnos. “Hypa Hypa”, “MC Thunder”, “Neon”, “Pump It” y “Hurrikan” funcionaron como una sucesión imparable de hits diseñados para saltar, sudar y perder la voz. El mashup de “All the Small Things / Bodies” con la aparición de Electric Bassboy fue uno de esos momentos imposibles de olvidar, mezclando nostalgia, humor y brutalidad sin complejos.

Uno de los grandes pilares de la noche fue el sonido, absolutamente demoledor. Potente, limpio y perfectamente equilibrado para un recinto de estas dimensiones, permitió que la interpretación de todos los miembros se percibiera con claridad y contundencia, haciendo que cada detalle sumara al impacto físico del concierto.

En ese contexto brilló el dúo vocal formado por Nico Sallach (voz limpia) y Kevin Ratajczak (guturales), auténticos motores del espectáculo. Nico se mostró sólido, carismático y muy cercano, mientras Kevin aportó agresividad, desparpajo y una energía inagotable. Ambos se mostraron muy agradecidos con el público madrileño, recordando que la última vez que visitaron la ciudad fue en la Shoko, y ahora estaban viendo la pista llena y parte de las gradas del Movistar Arena ocupadas, un salto enorme que simboliza el crecimiento imparable del grupo. La base instrumental mantuvo el listón altísimo durante toda la noche. Daniel “Danskimo” Haniß (guitarra solista) y Pascal Schillo (guitarra rítmica) construyeron un muro de riffs sólido y preciso, mientras Daniel Klossek (bajo) aportó un empuje constante y físico, perfectamente integrado en una mezcla que no daba respiro.

 

La banda supo jugar con los contrastes. “Revery” y “Hate/Love” bajaron ligeramente las revoluciones sin perder intensidad, antes de volver a apretar con “Mindreader”. Uno de los tramos más delirantes del show llegó con el medley “Monsieur Moustache vs. Clitcat / Muffin Purper-Gurk / We Are the Mess / Crystals”, demostrando que Electric Callboy no solo domina el caos, sino que lo convierte en espectáculo. Tras un solo de batería que sirvió para tomar aire —poco—, llegaron “Fuckboi” en versión acústica corta en medio de la pista y una inesperada “Everytime We Touch” de Maggie Reilly, también en formato acústico, cerrada con un giro TEKKNO que devolvió la euforia al recinto. “MC Thunder II (Dancing Like a Ninja)” y “Elevator Operator” pusieron el broche al set principal.

Mención aparte merece la producción, sencillamente sensacional: cañones de humo, pirotecnia variada, confeti, serpentinas y un despliegue visual constante que acompañó cada tema y reforzó la sensación de fiesta continua. A nivel de visuales, el show contó con animaciones específicas relacionadas con las canciones, perfectamente sincronizadas con la música, que añadieron una capa extra de espectacularidad y ayudaron a sumergir aún más al público en el universo estético de Electric Callboy.

El encore fue la confirmación final. “RATATATA”, colaboración con BABYMETAL y uno de sus singles más recientes, fue recibida como un auténtico acontecimiento y unas visuales muy conseguidas para intentar que el trío japonés estuvieran también en el escenario, seguida de “Spaceman” y el cierre definitivo con “We Got the Moves”, convertido ya en un himno generacional con más videos, fiesta y bailes digno de un final que solo ellos saben dar a sus seguidores.

El público fue otro de los grandes protagonistas. Intergeneracional, diverso y completamente entregado, con asistentes de todas las edades y muchos de ellos ataviados con outfits llamativos, coloridos y muy alineados con la estética TEKKNO, convirtiendo el recinto en una extensión natural del escenario.

 

Lo vivido en Madrid fue la confirmación definitiva: Electric Callboy no solo está en su mejor momento, sino que ha convertido cada concierto en una celebración colectiva donde el metal, la electrónica y el humor conviven sin prejuicios. Y nadie que estuviera allí lo olvidará fácilmente.

Texto y Fotos: David Aresté

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