Hay ciudades donde la música y la comida forman parte de la misma historia. Memphis es una de ellas. Pensar en la ciudad lleva inevitablemente a Elvis Presley, pero también a sus famosas costillas. Ahora ambas cosas vuelven a encontrarse en una colaboración bastante curiosa: Elvis Presley y Charlie Vergos’ Rendezvous se unen alrededor de una salsa barbacoa y varios condimentos.
Charlie Vergos’ Rendezvous es uno de los restaurantes más conocidos de Memphis. Abrió sus puertas en 1948 y sus costillas con dry rub acabaron convirtiéndose en una de las señas de identidad de la ciudad. En lugar de cubrir la carne con salsa durante la cocción, el restaurante utiliza una mezcla seca de especias que se ha mantenido como parte fundamental de su receta.
Y ahí entra Elvis.
Elvis y Rendezvous son dos nombres ligados a Memphis, aunque hayan construido sus respectivas leyendas en mundos diferentes. El músico llegó desde Tupelo y convirtió la ciudad en una parte esencial de su historia. Charlie Vergos, nacido en Memphis en una familia de origen griego, hizo algo parecido desde la cocina. Su restaurante terminó convirtiéndose en uno de esos lugares que forman parte del paisaje de la ciudad. En el caso de Elvis, ese recorrido por Memphis también pasa por lugares como Sun Studio y el Memphis Recording Service, fundamentales en los primeros pasos de su carrera.
La relación con Elvis no se queda en el nombre. El Rey llegó a pedir las costillas de Rendezvous, una historia que ayuda a entender por qué esta colaboración resulta tan natural. Décadas después, aquella conexión vuelve a aparecer, convertida ahora en una edición limitada.
Una edición con el sello de Elvis
El restaurante ha puesto a la venta una edición limitada Elvis x Rendezvous que lleva la imagen del Rey a algunos de sus productos más conocidos. Entre ellos encontramos un dúo formado por una botella de Original Rendezvous BBQ Sauce y un bote de Famous Rendezvous Seasoning, ambos con etiquetas especiales dedicadas a Elvis.
También existe un Seasoning Trio con el Famous Rendezvous Seasoning, el Nick’s Salt & Pepper Blend y el Rendezvous Greek Seasoning. Y para quienes quieran ir un poco más lejos está el box set, que incluye dos costillares, el condimento, la salsa y una bolsa de palomitas de Rendezvous.
La propuesta tiene algo de producto gastronómico y algo de objeto para coleccionistas. La gracia está precisamente en unir dos nombres que forman parte de la identidad de Memphis.
Cuando el rock se encuentra con la barbacoa
Lo mejor de esta historia es que no cuesta imaginarla.
Por un lado está Elvis, uno de los artistas que convirtió Memphis en un lugar imprescindible para entender la historia del rock. Por otro, Rendezvous, un restaurante que lleva décadas haciendo algo parecido desde la gastronomía.
Las famosas costillas, el dry rub y esa mezcla de tradición griega y sabores propios de Memphis forman parte de una historia que ha pasado de generación en generación. Ahora, el nombre de Elvis vuelve a aparecer junto al de Rendezvous en una colección que juega directamente con ese vínculo. Y no es la primera vez que en Metal Symphony nos encontramos con el Rey convertido en parte de la cultura rock más allá de la música: la camiseta de Elvis que encontramos en Sunderland es otro buen ejemplo de cómo su imagen continúa apareciendo en lugares inesperados.
También hubo un momento en que Elvis tuvo que demostrar que seguía siendo el Rey sobre un escenario. Su 68 Comeback Special fue precisamente uno de esos capítulos fundamentales de su historia.
No hay guitarras, ni escenarios, ni una grabación perdida.
Hay dos costillares, una botella de salsa, unos botes de especias y una etiqueta con el nombre del Rey.
Y, sinceramente, si existe una ciudad donde una colaboración así tiene todo el sentido del mundo, probablemente sea Memphis.
