Metal Symphony Website

Juanjo Melero: “Queremos hacer un aquelarre de guitarristas”

Juanjo Melero: “Queremos hacer un aquelarre de guitarristas”

El guitarrista repasa el crecimiento de El Riff Que Me Voló La Cabeza, la enseñanza musical en Riff & Roll, el concierto que reunirá a cerca de treinta músicos en Madrid y los planes para rendir homenaje a la historia de Sangre Azul.


Reunir a cerca de una treintena de guitarristas sobre un mismo escenario parecía una de esas ideas que nacen entre bromas y conversaciones de camerino. Sin embargo, después de más de dos años dando forma a El Riff Que Me Voló La Cabeza, Juanjo Melero está a punto de convertir ese sueño en realidad con un gran encuentro que reunirá a músicos de estilos y generaciones muy diferentes en la Sala Villanos de Madrid. Aprovechamos la ocasión para hablar con él sobre enseñanza musical, divulgación, la futura Riff & Roll Academy, el legado de Sangre Azul y todas esas historias que todavía quedan por contar alrededor de la guitarra.

David Aresté


M.S: Hola Juanjo, es un placer hablar contigo, ¿Qué tal estás?

Muy bien, la verdad es que bastante contento para lo limitado de la felicidad humana. (Risas)

M.S: Además de tus compromisos musicales que puedas tener con Rock con Ñ u otros proyectos… Desde hace tiempo te vemos en el espacio de entrevistas El riff que me voló la cabeza, dentro de los perfiles en redes de tu escuela Riff & Roll. Primero que nada cuéntanos desde cuándo diriges esa escuela y qué métodos enseñáis….

Bueno, nosotros llevamos con la escuela 14 años y en principio fue una iniciativa nacida de todo lo que habíamos vivido en los 80 en escuelas míticas como el Rockservatorio o la Factoría de Músicos, pero lo que sí yo he ido desarrollando con el tiempo es un concepto de enseñanza un poco diferente, porque te das cuenta de que cuando empiezas, como es habitual, por la teoría para luego ir tocando, ahí se produce una pérdida de tiempo absoluta y es que todo esto se convierte en algo farragoso que no sirve para nada.

Entonces nosotros enseñamos a tocar hasta el día que el alumno nos pregunta: “Oye, ¿y esto que estamos tocando, por qué?”. Y en ese por qué es cuando tú sueltas la teoría y se queda como sellada, porque ya se sabe. Es lo que nosotros llamamos el método inductivo y que empieza por lo realmente divertido que es tocar y por lo realmente importante que es tocar.

O sea, tú cuando ves a un guitarrista no piensas: “ese no se ha estudiado la melódica menor”. Tú piensas: toca bien, toca mal. Entonces enseñamos a tocar y luego evidentemente sí que todos los que tenemos amor por el instrumento nos nace la curiosidad por querer saber qué es lo que estamos tocando y por qué.

M.S: Entendemos que es para todas las edades.

Sí, sí, por supuesto. Vamos, de hecho yo hay algún experimento que hice en su momento con mi madre, que es una señora de 90 años y yo le puse una guitarra y estaba tocando una canción en 20 minutos.

M.S: ¿Ah, sí?

Hombre, una canción de las que nosotros llamamos Ameba, que es muy sencilla, pero es la manera de que tú te familiarices con el instrumento y que luego después ya vayas creciendo cuando dices: “estoy tocando una canción”. Esto pues ya de ahí para adelante es todo fácil, porque ya te automotivas.

M.S: Y como decía, desde hace un tiempo haces entrevistas a guitarristas en ese espacio “El riff que me voló la cabeza”, ¿Cómo surge la idea?

Bueno, pues esa idea en realidad, hablando de la escuela con un amigo mío que es cineasta, que es director de fotografía en cine, que es un amante del rock también, César Montegrifo, pues me ocurrió que para promocionar un poco la escuela, para que los chavales de la escuela tengan un conocimiento de la trastienda de la música, podíamos hacer un espacio y tal.

Y él me comentó uno que hacía Nikki Sixx y dice: “Mira, él se lleva a los colegas, claro, sus colegas son el de Warrant, el de no sé qué y tal, y se lleva ahí a hablar con ellos y hacen como una especie de tertulia”.

Le digo: “Juan, tío, a mí es que hay una cosa, tío, me acuerdo perfectamente cuando yo me decidí a ser músico, y es que pasaba por un pub de mi barrio, sonaba ‘Con botas sucias’ de Barón, y yo dije, ¿qué es esto, tío?”. Y entonces, cuando oí cantar en castellano, le digo, no es Rainbow, no es Whitesnake, y sentí la necesidad de saber qué era, me voló la cabeza. Y hombre, yo creo que todos hemos tenido un momento así, ¿no?”.

Entonces, partiendo de esta idea, comentándolo con este amigo, con César, dijimos: “Oye, pues podría ser ese riff que te vuela la cabeza en un momento dado”, y así nació El riff que me voló la cabeza en 2017, que era un proyecto que se quedó aparcado ahí por la pandemia y tal, hasta que hace dos años y medio me dijo César: “Oye, tío, he habilitado la parte de abajo de mi casa, que él vive en un edificio industrial, y he hecho un plató, ¿probamos a hacer un programa?”.

Probamos a hacerlo, más como una charla entre guitarristas, que yo creo que es lo que es más que una entrevista, porque yo no soy periodista, y probamos a hacerlo, y la verdad es que nos lo pasamos muy bien, le pareció útil a nuestros alumnos, y no solo a nuestros alumnos, sino a la comunidad también de músicos guitarristas, y aquí seguimos dos años y medio después.

M.S: ¿Entonces tenéis buen feedback?

Sí, tío, bueno, pues parece. Yo creo que cubre un espacio que a lo mejor no, porque siempre las entrevistas al uso, pues hablan del brillo, de las historias de disfrute, o vamos a hacer tal gira, vamos a hacer tal…

Entonces, claro, a mí lo que me interesa es la parte de, oye tío, ¿Cómo se paga una gira grande? ¿Cómo te asimilas tú el estar un día tocando en un garito y al día siguiente en el WiZink? ¿Qué tal llevar lo de la furgoneta? Una serie de cosas que a lo mejor quizá no se han hablado tanto, y bueno, pues eso sí que entre el colectivo de músicos, pues yo creo que está ayudando a mucha gente a hacerse una idea también de lo que es ser músico profesional, y también a ver las diferentes visiones que hay en el caso del que yo trato, en el caso de la guitarra, porque ha venido un guitarrista de clásico, guitarrista de flamenco, guitarrista de jazz, guitarrista de blues, y por supuesto guitarrista de rock, que es el género que yo domino, que me gusta y que trabajo.

M.S: Hasta ahora habéis llegado a 67 a día de hoy, no sé si alguien se habrá quedado fuera.

Me falta muchísima gente, sin ir más lejos, anoche estaba mensajeándome con dos que me vas a reconocer que faltan, como Paco Ventura de Medina Azahara, estaba mandándole un mensajito, y con Paco Laguna de Obús… Alberto Cereijo, hay un montón de amigos que tenemos ahí en común, y que vendrán, mi querido Carlos Raya, que algún día vendrá también, y bueno, pues es un espacio en el que todavía quedan muchas historias por contar.

M.S: Respecto a eso, no sé si recuerdas a alguien que te sorprendiera con sus declaraciones.

Sí, bueno, me hizo mucha gracia y me parece brillantísimo, uno de los primeros episodios que hicimos con Pedro Andrea, que es que todos son como titulares de prensa. O sea, él va diciendo, “yo no soy un autodidacta que tal” (Risas), y de ahí desarrolla, y eso me hizo mucha gracia, me pareció muy brillante y muy incisivo.

M.S: Y luego, después de todas estas 67 intervenciones, y no sé si coincidiendo con el verano y tal, no sé si este concierto que se ha anunciado llega como final de temporada, contigo, con Jopi, con Campillo, y luego una banda base, y luego un montón de invitados con los que han pasado por el podcast, y creo que hay muchos más que no han pasado. ¿Cómo surge eso? ¿Surge, por eso que digo, Como final de temporada?

Bueno, en realidad no, es más bien un sueño cumplido, pero como a los que estamos muy ocupados, tardamos mucho en cumplir los sueños.

Entonces, desde el primer programa, cuando vino Guillermo, ya dijimos, joder, pues algún día podíamos quedar para hacer un concierto de guitarristas. Cuando vino Jorge Salán, que fue de los primeros, que estaba también Fernando Montesinos, dijimos, joder, pues un día teníamos que hacer una fiesta de guitarristas, un concierto, en lo que manda la guitarra. Que nadie nos censure si hablamos de púas, de cuerdas, de calibres de cuerdas, que podamos ser libres!!! (Risas)

O sea, lo hacíamos como broma ya desde esos primeros programas. Y ha ido pasando el tiempo, y un día, pues, en una de esas conversaciones, hablándolo con Marian, que es la responsable de producción del programa, le digo, oye, vamos a intentarlo.

Y ya a finales del año pasado, pues le digo, podíamos llamar a una sala, que es donde se va a hacer Sala Villanos, a ver cuánto nos cuesta el alquiler, a ver qué tal, a ver si lo podemos hacer.

Y bueno, pues fuimos anclando cosas, y lo planteamos así, con la esperanza, de hecho, las primeras versiones del cartel ponía 15 invitados. Pero cuando le preguntamos a la gente, todos querían venir. O sea, y eso nos hace mucha ilusión, porque quiere decir que lo que estamos generando en estas charlas es buen rollismo, y que la gente le apetece.

Entonces, bueno, pues al final van a ser, bueno, vamos a ser 27, 28 guitarristas. O sea, yo bromeo siempre con mis colegas, digo, si alguien quiere pillar curro, que ese día ponga una bomba, que al día siguiente va a pillar varias giras. (Risas)

Y luego, además, lo curioso es que hay tres guitarristas de jazz, tres guitarristas de blues, muchos de rock, ¿no? Y bueno, pues la verdad es que estamos muy contentos de cómo la gente se ha ido encariñando con el espacio y con nosotros para llevar a cabo este proyecto, que a mí me hace mucha ilusión.

Creo que va a ser, con toda la modestia del mundo, pero algo histórico, porque reunir a tantos guitarristas que son, pues, leyenda viva de nuestro rock, y algunos que son, pues, leyenda en su género, o jóvenes figuras que aspiran a serlo, pues, nos hace mucha ilusión, la verdad.

M.S: Algo así hacía Salinas con Sinfonity, haciendo piezas clásicas y tal, pero bueno, vosotros tocaréis las canciones que os molan a vosotros, y el repertorio será un poco así, ¿no?

Yo estuve en el primer concierto de Sinfonity, ¿sabes? O sea, que yo conozco esa iniciativa que es maravillosa, que es una orquesta de guitarras eléctricas, donde, bueno, algunos de los que van a estar ese día 13 en la Sala Villanos, pues, estábamos juntos allí en Sinfonity.

Y bueno, efectivamente, aquí es una historia diferente, y es un poco diferente porque de lo que se trata es de hacer esos miniconciertos que va a hacer Santi Campillo, que hace Hopi, José Castro, y que yo tocaré tres o cuatro temas también de lo mío.

Uno de ellos se acompaña con Carlos Raya, que lo grabó en el disco conmigo, y me hace una ilusión especial porque es mi hermano del alma desde que estamos en Sangre Azul.

Y el concepto aquí es, venga, pues vamos a hacer un Still Got The Blues, por ejemplo. Y ahí está Luis Cruz de guitarrista, está Tony Huaca y está Sefo, que son tres guitarristas brutales de géneros diferentes.

Entonces, cada uno va a tener sus 32 compases para hacerse su solo. Y, bueno, pues, es hacer esa fiesta, ese aquelarre de la guitarra, dentro de clásicos, como es eso, un Still Got The Blues, un Whole Lotta Love, un Paranoid de Black Sabbath, o sea, que van a ser como nueve o diez clásicos que, bueno, pues que a todos nos gustan, o a la mayoría del público objetivo que yo creo que va a venir, pues le gustan.

En el caso del jazz, pues hemos pillado So What de Miles Davis, y entonces cada uno va desarrollando su lenguaje, su solo. Y, bueno, pues yo creo que puede ser una experiencia bonita.

M.S: Volvemos a lo mismo, que esto siempre se tiende a estigmatizar, rollo, ¿Será para todos los públicos o más enfocado a guitarristas, que estén mirando el calibre de las cuerdas?

Hombre, sin duda ninguna, yo digo que esto es el sueño de todo guitarrista, la pesadilla para el resto de la humanidad!!! (Risas)

Entonces, partiendo de esa base, entiendo que el que tiene un cierto amor por la guitarra lo va a disfrutar al máximo. Pero no hay por qué ser guitarrista, o sea, yo te hablo de un caso cercano que tengo, que es mi hermano, que le encanta la música instrumental, le encanta la guitarra y le encanta disfrutar de la música hecha con guitarra.

Entonces tiene ese componente por un lado. Y por otro lado tiene el componente, que también nos pasa en el podcast, de la espontaneidad, de la magia.

O sea, que esos tres guitarristas, cada uno va a hacer su propuesta y que estoy seguro de que van a surgir cosas en cuanto a sensaciones que es muy difícil que pasen cuando tienes una banda establecida, que tiene un repertorio, que tiene un setlist, etc.

M.S: A ver, a la siguiente ya me has contestado, pero te íbamos a decir que si después de ese concierto y las vacaciones de verano y tal, seguirá el podcast, ¿No?

Sí, el podcast sí, porque ya te digo que queda mucho. Bueno, a mí la ilusión sería un día tener a los que nosotros llamamos unicornio, por ejemplo, a un Santana, que pase por aquí, por España, y venga a hablar conmigo. Eso sería como un sueño.

Y bueno, pero todavía queda muchísima gente, ya te digo, muchísimas historias y muchísimos perfiles por explorar.

Hemos visto cosas curiosísimas en el podcast, cómo ha ido evolucionando la profesión. Esa gente cuya profesión es ser guitarrista de Instagram y no se plantea jamás salir a tocar en directo.

Y es que eso existe y es muy legítimo y es muy plausible también. O sea, que algún día nos encantaría llevar a gente que graba música para videojuegos con guitarra, que también los hay.

O sea, quiero decir que creo que tenemos tantas cosas que aprender y que explorar que, bueno, pues que lo seguiremos haciendo.

M.S: Se ha planteado hacer la sección con guitarristas de fuera de España. Quizá sería más difícil la cercanía que consigues con gente de aquí.

Claro, eso sería lo ideal, porque además para nosotros hemos hecho un experimento, digamos, un piloto, que es cuando vino Scott Henderson. Estuvimos, nos llevamos cámaras para filmarlo allí en la prueba de sonido, pero la verdad es que es un lío, el formato queda peor, es más complicado, estéticamente no tenemos nosotros los recursos como para hacerlo bien.

Entonces era intentar conseguir que vengan al plató nuestro y, bueno, pues hay muchos. Mira, te hablo de algún caso que estuvimos a punto, a punto, que es Lari Basilio, que es una guitarrista brasileña que toca increíble.

M.S: Sí, sí, la vimos en directo.

Es increíble esa chica. Sí, sí. Y estuvimos a punto de cerrar la entrevista con ella, pero como venía, porque acaba de ser madre hace unos meses, venía con la criatura y no pudo ser.

Pero te quiero decir que eso es, digamos, que es el objetivo que tratamos de intentar, que si llega un caso como el de esta chica o Matteo Mancuso, que también hemos intentado, o un Kiko Loureiro, que yo creo que nos podemos entender bien en nuestro spanglish-portuganglish, pues eso sería también muy bonito y yo creo que algo muy chulo para llevar a los podcasts.

M.S: Y a día de hoy, ¿Quién te dice a ti que no te haces influencer? Que la gente quiere venir a tu espacio.

Mis hijos se parten la caja. Dicen: “Tengo un padre youtuber”.

O sea, yo digo, bueno, tío. Y me ponen YouTube, a que si la vuelta al mundo de Plex, que si, o sea, y todas estas cosas que inevitablemente es su tele, ¿no?

Y claro, yo me descojono. Hasta me dicen: “Papá, tienes que decir una frase, por ejemplo, reventón de likes”. Y yo, que me hace mucha gracia, pues de vez en cuando suelto “reventón de likes”!!! (Risas)

Y claro, ellos se parten la caja. Entonces, sí, a mí me hago muchas gracias. ¿Sabes lo que te quiero decir? Porque es algo totalmente inesperado.

Ahora los circuitos son estos, el mundo YouTube, el mundo Instagram, tal y cual. Pero bueno, yo me siento lo mismo que era hace 30 años, es decir, un guitarrista que bueno, pues ahora me ha surgido la oportunidad de comunicar cosas con respecto a la guitarra.

M.S: Bueno, y ya te digo, es lo que dices tú, la evolución nunca se sabe hasta dónde va a llegar y la inmediatez que puedan dar los vídeos cortos que te lo enseñan por todas las redes, pues oye, nunca se sabe.

Nunca se sabe. Hombre, hay un referente que es Rick Beato, que es un señor serio, que es un buen guitarrista, un buen músico, y yo me quiero ver ahí más que en Plex y en los otros.

M.S: No sé si me has dicho algún nombre, pero ya que estamos pensando y evolucionando, si me has dicho Santana, ¿A quién te gustaría entrevistar en la sección?

Bueno, ya te lo he dicho, pero al que más me apetece es a mi amigo, a mi hermano Carlos Raya, porque es un guitarrista top mundial, es amigo mío desde los 16 años, y le conozco muy bien. Entonces sé que tendría muchas cosas interesantes para contar.

Pero si no, pues tipo eso, Santana. Robert Trujillo, por ejemplo, bajista de Metallica, es alguien que me encantaría hablar, porque siempre buscando esta facilidad del idioma, ¿no? Que lo podamos hablar en castellano.

Por ejemplo, músicos de Mars Volta, que es una banda que me parece brutal. O sea, digamos que hay muchos objetivos.

Otro que también tenemos además, lo tenemos en la agenda y sería posible, es Nico Bereciartua, que es el guitarrista de The Black Crowes, que él es argentino y que es un tipo interesantísimo, ultra top.

Entonces, claro, poder traer a alguien que está haciendo giras mundiales y que te puede contar esa experiencia en primera mano, me encantaría, la verdad.

M.S: Entramos ya en el final y vamos a hablar un poco ahí de futuro. ¿Habrá o hay algún tipo de novedad en vuestra academia que nos puedas o quieras contar?

Sí, bueno, lo primero que estamos desarrollando pues en base a este punto del podcast, pues se nos ocurrió la idea de tratar de llegar un poco más. Nosotros tenemos una escuelita en Parla, en las afueras de Madrid, sitio rockero donde los haya, pero claro, nos gustaría poder llegar a más gente y para eso sí que estamos construyendo un sitio online que se va a llamar Riff and Roll Academy.

Y bueno, pues ahí sí será una escuela por suscripción para cualquiera, en la que por un lado estará lo que nosotros enseñamos en la escuela de guitarra y luego por otro lado tenemos la intención de, a donde nosotros no llegamos, por ejemplo, hace poco hemos filmado un capítulo en el que se habla del ragtime, del fingerpicking, del country, de un estilo específico con Santi Guillén, que es un especialista en eso.

Pues liar a Santi para que se haga un cursito y que esté también en la escuela, liar a Juan Papamilia o a Israel Sandoval para que hagan un curso de jazz y tener una escuela en la que estén representados todos los géneros.

Y luego un pasito más, que sería el tener unas cuantas masterclasses de estos mismos invitados para tener una visión global de lo que es la guitarra y ese, digamos, que es nuestro proyecto más ambicioso ahora. Es Riff and Roll Academy.

M.S: ¿Y a nivel de la industria quizá también, distribuidoras, discográficas o algo parecido? ¿No lo habéis pensado?

Bueno, es verdad que nos contactan algunas compañías para que puedan venir al podcast algunos de sus artistas y eso sí es muy interesante también.

Pero nosotros, para hacer algo que se salga de la docencia que estamos haciendo ahora, yo creo que no, que vamos tirando por ahí. La docencia y digamos lo que es la divulgación del mundo de la guitarra, que bueno, lo estamos disfrutando un montón.

Sí que es verdad que nos están invitando pues a hacer certámenes de guitarra. Hace poco hubo uno en Málaga, la Málaga Guitar Experience, y recientemente ha sido en Zamora también otro que organizó la gente de Alteisa, donde vinieron cinco guitarristas muy capos de todo el mundo.

Y esas cosas, estar adentrándonos en el mundo de la guitarra nos fascina y nos gusta mucho, pero no para hacer otras cosas. O sea, por ejemplo, hacer una compañía de discos de guitarristas nos encantaría, pero se nos va de las manos ya.

M.S: Y a nivel musical propio, ¿Cómo tienes este verano o qué te espera después de las vacaciones?

Bueno, yo estoy muy centrado en Rock con Ñ, que es mi banda. De ahí sí que tenemos bastantes cosas por el verano.

Y luego también me pasó una cosa muy bonita y es que yo grabé con Def con Dos hace 30 años el disco Alzheimer y me llamaron para acompañarles en algunos de los bolos de esta gira en la que se toca el disco íntegro y ahí estoy sumado también en como unos 10 o 12 conciertos con ellos, al margen de también tocar con la violinista Judith Mateo.

Lo que sí tengo como cuenta pendiente, yo tengo dos discos como Juanjo Melero y sí que tengo cosas escritas y me lo piden mis amigos, que ya va llegando la hora de un tercer disco. Y espero que eso pase en este 2026, principios de 2027.

M.S: Teníamos otro aniversario apuntado y como tú me has enseñado un poco la patita pues te lo voy a preguntar. En 2027 se cumplen 40 años del primer disco de Sangre Azul, Obsesión. No sé si puede haber algo de celebración, reediciones o si se ha hablado o no.

Ah, mira, no…. es muy difícil. No te voy a decir que no, pero es muy difícil.

Lo que sí es posible, porque es que nosotros nos vemos mucho, y te levanto el dedito así porque me parece interesante (Risas), lo que sí es posible es que cuando nosotros quedamos para comer, que quedamos con frecuencia, o para tomar algo…

Mira, este mismo domingo pasado estuvimos en la presentación del Grupo Cero, nuestros colegas, en Madrid, que hacen como un aniversario también. Incluso estaba Martín por allí también, que hay una foto muy legendaria que está corriendo por redes.

Y lo que sí hemos hablado nosotros muchas veces es que nos gustaría hacerle justicia a la historia de Sangre Azul y hacer un cofre con los discos bien maquetados y con los miles de fotos que Stanis Núñez, que es íntimo amigo nuestro y también viene a estas reuniones, tiene en su porfolio.

Sacarlas a la luz, hacer un libro y hacerle un homenaje a Sangre Azul. El típico cofre flight case con lo que ya conoce todo el mundo y la demo de lo que iba a ser el cuarto disco.

Eso sí podría pasar y estamos en ello. Lo vamos hablando lánguidamente, como este concierto que ha tardado dos años y medio. Quizá a lo mejor ese cofre sea el cofre 42 años y medio aniversario.

Eso es un poco así, no lo sabemos, pero eso sí que corre en nuestras reuniones y que puede ser algo que sería muy chulo, yo creo.

M.S: O eso, que hagáis más comidas (Risas)

Bueno, eso lo vamos a hacer, eso ya lo hacemos. A esa cita no fallamos (Risas). O sea, hay una serie de hitos a lo largo del año en que nos vemos, pero de que las hagamos a que esas comidas cristalicen en algo así, ya puede ser más complicado. (Risas)

M.S: Vale, eso. Vamos acabando ya con algo que preguntamos a todos los guitarristas que entrevistamos y no sé si a ti estás dentro de ese grupo, pero ¿Cuántas guitarras tienes?

Sí, sí, tengo unas poquitas, tengo como unas 22 o 23 guitarras y tres instrumentos más, tampoco es tanto. Pero sí que tengo algunas que me hacen mucha ilusión.

Por ejemplo, tengo una SG del año 63 que perteneció a Armando de Castro y que saca su hermano Carlos de Castro en el programa A Tope. Pero tengo una Gretsch del año 67, tengo una Telecaster 65, o sea, tengo unas cuantas guitarras que son muy queridas por mí.

M.S: Bueno, sí, es lo que has dicho tú, está bien, moderado, ¿No?

Sí, sí. Yo conozco unos cuantos de mis amigos que tienen una habitación entera con guitarras. (Risas)

M.S: Sí, lo que decía, hemos llegado al final. Gracias por tu tiempo. Si quieres despedir la entrevista es tu momento y veremos a ver qué liáis el día 13 en la Sala Villanos y suerte en todo lo que hagas… y en lo que hagáis.

Pues muchas gracias. Para darte las gracias también por la charla, que ha estado muy entretenida y muy divertida.

Y bueno, pues eso, que el día 13, sábado, nos vemos en la Sala Villanos a ver ese aquelarre del guitarrismo extremo, que es lo que vamos a hacer y que, bueno, pues esperamos que salga todo bien, porque como tú bien dices, no es fácil coordinar un evento así.

Y esperamos que sea todo un éxito y que los que vayáis, que lo paséis muy bien, y nosotros más.

David Aresté

Salir de la versión móvil