Siete años después de su anterior trabajo de estudio, Kilmara ha regresado con Journey To The Sun, un álbum que marca el inicio de una nueva etapa para la banda. Con motivo de su participación en Rock The Sun, en Metal Symphony hemos hablado con Jonathan Portillo sobre la gestación del disco, la evolución del grupo y los planes que les esperan en los próximos meses.
David Aresté
M.S.: Muchas gracias por dedicar unos minutos a Metal Symphony. Tras varios años sin publicar un álbum de estudio, habéis regresado con Journey To The Sun, un trabajo que marca una nueva etapa para Kilmara. Para empezar, ¿Cómo habéis vivido este regreso y qué representa este disco dentro de la historia de la banda?
J: Muchas gracias a vosotros por contactarnos e interesaros por nuestro trabajo.
Durante la pandemia comenzamos a escribir y planificar este trabajo, no esperábamos que se prolongara tanto en el tiempo pero diversos factores como la marcha de Miguel Laise quien fue guitarrista durante algo más de 2 años, y la entrada de Carles Salse, quien además de reconocido guitarrista del panorama estatal es un reputado productor, hicieron que nos planteásemos el trabajo con algo más de calma y mimo para superar nuestro anterior Across The Realm Of Time.
El hecho de que nuestra discográfica se incorporase a la gran firma Reigning Phoenix Music también ralentizó la salida del disco, que debía haber sido un año antes. Pero no hay mal que por bien no venga.
M.S.: Han pasado varios años desde vuestro anterior trabajo de estudio. ¿Qué ha cambiado en Kilmara durante este tiempo, tanto a nivel musical como personal?
J: En lo musical hemos tenido la oportunidad de incorporar a la banda a grandes y talentosos músicos como Carles y Néil. Hemos incorporado sintetizadores y teclados además de más arreglos en los coros, por ejemplo, logrando dar un enfoque nuevo y con mayor epicidad en muchas de las composiciones.
También hemos dado un enfoque más profesional a la hora de trabajar en todos los sentidos, tanto en estudio como en la planificación de conciertos y giras.
Por último, hemos cambiado nuestros outfits típicos de rockeros por unos monos espaciales tipo la NASA. Estos monos los usamos en nuestro videoclip de Journey To The Sun y creímos coherente salir a tocar con ellos para buscar una nueva identidad atractiva visualmente.
M.S.: Journey To The Sun gira alrededor de un concepto inspirado en los videojuegos arcade de finales de los años ochenta. ¿Cómo nació esa idea y qué os llevó a utilizar ese universo como hilo conductor del álbum?
J: Todo fue muy natural. Durante la composición de los temas, al añadir los arreglos de synths veíamos que aportaban un estilo retrowave y nos remontaba a una época de nuestra infancia o juventud muy marcada por las películas de ciencia ficción, los videojuegos de los salones arcade… Así que empezamos a imaginar un vídeo musical para el tema homónimo Journey To The Sun, en el cual un chaval entra en un videojuego 8 bit, y eso dio la inspiración para la portada y para dar un sonido homogéneo al álbum.
M.S.: Aunque existe una historia detrás del disco, las canciones funcionan perfectamente de manera independiente. ¿Era importante para vosotros mantener ese equilibrio entre álbum conceptual y colección de temas accesibles?
J: Realmente no hay una historia detrás del álbum, no es conceptual. La confusión se debe a que trabajamos en un concepto basado en una época, sus sonidos o el ocio y aventuras que vivíamos de niños en aquellos años. Esas ideas nos ayudaron a ser coherentes con este trabajo y no hacer canciones muy dispersas entre sí. Pero no, no es un álbum conceptual.
M.S.: El sonido del disco mantiene vuestra identidad, pero también transmite una sensación de madurez y confianza. ¿Qué aspectos creéis que más han evolucionado respecto a vuestros trabajos anteriores?
J: Las composiciones son más elaboradas y con una producción mayor. El trabajo vocal ha sido minucioso, tanto la voz principal como los coros.
En general hemos buscado la excelencia en esta producción. Para evolucionar necesitábamos salir de la zona de confort y es por eso que dejamos de trabajar con Roland Grapow y decidimos apostar por Carles Salse, Miguel Marchal y Seeb Levermann.
Hemos logrado un sonido nuevo, pero hemos mantenido nuestra personalidad.
M.S.: La melodía sigue siendo uno de los pilares de Kilmara, con estribillos muy memorables. Cuando componéis, ¿Qué pesa más: encontrar una gran melodía o desarrollar la parte más técnica de una canción?
J: En esta ocasión sí que nos hemos centrado en buscar el tono épico de las melodías. A veces es la parte principal en la composición de un tema; una vez encuentras esa gran melodía que todo el mundo pueda recordar, empiezas del centro hacia atrás.
Otras veces hemos compuesto toda la canción sin tener un estribillo hasta el momento final.
M.S.: Temas como “Journey To The Sun”, “Alliance Of The Free” o “Wildfire” tienen un claro potencial para el directo. ¿Pensabais en el escenario mientras componíais algunas de estas canciones?
J: Rotundamente sí. Conforme va avanzando la canción te das cuenta del potencial que tiene y empiezas a imaginar ciertos momentos para el directo. También pensábamos en el potencial de estas canciones para hacer videoclips, por ejemplo. Tenemos algo pendiente con Alliance Of The Free; estamos trabajando en algo sorprendente.
M.S.: “Liberticide” aporta un sonido algo más contundente y oscuro dentro del álbum. ¿Os gusta introducir ese tipo de contrastes para dar más variedad al repertorio?
J: Sí, somos varios compositores y tenemos puntos de vista distintos. Liberticide era un tema mucho más crudo, pero se le añadieron synths para darle esa homogeneidad en el álbum que comentaba más atrás. Nuestro gusto y amor por la música melódica es el mismo que por el heavy metal más áspero y potente, por lo que es algo natural encontrar canciones como Liberticide en un disco de Kilmara.
M.S.: El cierre con “Take Me Back”, junto a la colaboración de Daniel Heiman, deja un gran sabor de boca. ¿Cómo surgió esa colaboración y qué aportó al resultado final?
J: La preproducción del álbum se hizo en Eslovaquia, en el antiguo estudio de Roland Grapow. De hecho, fuimos la última banda en grabar allí antes de su traslado. Ya allí surgió una charla acerca de Masterplan, Jorn Lande vs Rick Altzi… Hablamos de cantantes que, a nuestro parecer, habrían mantenido la llama y salió el nombre de Daniel Heiman.
Una vez comenzamos a trabajar en la producción en el estudio de Matadepera que tiene Carles, ya vimos que Take Me Back era una canción muy buena para tener una colaboración y enseguida nos vino a la mente Daniel.
Contactamos con él en el mismo momento en el que se nos ocurrió la colaboración y recuerdo que nos respondió a los pocos minutos muy interesado.
Así pues, fue una colaboración nada forzada y muy fácil en el trato. Nosotros estamos muy orgullosos como fans de Lost Horizon por tener esta gran colaboración.
M.S.: El guiño de la versión en 8 bits de “Journey To The Sun” es un detalle muy original. ¿Fue una idea que surgió desde el principio o apareció durante la producción del disco?
J: Durante la producción jugamos con algunos sonidos y recuerdo que Carles nos envió una pista jugueteando en el 8 bit de Journey. Era solo un minuto de música o así, pero nos pareció gracioso y pensamos que era coherente incluirlo en el álbum como traca final o bonus, haciendo el símil de videojuego.
M.S.: Compartís cartel en el Rock The Sun con bandas nacionales e internacionales de primer nivel. ¿Qué supone para Kilmara formar parte de un festival como este y qué puede esperar el público de vuestro concierto?
J: Se trata de un festival joven, pero con gran proyección. Muy bien montado y con grandes nombres, como bien dices.
Para nosotros significa haber obtenido reconocimiento y respeto por parte de profesionales y público.
Desde que sacamos Journey To The Sun hace ya año y medio, nos han pasado cosas increíbles como banda. Hemos trabajado codo con codo con los más grandes y reconocidos profesionales de la industria musical como nuestro queridísimo amigo Markus Wosgien, o colaborar con las agencias de management/touring más importantes como RTN o Dragon Productions. A nuestras espaldas contamos ya con una de las mayores giras que hayamos podido soñar: 20 fechas por toda Europa junto a Dynazty y Nanowar Of Steel, además de una fecha compartida con Trick Or Treat.
Festivales como Zurbarán Rock, La Vega Rock, Up To 11 Cruise… y un tour propio visitando Francia, Suiza y Alemania, o el Rock Fest de Polonia que hicimos hará un mes, por mencionar algunas de nuestras experiencias más recientes.
M.S.: ¿Qué planes os esperan de aquí a final de año?
J: Además del ya citado festival Rock The Sun, tenemos una fecha el 6 de septiembre en Madrid, en la Revi Live, junto a los alemanes Induction, joven banda conocida por tener en sus filas a Tim Kanoa Hansen, hijo del dios del power metal, Kai Hansen. Son una banda que está dando mucho que hablar y que ha girado constantemente con grandes bandas como Helloween o Savatage.
Después de esto nos embarcaremos durante el mes de octubre en otra gira europea de catorce fechas junto a Tungsten e Induction.
M.S.: Para terminar, muchas gracias por vuestro tiempo. ¿Os gustaría enviar un mensaje a todos los lectores de Metal Symphony y a quienes asistirán al Rock The Sun para veros sobre el escenario?
J: Os esperamos en Rock The Sun. Os animamos a estar ya a primera hora, donde habrá una imponente descarga de speed metal con nuestros amigos Redshark. Por nuestra parte haremos lo que mejor sabemos hacer: seremos lo más profesionales posible y ofreceremos un show visual y dinámico, de buen rollo, que hará las delicias de quienes aman el heavy metal melódico, el hard rock y, por supuesto, con mucho power.
David Aresté
