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Gran noche neoprogresiva, ¿Qué más se puede pedir?

Gran noche neoprogresiva, ¿Qué más se puede pedir?

Siempre es una cita ineludible la visita de Marillion, ya que este hecho suele garantizarnos un buen concierto. Marillion dentro de la historia del rock progresivo se escribe con letras mayúsculas, con 17 discos de estudio en su haber, con un nuevo lanzamiento programado para septiembre, con innumerables directos, innumerables recopilatorios, innumerables DVDs, innumerables bootlegs oficiales e innumerables discos orientados a sus fans ya sean como regalo de navidad o para el mero hecho de satisfacerlos. Hablamos de una banda comprometida con su legión de fans, innovadores en temas adicionales a la música como ser de los primeros en usar el crowdfunding y sobre todo ese derroche continuo de creatividad y buena música que han sabido transmitir siempre a lo largo de los años.

Texto y Fotos: Toni Marchante

Marillion desde mi punto de vista son dos bandas distintas, marcadas por sus cantantes quienes por su gran personalidad, definen claramente el ADN de cada una de ellas. La etapa con Fish (1983-1988) fue grandiosa y la que aún continúa, la época Hogarth (1989-hasta nuestros días) que no le va a la zaga, siguiendo dentro del mismo estilo caminos muy distintos.

   

Uno de las incógnitas de la noche era la confección del set list, tarea complicada cuando se tienen 18 discos (incluyo su próximo FEAR que está ya concluido).Imposible contentar a todo el mundo cuando se tiene tanto material y tan bueno. Sobre este asunto comentar que al menos a mí me sorprendió, porque fue una velada muy enfocada a la época Hogarth incluso olvidando la excelente cosecha de los dos primeros álbumes con Steve a la voz; pero no adelantemos acontecimientos y vayamos al grano.

Pasada las 20:00 abrieron las puertas, ya en la crónica de Alan Parsons comentamos sobre las virtudes de la organización y del recinto, que para este evento presentó una asistencia algo más floja, pero bastante aceptable. Llamó la atención la proyección antes de comenzar en la pantalla de video, de un mensaje para que la gente dejara su móvil a un lado y disfrutara del concierto. Sobre las 21:30 suena las primeras notas de “The invisible man” de su álbum “Marbles”, salen los músicos menos Hogarth que aparece en el momento de poner las voces y él solito ya se encargó de añadir las dosis suficientes de teatralidad para meterse a la gente en el bolsillo desde el primer momento. Las cualidades de Steve Hogarth en el escenario son impresionantes, porque sabe transmitir cuando canta, sabe engancharte en su mundo y te arrastra hacia él, no es un cantante que interaccione mucho con el público entre canción y canción, es un comunicador sonoro en toda regla. The invisible man” con toda su longitud nos mostró lo magnánimo de los cinco músicos que ocupaban el escenario, una banda donde todos son piezas esenciales, pero donde Hogarth acapara la mayor atención. “The Great scape” de su álbum “Brave” acabó por hipnotizarnos a todos, entre otra cosas por una de las claves durante todo el concierto, el sobresaliente sonido que tuvimos durante toda la noche. “Power” es el cautivador single de su último lanzamiento y levantó las emociones del respetable con su atractivo estribillo.

    

El concierto comenzó con la apertura de su álbum “Marbles” y retornábamos a él de la mano de “Fantastic places” un tema marca de la casa donde Mark Kelly arropó con los teclados de forma intensa y donde los momentos de Steve Rothery a la guitarra fueron sobresalientes. Tras esto viene el momento del regalo, la interpretación de “The new kings” un tema avanzado ya en internet de lo que será su nuevo álbum FEAR (F*** Everyone and run) y que fue un auténtico reclamo para hacerse con el álbum nada más salga el mes de septiembre. La nueva canción se disfrutó, con un excelente ambiente, creado gracias a la conjunción de imágenes emitidas en la pantalla del fondo del escenario. De vuelta a su álbum “Brave” repasamos uno de sus momentos más teatrales, de esos en los que a Hogarth le gusta ponerse a la altura de su admirado Peter Gabriel ; “Goodbye to all that” con sus partes “Wave” y “Mad” fue para mí uno de los momentos emotivos de la noche, porque hubo unos cuantos, como en el siguiente tema, que con sólo sonar las primeras notas de guitarra se llevó la ovación, hablamos de “Afraid of sunlight” al que la gente acompañó con sus palmas la parte inicial, cuando salta la caja de ritmos, en uno de sus grandes singles de la segunda etapa de la banda .

El siguiente tema en sonar fue “Quartz” un corte pop, más movido, para cambiar la inercia y dejar alguna perla de su “Anoraknophobia”.De vuelta al “Marbles” con “Neverland” que no hizo más que seguir despertando emociones, unas emociones muy intensas y muy respetuosas, ya que durante toda la velada la gente aplaudía para recibir las canciones y ovacionaba tras concluirlos, pero durante la interpretación el silencio era sepulcral y con el sonidazo del que estábamos disfrutando os podéis imaginar lo indescriptible de lo vivido esa noche, simbolizado en la propia interpretación de “Neverland” dentro del entorno en el que tuvo lugar y con ese final de Hogarth haciendo los ecos mientras la música se apoderaba del mundo, nos hacía pensar en lo cercano que estábamos de la felicidad más absoluta.

    

Y tras eso vino una merecida parada para llegar al bis, que tras presentar a los miembros de la banda nos interpretaron “This strange engine” una super canción de más de cuarto de hora que nos pasea por infinidad de paisajes llenos de encanto, donde brillaron sobre todo los solos de Mark Kelly y su grandiosa parte final. Y tras saludar la cosa parecía terminar y mirabas a tu alrededor y veías alguna que otra cara con el ceño fruncido, ¿nada de la época Fish, de aquellos clásicos?…esto no podía acabar así y hubo un segundo bis, con la portada proyectada del single “Kaileigh” interpretaron tan emblemático tema ya con la gente en pie al borde del escenario disfrutando a tope, cantando todos al unísono y quitando así la espina a los del ceño fruncido. Continuaron con “Lavender” para finalizar con “Blue Angel”, los tres temas de su afamado “Misplaced Childhood”.

Concierto próximo a las dos horas donde hay que destacar a todos y cada uno de los que componen el combo, todos estuvieron de 10 y son imprescindibles para lograr esa conjunción. El trabajo de Pete Trewavas al bajo es inconmensurable, Ian Mosley detrás de su kit sereno y milimétrico, Steve Rothery es el alma de esta banda, su guitarra es para no perderse detalle en ninguno de los temas, Mark Kelly lleva un peso importante porque es quien arropa y conexiona todos los instrumentos, con algún que otro magnífico solo por ahí perdido y de Steve Hogarth ya hemos hablado sobradamente.

   

Magnífico concierto de los británicos, para no olvidar y recordarlo toda la vida, se quedaron muchos temas por el camino, muchos esperamos un “The Space”, un “The King”, “Cover my eyes”, “Heart of Lothian”, “No one can”… pero tuvimos un “The invisible man”, un “wave”, “Mad”, un “Neverland” y además nos regalaron un tema nuevo. Marillion empieza a ser de esos grupos a los que se les debe demandar conciertos de más de tres horas, ¿qué más se puede pedir?.

Texto y Fotos: Toni Marchante

Set list:

1. The Invisible Man
2. The Great Escape
3. Power
4. Fantastic Place
5. The New Kings
6. Goodbye to all that
– Wave
– Mad

7. Afraid of Sunlight
8. Quartz
9. Neverland
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10. This Strange engine
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11. Kayleigh
12.Lavender
13.Blue Angel

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