El regreso de Helloween con Giants & Monsters no es solo un nuevo capítulo, sino una reafirmación de por qué esta banda sigue siendo una piedra angular del power metal cuatro décadas después de su fundación. Con una alineación que sigue capitalizando la magia de la era Pumpkins United —Deris, Kiske y Hansen compartiendo protagonismo vocal—, este disco es tan ambicioso como diverso, y confirma que el grupo no está interesado en vivir del pasado, sino en moldearlo a su antojo para seguir mirando hacia adelante.
David Aresté
Desde los primeros compases de “Giants on the Run”, queda claro que el septeto ha entrado a estudio con las ideas claras y una energía renovada. El tema es un torbellino de riffs, doble bombo y coros épicos, todo lo que uno esperaría de una banda que ha definido el género, pero sin sonar a copia de sí misma. Le sigue “Savior of the World”, uno de los cortes más veloces del disco, con una química vocal entre Kiske y Deris que se siente orgánica, sin caer en el juego de la nostalgia gratuita.
Lo más notable de Giants & Monsters es su amplitud estilística. “A Little Is a Little Too Much” y “This Is Tokyo” aportan una vibra más desenfadada, con toques hardrockeros y melodías casi pop-metal que podrían haber descarrilado en otras manos, pero aquí funcionan como momentos de respiro sin sacrificar identidad. “Into the Sun” y “Hand of God” traen matices introspectivos, con arreglos más contenidos que muestran el control dinámico que Helloween ha perfeccionado con los años.
Helloween – A llitle is a a little too much
El núcleo emocional del álbum probablemente se encuentre en “Universe (Gravity for Hearts)” y “Majestic”. La primera es una suite de más de siete minutos que transita entre pasajes sinfónicos, interludios melódicos y picos de pura épica, una pequeña odisea dentro del disco que recuerda por qué Helloween siempre supo jugar en ligas progresivas sin perder gancho. “Majestic”, por su parte, es un cierre a la altura del título: oscuro, solemne y cargado de un dramatismo que contrasta con la efervescencia inicial del álbum. Si hay un momento en que el disco se eleva por encima de sus antecesores recientes, es aquí.
A nivel de producción, el trabajo es impecable: nítido, potente y equilibrado, aunque por momentos la sobrecompresión digital hace que algunas voces suenen demasiado presentes o que ciertas capas pierdan aire. La tríada vocal no solo se reparte el protagonismo: lo reconstruye. Kiske aún deslumbra con su claridad y tesitura, Deris aporta un tono más agresivo y expresivo, y Hansen, aunque más dosificado, añade el carisma de siempre en momentos puntuales.
Helloween – Universe
Con Giants & Monsters, Helloween no intenta redefinir el power metal, sino demostrar que aún pueden escribirlo con autoridad, gracia y ambición. El disco no está exento de momentos menos memorables —algunos cortes intermedios pierden fuerza frente a los himnos del inicio o el dramatismo del final—, pero el conjunto brilla más allá de sus piezas individuales. Lo importante aquí no es solo la calidad de las canciones, sino el mensaje que transmiten: cuatro décadas después, la calabaza sigue latiendo con fuerza.
Y esta energía será palpable en las dos fechas que celebrarán en La Cubierta de Leganés (Madrid), organizadas por Z Live Rock, como parte de la gira de su 40.º aniversario. Con un repertorio que combinará estos nuevos himnos con los clásicos de siempre, la promesa no es solo la de un concierto, sino la de una comunión generacional con una banda que, lejos de mirar atrás, ha decidido seguir corriendo entre gigantes y monstruos.
David Aresté
Temas:
1 Giants On The Run
2 Savior Of The World
3 A Little Is A Little Too Much
4 We Can Be Gods
5 Into The Sun
6 This Is Tokyo
7 Universe (Gravity For Hearts)
8 Hand Of God
9 Under The Moonlight
10 Majestic
11 Out Of Control (Bonus Track)
