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King Diamond y Powerwolf se llevan las dos primeras jornadas del Rock Fest BCN’19

King Diamond y Powerwolf se llevan las dos primeras jornadas del Rock Fest BCN’19

Rock Fest BCN’19 – 4 y 5 de Julio’19 – Parc de Can Zam (Santa Coloma de Gramenet – Barcelona)

JUEVES 4 JULIO 2019

LA TEATRALIDAD DE KING DIAMOND Y LA FUERZA DE DEMONS AND WIZARDS BRILLA EN UNA JORNADA REPLETA DE CLÁSICOS Y DIVERSIÓN.

Si tuviéramos que resumir la primera jornada del festival con el título de una canción podríamos recordar aquel “SOLDIERS OF FORTUNE” de los LOUDNESS. Una primera jornada repleta de bandas luchadoras que, a pesar de llevar media vida en esto, mostraron una gran pasión encima del escenario y transmitieron eso que tan importante resulta para el rock and roll que son las ganas de divertirse y de hacer que el público se lo pase bien.

KILMARA

El Stage Rock fue el primero de los grandes escenarios que se estrenó en esta sexta edición del Rock Fest y la banda encargada de inaugurarlo fueron los barceloneses KILMARA, a saber, banda creada en el año 2003 y que, apostando por el inglés, practica un heavy metal de corte clásico que podría recordar en ocasiones a bandas como Gamma Ray, Evergrey o Kamelot. Presentando su trabajo más reciente, el tercero de su carrera, titulado “Across The Realm Of Time”, la banda catalana demostró un gran entusiasmo y entrega por lo que les suponía poder actuar en un escenario de semejante tamaño y ante un numeroso público que, contra todo pronóstico, ya se agolpaba en las primeras filas. Trenta y cinco minutos de actuación corta pero intensa. Un buen estreno para una banda que promete.

Marcel.lí Dreamevil

RAVEN

Recién llegados de su gira por Australia, los míticos RAVEN, a saber, banda inglesa fundada en 1974 y miembro de la denominada NWOBHM, fueron los responsables de inaugurar el Stage Fest, a saber, uno de los dos grandes escenarios del Rock Fest. Así, estos ingleses, liderados eternamente por los hermanos John y Mark Gallagher (bajo-voz y guitarra) en compañía de Mike Heller (FEAR FACTORY) desde el 2017, fueron los encargados de demostrar que, pese a llevar en este negocio nada más y nada menos que 45 años, estos roqueros de Newcastle siguen poniendo todo su empeño a la hora de rememorar lo que fue su época dorada con aquellos discos “Rock Until You Drop” (1981) , “Wiped Out” (1982) y “All for One” (1983), recuperando también algun tema de su último trabajo de estudio “Extermination” (2015) como es el caso de la agresiva “Destroy All Monsters”. Así, con una banda completamente entregada fueron tocando, como digo, sus grandes clásicos como “Take control”, “Hell patrol”, “All for one”, “Rock Until Your Drop” e incluso tuvieron el detalle de presentarnos “Top of the mountain”, un tema del que será su próximo disco que, según anunció la banda se espera para finales de este año. Como anécdota, comentar que el bueno de Mark Gallagher (guitarra), tuvo que salir al escenario con la pierna entablillada y con una silla para poder tocar sentado pero, a pesar de eso, el tipo se empeñó en estar de pie la mayoría del tiempo para poder entregarlo todo (incluso se atrevió a caminar cojeando por la pasarela). De John Gallagher, bajista y vocalista, solamente podemos decir que lo dio todo y destaco también el buen hacer su batería Mike que supo marcar con dureza cada uno de los compases de los clásicos temas de la banda. En resumidas cuentas, tres locos de la pradera defendiendo con todas sus fuerzas su proyecto musical y demostrando tener una ilusión intacta en lo que hacen.

Marcel.lí Dreamevil

PRIMAL FEAR

Los alemanes PRIMAL FEAR ya tocaron en el año 2015 en este mismo festival y, por tanto, es una de las bandas repetidoras del mismo. Fundados en el año 1997 por el ex- GAMMA RAY Ralf Scheepers a la voz y por el bajista Matt Sinner (SINNER) y acompañados por los guitarristas Alexander Beyrodt, Tom Naumann y el reciente batería Michael Ehré (EX- GAMMA RAY) demostraron al respetable que a pesar de haber pasado casi un cuarto de siglo, la banda alemana sigue defendiendo su apuesta por el Power Metal directo, agresivo y con una puesta en escena realmente solemne. Dicen que la veteranía es un grado y eso se nota a la hora de disfrutar de unos músicos que, claramente, son profesionales y con una buenísima actitud encima del escenario. Ayuda mucho la capacidad de liderazgo y la garra a la hora de cantar del carismático Scheepers, que a sus 54 años sigue demostrando estar en un nivel vocal envidiable. Del mismo modo, también se agradece que sigan dando cancha a un set list basado en varios de sus trabajos (incluyendo su reciente y undécimo disco “Apocalypse” (2018)) porque eso significa que todavía no son una banda que se apoye en sus grandes éxitos sino que sigue potenciando sus nuevas creaciones. Se lucieron especialmente en temas como “Nuclear Fire”, “Hounds of Justice” o la inevitable “Metal Is Forever”, con la que despidieron una actuación que perfectamente podría ser resumida con el título de ese tema.

Marcel.lí Dreamevil

U.D.O

Otro de los clásicos del cartel fue el bueno de Udo Dirkschneider y su banda. El que fuera vocalista de ACCEPT, montó su proyecto en solitario en 1987, hace ya más de 30 años, y desde entonces ha sido capaz de publicar 16 trabajos de estudio, el último de ellos titulado “Steelfactory” (2018) el cual se ha convertido en uno de los más exitosos de su carrera. Si en 2017 ya nos visitó en su formato DIRKSCNEIDER, interpretando únicamente temas de ACCEPT, en esta ocasión la formación se presentó como U.D.O al 100% y sin interpretar ningún tema de su anterior banda. Así, durante su hora de actuación la banda ofreció un breve pero intensísimo repaso de sus mejores temas como “Independence day”, “Vendetta”, “Mastercutor”, “Animal House” o la emotiva “They want war” pero también dando protagonismo, evidentemente, a su flamante “Steelfactory” extrayendo del mismo los cortes más potentes como son “Make the move”, el himno “Rising High” o la rápida “Tongue Reaper”.

  

Udo tenía razón cuando explicaba aquello de que iba a dejar de tocar temas de ACCEPT porque ya hay una banda con ese nombre y porque él tiene repertorio más que suficiente como para llenar un set list de sobras. Francamente, se agradeció, y mucho, no tener que soportar de nuevo la larguísima versión del “Balls to the Wall”, dotando así al show de mucha más agilidad. También destacar la juventud de la nueva formación. Andrey Smirnov a la guitarra lleva des del 2013 con Udo, su hijo Sven Dirkschneider a la batería desde 2015 y, desde 2018, tenemos al guitarra Dee Dammers y al bajista Tilen Hudrap. Con estas energías tan renovadas cuesta imaginar hasta cuando está dispuesto a seguir en la línea de fuego este veterano vocalista que a sus 67 años sigue empeñado en defender su factoría de acero.

Marcel.lí Dreamevil

DEMONS AND WIZARDS.

En la pasada edición del festival tuvimos ocasión de disfrutar por primera vez en el Rock Fest de los fenomenales ICED EARTH. Un año después, DEMONS AND WIZARDS, a saber, proyecto liderado por el guitarra de ICED EARTH, Jon Schaffer, y el vocalista de BLIND GUARDIAN, Hansi Kürsch (estos últimos también tocaron en la edición 2016 del festival), volvieron a Santa Coloma para repasar su dos únicos trabajos de estudio “Demons & Wizards” (2000) y “Touched by the Crimson King”(2005) añadiendo un par de versiones, una de ICED EARTH – “I Died For You” – y una de BLIND GUARDIAN – “Valhalla”. Si bien es cierto que la actitud de Schaffer en el escenario sigue siendo más bien contenida, no menos cierto es que sus rítmicas siguen siendo ejecutadas de manera excelente.

  

Por otra parte, la sorpresa de la noche fue poder comprobar que Hansi, acompañado por su fiel amigo Marcus Siepen al bajo (guitarra en BLIND GUARDIAN), sigue manteniendo su poder de liderazgo intacto y que, pese a sus curiosas poses y gestos, el público sigue adorándole. Por encima de todo, como digo, cabe destacar la labor vocal de Kürsch. Lejos quedan esos tiempos en los que el pobre sufría lo que no está escrito encima del escenario. El vocalista alemán ayer demostró estar en plena forma y eso, sumado a la actitud global de la banda, hizo que su actuación fuera de las más valoradas.

Marcel.lí Dreamevil

KING DIAMOND.

Seguimos con la figura de los repetidores del Rock Fest. El danés Kim Bendix Petersen (o lo que es lo mismo, King Diamond) estuvo ya presente en la edición 2016. Si en aquella ocasión el reclamo fue la interpretación íntegra de su aclamado disco “Abigail”, esta vez el reclamo simplemente era disfrutar nuevamente de uno de los maestros del metal más teatral y con una puesta en escena más cuidada a la par que original. Añadido a esto, cabe señalar de Diamond, a sus 63 años, ya anunciado estar trabajando en nuevo material para un próximo disco que, además, muy probablemente tenga formato de disco doble.

  

Por ello, el show ofrecido esta vez se basó, como era de esperar, en un repaso de su grandes éxitos de la década de los ochenta, centrándose, por tanto, en sus discos “Fatal Portrait” (1986), “Abigail” (1987), “Them” (1988), “Conspiracy” (1989) y “The Eye” (1990) que, al fin y al cabo, son los que mayor gloria de dieron. Como sorpresa, aunque ya era sabido, también presentó un nuevo tema titulado “Masquerade of Madness” como adelanto de lo que nos espera en un futuro. La actuación de KING fue, como era de esperar, la más teatral de todas, la más espectacular en cuanto a lo visual y también una de las mejores de la jornada.

Marcel.lí Dreamevil

W.A.S.P

Definitivamente, colección de grandes clásicos del género para esta primera jornada del festival. En el año 2015 ya tuvimos la visita de la banda de Steven Edward Duren (conocido por todos como Blackie Lawless). Ya en aquella ocasión el concierto me pareció algo frío y es que hay que recordar que han pasado ya 37 años desde la primera formación de W.A.S.P y hace ya muchos años que quedaron atrás los motivos que hicieron populares a esta banda. Dicho de otro modo, hoy en día no queda casi nada de W.A.S.P (en realidad Lawless es el único miembro original de la banda) y tampoco queda nada de sus legendarias puestas en escena.

  

Por tanto, hoy en día sus conciertos se limitan a la interpretación de unos cuantos clásicos y siempre bajo la eterna sospecha del playback que se pueda entremezclar para que este señor de 62 años pueda salir de forma relativamente digna al escenario. Hace tiempo que perdió la actitud y la fiereza y, a diferencia de U.D.O o DIAMOND, el entusiasmo brilla por su ausencia en el caso de Lawless. En cualquier caso, volver a escuchar los clásicos de tu infancia es algo que siempre acaba dando buen rollo así que, bueno, a pesar de no ser, ni de lejos, el mejor bolo del día, daremos un aprobadillo a los americanos ya que, por lo que pudimos apreciar, al menos en esta ocasión la voz de Blackie sonaba más directa y parecía tener algo más de interés.

Marcel.lí Dreamevil

VIERNES 5 JULIO 2019

POWERWOLF DESBANCA A LOS CABEZAS DE CARTEL CON EL MEJOR SHOW DE LA JORNADA.

THUNDER

El calor infernal empezó a darnos caña el Jueves y ya sería la tónica general hasta el final. Es por eso que Thunder sudaron la gota gorda, literalmente, para tirar para adelante su show justo después de la hora de comer; sin embargo, eso no fue problema para un veraniego Danny Bowes y los suyos, que desplegaron toda su clase y buen hacer para ofrecernos un show de hard rock de muchos quilates. El público aguantó el sol infernal estoicamente disfrutando de himnazos hard como "Loser", que dio inicio al concierto, y más joyas como "The Thing I Want" o "In Another Life".

A pesar del calorazo, Bowe, Luke Morley, Ben Matthews, Harry James y Chris Childs lo estaban dando todo con tal de que la gente se olvidara de las inclemencias meteorológicas y que me aspen si no lo lograron. La fiesta subió de temperatura (jajaja) con "I Love you More than Rock ‘N’ Roll", y Bowe incluso paró el concierto para ir a recriminar a la pobre orquestra que luego tocaría con Rage en el otro escenario, que pararan de afinar de una vez que sólo les quedaban "five fucking minutes". Unos minutos de oro que remataron con "Backstreet Sypmhony" y "Dirty Love" para recalcar, una vez más, que el trueno puede hasta con la ola de calor y reivindicando un slot más decente en el horario para futuras ocasiones. Esperemos que las haya.

Edko Fuzz

RAGE

Segunda jornada del festival y seguimos con clásicos y con repetidores. En la edición del 2015 el Sr. Peavy Wagner ya estuvo con nosotros como REFUGE, para dar cancha a los clásicos de RAGE. En el año 2017 Wagner volvió con sus RAGE, ofreciendo un muy buen concierto. Esta vez, y sin traer nuevo disco bajo el brazo, se presentaron con el reclamo de interpretar junto a la Barcelona Rock Orchestra su disco “XIII” con motivo del vigésimo aniversario del mismo. Así, con una de las puestas en escena más cuidadas, en cuanto a componente técnico se refiere, la banda de Peavy y la orquesta se coordinó a la perfección y mostraron una complicidad destacable. La orquesta no solamente estaba acompañando a la banda alemana sino que era evidente que se lo estaban pasando en grande y, además, se notaba que realmente todos los músicos del escenario se estaban divirtiendo.

  

Respecto al set list, poca cosa se puede decir puesto que, como digo, interpretaron el disco en su totalidad. Temas como “From the cradle to te grave”, “Days of december” , “Over and over” o la fantástica “Turn the page” sonaron de manera soberbia. Despidieron el show, como no, con “Higher tan the sky” de su “End of all days” (1996) para, después, fotografiarse con toda la orquesta.

Marcel.lí Dreamevil

TURILLI/LIONE RHAPSODY

Esperada la visita de estos precursores del Hollywood Metal o Film score metal. Fundados como Rhapsody en el año 1993, y después de haber cosechado grandes éxitos en sus primeros años de vida, llegó la época de los culebrones, de sus disputas legales con su compañía Magic Circle Music (Joey DeMaio), la separación de RHAPSODY, la génesis de dos proyectos paralelos, uno con Turilli como Turilli’s RHAPSODY y otro como RHAPSODY OF FIRE con el teclista y fundador Staropoli. En el año 2016 se reunió RHAPSODY con la excusa de una gira de despedida y, como viene siendo habitual, de repente surgió una nueva química y la formación clásica – a excepción de Staropoli – decidieron emprender nuevo proyecto llamado TURILLI/LIONE RHAPSODY.

  

Con un nuevo disco a punto de ser publicado, el show que nos ofreció la banda no fue más allá de la mínima corrección. Inicialmente tuvieron problemas de sonido y a Lione no se le oía. A partir del segundo tema la cosa más o menos se corrigió pero lo que nos tocó sufrir fue una especie de bola de sonido saturado donde difícilmente se podía llegar a distinguir un tema de otro. La puesta en escena tampoco fue algo que destacara especialmente y, pese a la entrega de Lione para con el público, la banda no fue capaz de transmitir cohesión alguna. “Dawn of victory”, “Sea of Fate” o “Rage of the Winter” fueron clásicos que, evidentemente, encajaron muy bien entre el público pero, sin embargo, temas nuevos como “D.N.A (Demons and angels)” pasaron si pena ni gloria.

Marcel.lí Dreamevil

OBUS

Para compensar el virtuosismo y frialdad de los italianos, llegaba el turno a los macarras OBUS que, sin duda alguna, se metieron al respetable en el bolsillo desde el primer momento. Coincidencia horaria en cuanto a la actuación de OBUS y CANDLEMASS en la que OBUS se quedaron con el privilegio de tocar en el escenario principal mientras que CANDLEMASS tuvo que conformarse con el Rock Tent para descargar su propuesta doom.Teniendo que optar entre unos y otros nos dejamos llevar por el efecto diversión y, por qué no decirlo, por aquel sentimiento de fidelidad que uno conserva para con aquellas bandas patrias que te han acompañado la adolescencia, walk-man en mano tarareando una y otra vez esas canciones gamberras tan propias de Fortu y los suyos.

A pesar de haber pasado casi un década desde su último larga duración de estudio titulado “Cállate” (2010), lo cierto es que hay promesa de nuevo disco en breve y, mientras tanto, Fortu, Paco Laguna y compañía ofrecieron una buena dosis de rock and roll y demostraron que siguen estando en muy buena forma y creyendo en lo que hacen. Eso, teniendo en cuenta que estamos hablando de una banda cuyo disco de debut data de 1981 (casi 40 años), no es poca cosa. “Juego sucio”, “La raya”, “Necesito más”, “Te visitará la muerte”, “El que más” o “Dinero dinero” fueron algunos de los grandes clásicos que descargaron los madrileños. También hubo tiempo para el vacileo de Fortu que incluso llegó a bajarse los pantalones para mostrarnos sus gallumbos de Obus mientras sonaba “Corre Mamón” o para verlo tocar la batería mientras su se marcaba un solo de percusión con una barra de metal. Cerraron su actuación con “Vamos muy bien”, momento en el que el bueno de Fortu subió a unos cuantos niños al escenario como muestra de que Obus va pasando el testigo de generación en generación.

Marcel.lí Dreamevil

CANDLEMASS

Por si no hubiera suficiente con el caloramen al aire libre, procedimos a entrar a la carpa para cocernos (en el sentido literal) una vez más y de paso presenciar el concierto de unas auténticas leyendas del doom como son los suecos Candlemass. Pionera de los sonidos más densos, lentos y pesados, la banda parece haber entrado en un ciclo de segunda (o tercera, vaya) juventud con el retorno del cantante original Johan Langqvist, que abandonó la banda en 1987 y volvió en 2018. Se dice pronto. A consecuencia de ello, los dos primeros discos de la banda, "Epicus Doomicus Metallicus" y "Nightfall" formaron la columna vertebral de un bestial setlist que arrancó con "The Well of Souls".

  

Pese a no estar hasta la bandera, la carpa estaba repleta de auténticos fans de los padrinos de los sonidos oscuros que vibraban con cada riff perpetrado por el bajo de Leif Edling y las guitarras de Mats Bjorkman y Lars Johansson. "Dark Reflections", "Mirror Mirror", "Bewitched" o "Black Trinity" se encargaron de poner el toque melodramático a una segunda jornada de festival que necesitaba, por decreto, unas pinceladas de doom clásico. El amigo Langqvist se conserva de manera envidiable tanto física como vocalmente, especialmente si tenemos en cuenta que el hombre estuvo lejos de la banda más de tres décadas. Para acabar de confirmar su puñetazo en la mesa, Candlemass de despidieron con el oscuro riff de "Solitude". A ver quién era el valiente que volvía al sol de justicia que caía en Can Zam tras semejante viaje por la oscuridad.

Edko Fuzz

GAMMA RAY

Alegres de poder ver nuevamente al bueno de Kai HANSEN y los suyos en este recinto. Tal vez sea uno de los repetidores que más se haya hecho esperar ya que su primera visita como GAMMA RAY en el Rock Fest fue en 2014. No obstante, también tuvimos a HANSEN con UNISONIC en el 2016 y con HELLOWEEN el año pasado. Si bien es cierto que su último disco “Empire of the Undead”(2014) ya tiene uno añitos, no menos cierto es que HANSEN últimamente ha andado bastante ocupado con la reunión de HELLOWEEN. Pese a ello, para este 2019 ha decidido reactivar GAMMA RAY para aprovechar el tirón mediático que está teniendo y seguir rentabilizando sus grandes éxitos. Y así fue como pudimos ir desgranando temas de varios de su discos más reputados, es decir, “Heading for tomorrow”(1990), “Land of the Free”(1995), “Powerplant” (1999), “No World Order” (2001) y también otros discos relativamente más recientes como “To The Metal” (2010) o “Empire of the Undead” (2014).

  

Acompañando a Hansen tuvimos ocasión de ver al clásico Henjo Richter (guitarra), Dirk Schländer (bajo), Michael Ehré (batería) y al vocalista Franck Beck, quien, desde el año 2015, se incorporó a la banda para dar apoyo a la labor vocal de Hansen. GAMMA RAY ofrecieron un concierto de grandes éxitos con temas como “Heaven can’t wait”, “Guardians of the sinner”, “Man on a mission”, “Master of confussion”, “Heavy metal universe” o “Send me a sign”. Power metal de calidad con un Kai Hansen que, pese a tener a Beck para suplirle, no puede evitar seguir siendo protagonista tanto con su guitarra como a la hora de cantar. Buen show con una banda muy cohesionada y divertida. Hansen y los suyos siguen teniendo cuerda para rato.

Marcel.lí Dreamevil

POWERWOLF

Banda alemana creada en el año 2003, que ya nos visitó en la edición Rock Fest 2015 y que, con nuevo disco publicado desde entonces titulado “The Sacrament of Sin” (2018) volvían a tener la ocasión, en un horario de lujo, justamente antes del turno de ZZTOP, para ofrecer una buena muestra de la teatralidad que suele caracterizar su puesta en escena.Con siete discos en su haber y una formación estable desde sus inicios, a excepción de los cambios de batería que han ido teniendo, los hermanos y fundadores Charles y Matthew Greywolf (bajo y guitarra), Roel van Helden (batería), Falk Maria Schlegel (teclados) y la potente voz de Attila Dorn ofrecieron un show digno de mención y en el que se nota que, aparte del componente musical, la banda se preocupa muy mucho de ofrecer espectáculo.

  

Dando cancha a su último trabajo titulado “The Sacrament of Sin” fueron cayendo temazos como “Fire & Forgive”, “Demon Are a Girl’s Best Friend”, “Incense & Iron” u otros himnos algo más antiguos como “We Drink Your Blood”, la solemne “Armata Strigoi” o la poderosa “Resurrection By Erection”. Pero si sus temas ya son de por si pegadizos, potentes y powermetaleros, si por algo destacó la actuación de POWERWOLF fue, sin lugar a dudas, por su puesta en escena. Sin lugar a dudas fue la banda que barrió a todas las demás.

  

Con un sonido espectacular, coreografías en la práctica totalidad de los temas, fuego en el escenario, cambios de telones y unos músicos que no paraban de corretear por todo lo largo y ancho del escenario de diferentes niveles que simulada una especia de iglesias en ruinas. Aparte del liderazgo indiscutible de su vocalista tenemos a su alocado teclista Falk Maria Schlegel que estuvo la gran parte del tiempo en la primera fila del escenario animando a un público definitivamente rendido a las oraciones de los alemanes.

Marcel.lí Dreamevil

ZZ TOP

Bien entrada la noche, los tejanos ZZ Top volvían a Barcelona por primera vez desde 2011. Y, por supuesto, lo hacían encabezando la segunda jornada del Rock Fest, aunque varias voces no acabaran de entender qué hacía una banda como ellos en un festival de estas características. El concierto de ZZ Top se caracterizó por la tacañería de la banda, empezando por permitir solo fotos desde la mesa de sonido durante una sola canción, la grandiosa "Got me Under Presure" y acabando por su hieratismo en el escenario. Estamos todos de acuerdo en que la presencia escénica de Dusty Hill, Billy Gibbons y Frank Beard y su batería con tikis es arrolladora, pero su casi nula comunicación con el respetable hace que el impacto inicial decaiga rápidamente.

  

Ojo, el concierto estuvo lejos de ser flojo (con un repertorio con "Gimme all Your Lovin’", "Sharp Dressed Man", "Legs" o "Beer Drinkers and Hell Raisers" es imposible) pero no fue la fiesta que podría haber sido. Parece que el trío tejano empieza a acusar los 50 años de carrera, que es precisamente la excusa para realizar esta gira. No hubo celebración por todo lo alto, pero el sonido excelso (el tono de guitarra de Gibbons hacía saltar empastes), las guitarritas blancas de peluche, la obligada camiseta del Barça y empalmar "La Grange" y "Tush" en la recta final hizo que Can Zam despertara de un cierto letargo. Para acabar, una versión del eterno "Jailhouse Rock" de Elvis nos hizo despedirnos de una banda que no creo que vayamos a ver mucho más por aquí. Correctos.

Edko Fuzz

MICHAEL SCHENKER GROUP

El broche final del viernes sería el eterno guitarrista alemán Michael Schenker con su comparsa de acompañantes a la que llama Michael Schenker Fest (así de humilde es el tipo). Este tinglado es algo parecido a lo que ya pudimos disfrutar en Razzmatazz hace un par de años, con tres cantantes de todas las épocas de la MSG interpretando viejos clásicos de UFO, Scoropions y la propia MSG. Así, el concioerto empezó justamente de la manera que había acabado su anterior visita, con el "Doctor Doctor" de UFO levantando los ánimos al festival de manera instantánea y con todos los cantantes (Gary Barden, Doogie White y Robin McAuley) sobre el escenario para interpretar una estrofa cada uno. Y es que, a ver quién se puede resistir a semejante temazo.

  

El resto de la velada, pues lo esperado: "Into the Arena", "Armed and Ready", "Attack of the Mad Axeman", "Love in not a Game", "Save Yourself" o "Captain Nemo" combinados con cosas más nuevas como "Take me to the Church". Lejos de brillar como lo hizo en sala, la banda sacó adelante el show sin problemas con su buen hacer aunque la gente realmente no lo acabó de dar todo hasta que sonaron "Rock Bottom" (el punto álgido de los shows de Schenker siempre) y la maravillosa "Lights Out", dos temas de UFO que pusieron el colofón a una jornada larga, calurosa y dura como pocas. Pero esto no era ni siquiera la mitad del cartel de este año.

Edko Fuzz

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