Metal Symphony Website

Marillion: Sounds that can’t be made // Ear Music

Cuatro años hemos tenido que esperar para escuchar nuevas canciones del consagrado grupo de rock progresivo británico. Y lo han hecho sin ofrecernos realmente nada nuevo, pero con los mismos niveles de calidad con que lo hacen habitualmente, quizás mejorando en los aspectos creativos respecto de su anterior “Hapiness is the road”.
Toni Marchante
Nota:7/10  

 

Y es que el combo británico lleva ya muchos años con la misma formación y el mismo estilo, lo que nos confirma el grado de estabilidad en la banda, independientemente que algunos componentes se hayan prestado a otros proyectos paralelos (Steve Hogarth con Richard Barbieri, Transatlantic, DeeExpus, etc…).

Este disco tiene todos los condimentos que nos puede ofrecer cualquier gran disco de Marillion. Es seductor, atmosférico, como unos teclados bien trabajados, con esos solos penetrantes típicos de Steve Rothery, esa base rítmica que parece sencilla pero está llena de preciosos detalles y la peculiar voz de Steve Hogarth al frente, poniendo su sello inconfundible.

Ya desde la primera pieza de más de diecisiete minutos, podemos intuir la envergadura del trabajo. ”Gaza” es un corte basado en el conflicto Palestino que comienza con una larga introducción de un minuto y que a partir de ahí nos muestran entre sonidos orientales lo que son capaces de generar estas mentes. El tema está estructurados en varias partes claramente diferenciadas. Sobre el minuto cinco se inserta un momento donde los teclados y la voz cobran protagonismo en un entorno muy atmosférico, hasta que en el minuto seis y medio la batería de Ian Mosley marca el ritmo que pasa a reforzarse con los riffs de Steve Rothery. La voz de Hogart y los teclados de Kelly se encargan de amenizar estos momentos. Sobre el minuto ocho y veinte se frena en seco llevándonos hasta el minuto diez y veinte a través de un suave momento instrumental. A partir de ahí entra de nuevo la voz de Hogarth para ir enfocando el excelente tramo final de la canción que se hace muy reconocible con esos solos de guitarra tan característicos de Steve Rothery.

El segundo track da título al disco y en él nos presentan su lado más pop. Un corte marca de la casa con una base rítmica básica y con un trabajo en los teclados donde Mark Kelly destaca sobre todo lo demás. Y sobre todo ello Steve Hogarth, en una línea de voces que nos recuerda a aquel álbum de su debut en Marillion, “Seasons End”.También me gustaría destacar la aportación de Pete Trewavas en la segunda mitad de la canción.

“Pour my love” ya de entrada se nos presenta con un sonido muy soft, con el piano de Kelly y el bajo de Trewavas mandando junto a la voz de Hogarth. En la parte central presenta momentos variados que lo hacen muy ameno.“Power” es otra gran canción que alcanza su grandeza en su estribillo y que va desarrollándose en el medio tiempo y que va creciendo conforme avanza.

“Montreal” es el segundo tema de larga duración, próximo al cuarto de hora, donde los teclados de Mark Kelly vuelve a dar una exhibición de lo que es el uso de este instrumento en lo que a ambientaciones se refiere. Steve Hogarth está muy bien en la interpretación, con unas vocalizaciones muy limpias, como siempre llenas de sentimiento. El momento culminante llega sobre el minuto tres donde la canción llega a su parte más interesante con Trewavas marcando perfectamente al bajo. Sobre el minuto cinco se vuelve a entrar en ambientes instrumentales más propios de la new age, hasta que pasado el minuto seis y medio la canción da un giro de nuevo a las tesituras del pasado minuto tres, para así afrontar la extraordinaria parte final llena de grandes momentos.

“Invisible ink” pudiera ser de los temas más movidos. Combina partes lentas con otras más animadas, pero lo cierto es que no me gusta mucho el tratamiento que le ha dado Hogarth a la voz ya que incluso a veces parece no llegar. No es de los temas punteros del disco, aunque siguen sonando a Marillion. Sin embargo, “Lucky man” suena más setentero por el tratamiento de los teclados, incorporando el sonido Hammond , posee un fuerte y marchado estribillo que le da cierta personalidad, navegando siempre en el medio tiempo.

Y para finalizar lo hacen con “The Sky Above The Rain”, que se va generando principalmente a base de piano y voz y que conforme va transcurriendo se va embelleciendo con la percusión , las guitarras y los teclados incrementando los momentos de emotividad. Sobre el minuto cuatro veinte hay un momento de tregua para preparar lo que será el impresionante final, de nuevo emotivo, intenso y atmosférico, al gran nivel de muchas otras canciones que los británicos nos han sabido regalar en otros discos.

Se trata de un buen disco donde los fans de Marillion tenemos la sensación de haberlo escuchado antes. Todos sus músicos brillan con esplendor, pero me gustaría resaltar la figura de Mark Kelly quien realiza un trabajo impresionante. La producción y el sonido son impecables. Pese a su duración de casi una hora y media, el disco no se hace largo y es muy agradable de escuchar. La banda presentará por Europa esta nueva entrega que tendrá una única fecha en España en Barcelona el próximo mes de enero. Tras dieciséis discos en su carrera, quitando directos, acústicos y recopilatorios, estos ingleses siguen deleitándonos con sus composiciones y que sea así por muchos años.

Toni Marchante

Página web: https://www.marillion.com

Temas:

1. Gaza (17:31)
2. Sounds That Can’t Be Made (7:16)
3. Pour My Love (6:02)
4. Power (6:07)
5. Montréal (14:04)
6. Invisible Ink (5:47)
7. Lucky Man (6:58)
8. The Sky Above The Rain (10:34)

Salir de la versión móvil