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Crónica de Nanowar of Steel en Madrid 2026: humor, metal y delirio total en la Revi Live

Crónica de Nanowar of Steel en Madrid 2026: humor, metal y delirio total en la Revi Live

Motocultor Festival Across Europe: Nanowar Of Steel + Uuhai + Morphium + Lone Survivors + Vaughan – 21 de Enero 2026 – Sala Revi Live (Madrid)

Nanowar of Steel regresaban a Madrid en 2026 como grandes protagonistas de la noche, presentando su EP Genghis Khan (The Genghis Khan Song to End All Genghis Khan Songs) tras su anterior visita en 2023 con motivo de Dislike to False Metal. La fecha formaba parte del Motocultor Festival Across Europe, una de esas giras que reflejan fielmente la realidad del circuito europeo: calendarios ajustados y paradas entre semana que, en el caso de Madrid, se tradujeron en un martes laborable y lluvioso. Eso provocó que no pudiéramos llegar a tiempo para presenciar las actuaciones de Vaughan y Lone Survivors, algo por lo que pedimos disculpas tanto a las bandas como a sus seguidores.

El turno de Morphium llegó en un momento clave de la noche, con la sala Revi Live rodada y un cartel tan variado como exigente. Los de Girona salieron al escenario sin concesiones, conscientes de que el tiempo de actuación era limitado debido al número de bandas, pero decididos a aprovechar cada minuto. Desde el primer golpe dejaron claro que no estaban allí para cumplir expediente, sino para derruir el escenario desde el minuto uno.

El set se apoyó principalmente en su último trabajo de larga duración, The Fall (2021), junto a temas de The Blackout, mientras que “Descending”, editado en 2025 como primer adelanto de un nuevo disco aún por llegar, funcionó como carta de presentación del presente inmediato de la banda. Canciones como “Everybody Is Dead in This House”, “Parasite” o “Insorcism” mantuvieron una tensión constante, mostrando un sonido compacto, agresivo y perfectamente engrasado.

Gran parte del impacto del directo recayó en el carisma de Alex, cuyo registro vocal y presencia escénica actuaron como un auténtico imán, respaldado por una base rítmica demoledora a cargo de Dim y Sebas, y por las guitarras de James y Frederic, afiladas y contundentes. La fuerza del conjunto fue tal que incluso parte del público que esperaba propuestas más festivas acabó completamente entregado, con cuellos descoyuntados al ritmo de “Dance of Flies” y algún mini moshpit improvisado durante “You’d Rather Be Blind”.

Con esa cerraron su actuación, dejando una sensación de victoria clara. En un cartel tan diverso, Morphium fueron sin duda de los mejor parados, demostrando que la intensidad y la convicción pueden imponerse a cualquier contexto. Solo queda esperar que ese nuevo disco vea la luz pronto y que podamos volver a tener a los de Girona delante, esta vez con más tiempo para desplegar todo su potencial.

Tras la intensa descarga de Morphium, la sala Revi Live quedó preparada para un cambio de atmósfera con la aparición de Uuhai, situados como penúltima banda de la noche, justo antes de Nanowar of Steel . La propuesta del grupo mongol introdujo un componente distinto al festival, alejándose del impacto puramente físico para adentrarse en un terreno más ritual y simbólico.

La banda llegaba a Madrid para presentar su trabajo Human Herds, un disco con el que trasladan la música tradicional mongola a un formato contemporáneo. Durante su actuación sonaron algunos de sus temas más representativos, como “Uuhai”, “Dracula” y “Secret History of the Mongols”, suficientes para mostrar el equilibrio entre contundencia y raíz cultural que define su identidad.

El escenario estaba presidido por un telón de fondo con el logo del grupo flanqueado por dos cabezas de caballo, símbolo que corona el mástil del morin khuur, instrumento central de la música tradicional y ritual mongola (y que obviamente ellos llevan en sus directos). Esta imagen, profundamente ligada a su cultura, reforzaba visualmente el discurso del grupo y conectaba de forma directa con los sonidos ancestrales que articulan su propuesta.

Sobre las tablas, los integrantes se convirtieron en el verdadero eje del concierto. Otgonbaatar Damba, líder y batería, sostuvo la base rítmica, mientras Zorigoo Battsooj y Khurtsgerel Damiranjav aportaron el peso ancestral desde el morin khuur y el canto difónico. Dalaitseren Nasanbuyan a la guitarra y Anand Naranbaatar al bajo consolidaron el bloque eléctrico, apoyados por la percusión de Batbayar Dulamsuren, que añadió un carácter tribal constante.

La figura del vocalista Saruul Tsogt-Erdene destacó por su expresividad y amplio registro vocal, en sintonía con unos compañeros que también aportaron matices vocales al conjunto. Lejos de funcionar como un elemento aislado, la voz actuó como nexo entre lo tradicional y lo moderno, dando coherencia a un directo sólido y bien construido.

El público siguió la actuación con atención y respeto, confirmando que Uuhai cuenta con un creciente número de seguidores fuera de su país. Antes de abandonar el escenario, la banda se mostró agradecida por la asistencia y la acogida recibida, dejando abierta la incógnita de hasta qué punto lograrán desprenderse en el futuro de la comparación constante con sus paisanos The HU, o si esa sombra seguirá acompañándolos en su recorrido internacional.

Con el terreno ya preparado, Nanowar of Steel aparecieron en Madrid para cerrar la noche con un espectáculo tan trabajado como desbordante. El ambiente fue festivo desde el primer momento, con un público completamente entregado y un telón de fondo presidido por la portada del EP, que marcó el tono de un espectáculo tan cuidado visualmente como desatado en lo musical.

Aunque el nuevo EP solo cuenta con dos temas, los italianos optaron por un formato de grandes éxitos, repasando buena parte de sus más de dos décadas de trayectoria. A nivel de producción, el concierto fue mucho más trabajado de lo habitual para una gira de salas: el escenario se encontraba flanqueado por estandartes con pendones, repartidos a ambos lados y en referencia directa a su tema “Feet & Greet”, reforzando ese imaginario absurdo y épico que define a la banda. A esto se sumó el uso puntual de pirotecnia, que aportó un extra visual y subrayó los momentos más grandilocuentes del show.

 

En lo estrictamente musical, Mohammed Abdul volvió a destacar como guitarrista, especialmente en “Tooth Fairy”, dejando claro que, más allá del humor, el nivel técnico de la banda es incuestionable. Temas como “Sober”, “Stormwarrior of the Storm” o “Armpits of Immortals” reforzaron el lado más power metal del set, equilibrando la parte paródica con una ejecución sólida y contundente.

Uno de los momentos más celebrados llegó con “Pasadena 1994”, interpretada con la banda luciendo cascos de guerra, recreando el espíritu épico del tema que en estudio cuenta con la colaboración de Joakim Brodén de Sabaton. Poco después, “Disco Metal” transformó la sala en una pista de baile improvisada, con una coreografía colectiva seguida por prácticamente todo el público, borrando cualquier frontera entre escenario y pista.

La conexión con el público español se hizo especialmente evidente cuando Gatto Panceri 666, bajista de la banda y antiguo residente en España, tomó el micrófono para interpretar “El campo de nabos”, provocando un coro unánime en la sala. A partir de ahí, el delirio fue en aumento con “Norwegian Reggaetón”, cantada hasta la extenuación, y “HelloWorld.java”, dedicada con ironía a los informáticos presentes, que descubrieron ser mayoría aplastante.

El tramo final fue un compendio perfecto del universo Nanowar: “Feet & Greet”, puro humor irónico de su último EP; “Valhalleluja”, con la banda alabando en clave gospel muebles de Ikea mientras montaban un taburete en directo y lo lanzaban a hacer crowdsurfing por la sala; y, ya fuera de cualquier lógica posible con el concierto acabado sonaba por megafonía “El baile del perrito” de Wilfrido Vargas, mientras el grupo bajaba del escenario para mezclarse con el público, convirtiendo la despedida en una conga colectiva tan absurda como inolvidable.

Es cierto que muchos esperábamos algún guiño a Italian Folk Metal, pero fue literalmente obviado, algo comprensible en una banda con nueve discos de estudio y más de veinte años de carrera. Nanowar of Steel demostraron en Madrid por qué siguen siendo una de las bandas más imprevisibles del metal europeo. Solo queda agradecer al Motocultor Festival la apuesta por giras de este calibre y constatar que, pese al eclecticismo del cartel, la respuesta fue excelente para ser un martes lluvioso en la capital.

En cuanto a Nanowar of Steel, acostumbran a publicar nuevo material cada tres años, así que quizás 2026 nos traiga novedades… o tal vez el reciente EP haga que la espera se alargue un poco más. Tocará esperar.

Texto y fotos: David Aresté
Setlist de Nanowar of Steel:

Sober
Nanowar
Tooth Fairy
Stormwarrior of the Storm
Pasadena 1994
Disco Metal
Genghis Khan (The Genghis Khan Song to End All Genghis Khan Songs)
HelloWorld.java
Il cacciatore della notte
El campo de nabos
Norwegian Reggaeton
Feet & Greet
Armpits of Immortals
Valhalleluja

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