Con “IV”, los madrileños Nurcry dan un paso importante adelante y firman el trabajo más ambicioso de su trayectoria. Concebido como un doble álbum dividido en “IV:I” y “IV:II”, el disco funciona como un recorrido por distintas vertientes del hard y el heavy metal melódico, siempre bajo una producción moderna y contundente que potencia tanto la fuerza como el componente emocional de las canciones.
Lo primero que destaca es la capacidad de la banda para moverse entre estilos sin perder identidad. Hay momentos claramente orientados al heavy metal clásico, otros que abrazan con naturalidad el power metal más melódico y varios guiños al hard rock de aroma ochentero. Sin embargo, lejos de parecer un collage inconexo, el álbum mantiene una coherencia muy bien trabajada. Nurcry consiguen que cada tema tenga personalidad propia mientras el conjunto conserva un sonido compacto y reconocible.
La producción juega un papel esencial en esa sensación de solidez. Las guitarras suenan afiladas y potentes, la base rítmica aporta contundencia constante y los arreglos ayudan a reforzar la épica de muchos pasajes sin caer en excesos. Todo está enfocado a potenciar melodías y estribillos que entran con facilidad, uno de los grandes puntos fuertes del disco. “IV” tiene pegada, pero también sabe cuándo bajar revoluciones y apostar por atmósferas más emocionales o desarrollos más elaborados.
Nurcry – Galileo
En el apartado vocal también se aprecia una evolución importante. La interpretación transmite carácter y personalidad, algo fundamental en un trabajo de estas características. No se trata solo de potencia, sino de saber llevar cada canción hacia el tono adecuado, ya sea en los momentos más agresivos o en los más melódicos. Esa capacidad ayuda mucho a que el álbum mantenga dinamismo a lo largo de sus dos discos.
Otro aspecto interesante es el enfoque lírico. Nurcry alternan letras de contenido social con temas más sentimentales y otros de carácter épico, evitando caer constantemente en los tópicos habituales del género. Esa variedad aporta frescura y hace que el disco tenga más profundidad de la que podría parecer en una escucha rápida.
Además, el grupo demuestra cierta valentía introduciendo pequeños giros inesperados. El cierre del segundo disco, con ese aire claramente inspirado en los años 50, rompe por completo con el tono general del álbum y deja una sensación curiosa, casi divertida, que encaja mejor de lo que podría pensarse. Más que una rareza gratuita, funciona como una muestra de que la banda no quiere ponerse límites creativos.
Nurcry – Indómito
“IV” confirma a Nurcry como una formación cada vez más madura y competitiva dentro del heavy metal nacional. Un disco amplio, variado y muy cuidado, pensado tanto para quienes disfrutan del metal melódico más clásico como para quienes buscan un sonido actualizado y potente. Esta semana estarán abriendo los conciertos de Jelusick por España y podremos ver como suenan esos temas en directo.
David Aresté
Tracklist
CD1 – IV:I
- Indómito
- Destino, yo te busco
- Galileo
- Esclavos
- Sangre y fuego
- Horizonte final
- Lágrimas de sal
- La última canción
CD2 – IV:II
- Contra el viento
- El reino del dolor
- Rompiendo cadenas
- Nunca caerán
- Hijos del trueno
- Más allá
- Vuelve a empezar
- Good Rockin’ Tonight
