Metal Symphony Website

Rated X: Rated X // Frontiers Records

Si de una cosa no se puede acusar a Frontiers records, desde luego, es de quedarse de brazos cruzados y esperar a que las cosas simplemente sucedan. Año tras año demuestran desde Italia que se mueven por la pasión al hard rock de toda la vida, apadrinando los nuevos proyectos de colosos como Mr. Big, Whitesnake o Def Leppard, entre muchos otros. Por si fuera poco, el año pasado el presidente del sello, Serafino Perugino, se reunió con el legendario cantante Joe Lynn Turner (Rainbow, Deep Purple, Yngwie Malmsteen) con la idea de montar un combo de músicos excepcionales para crear un disco de puro hard rock clásico.
Edko Fuzz
Nota:7,5/10  

Ni corto ni perezoso, Turner contactó con el legendario batería Carmine Appice (Vanilla Fudge, Cactus, Ozzy Osbourne), que rápidamente se unió a la gresca. La siguiente pieza del rompecabezas cayó casi por pura lógica cuando Appice sugirió a su antiguo compañero de juergas en la superbanda Blue Murder, el bajista Tony Franklin. El bueno de Franklin aceptó y así, la gloriosa base rítmica de Blue Murder volvía a estar junta. Solo faltaba un guitarrista. Hubiera ya sido demasiado que John Sykes se uniera al proyecto, así que Turner sugirió a uno de sus colaboradores habituales, Karl Cochran, para completar la formación. Así, y tras cambiarse el nombre de Legacy X a Rated X, la banda entró en el estudio bajo la batuta de Alessandro Del Vecchio, que además aportó los teclados al disco.

Y bien, la verdad es que el resultado sorprende por su frescura y sonido clásico a partes iguales. Realmente cuesta de creer que esta gente se haya unido hace tan poco tiempo para formar este proyecto. Las canciones de Rated X suenan a banda que lleva veinte años tocando junta por los escenarios de todo el mundo. No veo nada exagerado decir que las bases del sonido Blue Murder impregnan cada uno de los surcos de este trabajo. Por supuesto, el bajo fretless de Franklin es el elemento que nos trae a la cabeza esas canciones de la banda liderada por Sykes a finales de los ochenta. Por si fuera poco, el resto de elementos de la banda fluyen perfectamente en una producción superclásica de esa misma época: batería contundente y en tu cara, riffs y solos de guitarra como si no hubiera un mañana y la voz de Turner poniendo la guinda a la tarta.

El inicio de “Get Back my Crown” ya suena rápidamente a un mix de Deep Purple, Whitesnake y, la referencia continua en el disco, Blue Murder. Nada de trucos baratos, simplemente una banda de músicos veteranos y competentes tocando la música que les fluye por las venas basándose en las formas más canónicas del género. En “This is Who I Am” ya podemos constatar que Cochran tiene el talento, pero se queda a años luz del puro feeling atómico de Sykes a las seis cuerdas (por aquello de seguir con las inevitables referencias a Blue Murder), sin embargo el combo funciona. Turner ha conseguido una textura de cantante veterano y los matices de su voz supuran tablas por todas partes, un poco como le pasa a Eric Martin en los últimos discos de Mr. Big. Con el inicio de “Fire and Ice” presidido por el fretless de Franklin, se te pone la sonrisa instantánea en la cara, por no hablar de esa estrofa oscura deudora de la época más popular de Whitesnake.

Y es que la banda de David Coverdale sigue siendo un referente en todo el disco, tanto en el groove y voces de la siguiente “I don’t Cry no More” como en lo que es el tema estrella del disco, “Lhasa”, una épica composición de más de siete minutos que suena a Whitesnake cuando querían sonar a Led Zeppelin y donde Del Vecchio aporta buenas atmósferas de teclados. Un temazo como la copa de un pino que sienta como llegar a casa después de una larga travesía por el desierto. Cochran tiene, por fin, la cancha que necesita para poder mostrar sus virtudes a las seis cuerdas y, en general, la banda brilla como nunca en este disco.

“Devil in Disguise” es un tema con más raíces blues de lo normal, mientras que “You Are the Music” es quizá un tema demasiado facilón y pasteleos para lo que nos han venido ofreciendo Rated X hasta el momento. No es un mal tema, ni mucho menos, pero se demarca del tono más oscuro y épico del disco y desentona un poco. “Peace of Mind” nos retrotrae a otras referencias como el propio Ozzy Osbourne de la época de “No More Tears” y le sigue otro tema facilón, “Maybe Tonight”, que peca de longitud excesiva. “On the Way to Paradise” es quizá la referencia más descarada a Deep Purple en todo el disco, incluso en el solo de Cochran. El disco se cierra con el medio tiempo “Our Love is not Over” y la fantástica “Stranger in us All”, toda una oda al hard rock más clásico con un estribillo que pone los pelos de punta.

“Rated X” es un disco que despunta en el catálogo por su clasicismo tanto en fondo como en forma. No suena especialmente moderno, si no al contrario: suena a un disco de los que escuchabas cada día en 1990. Y es ahí precisamente donde reside el encanto de esta banda y de este trabajo: se han juntado cuatro talentos para hacer lo que saben hacer, y aún lo hacen bien. Guitarrazos de puro blues a través de un Marshall tuneado, buenas melodías vocales interpretadas con convicción y una base rítmica sólida como puro granito. Un disco que no es perfecto, pero que es de los que ya no se hacen y que es imposible que no ponga una sonrisa en tu cara si alguna vez disfrutaste como un enano del hard rock clásico de los ochenta. Ojalá podamos ver esto en algún escenario, buscadme entre el público que ahí estaré, puño en alto.

Edko Fuzz

Temas:

01. Get Back My Crown
02. This Is Who I Am
03. Fire And Ice
04. I Don’t Cry No More
05. Lhasa
06. Devil In Disguise
07. You Are The Music
08. Peace Of Mind
09. Maybe Tonight
10. On The Way To Paradise
11. Our Love Is Not Over
12. Stranger In Us All



Salir de la versión móvil