Pocas figuras han llevado la vida al límite como Ozzy Osbourne. Desde sus años al frente de Black Sabbath hasta su consagración como icono del heavy metal, el cantante convirtió el exceso en parte de su leyenda. Pero en Últimos ritos, el músico británico deja a un lado la imagen del Príncipe de las Tinieblas para enfrentarse a una etapa en la que su mayor desafío ya no estaba sobre un escenario, sino en su propia salud. Unas memorias marcadas por la crudeza, la ironía y la conciencia de que ni siquiera alguien como él puede escapar para siempre de la muerte.
Lejos de ser una simple recopilación de anécdotas de una estrella del rock, el libro se adentra en uno de los periodos más difíciles de su vida. Cuando todo parecía encaminado hacia una despedida triunfal de los escenarios, los problemas de salud cambiaron radicalmente sus planes. Las complicaciones médicas y el deterioro físico fueron apartándolo de aquello que había definido su existencia durante décadas: la música y el contacto con su público. De repente, alguien acostumbrado a sobrevivir a sus propios excesos tuvo que enfrentarse a un enemigo al que no podía vencer a base de actitud, provocaciones o decibelios.
Lo más interesante de Últimos ritos es la manera en que Ozzy afronta esa realidad. Su voz conserva la irreverencia de siempre, esa capacidad para reírse de sí mismo incluso cuando las circunstancias invitan a cualquier cosa menos a hacerlo. Sin embargo, detrás de las salidas de tono aparece un hombre vulnerable, consciente de sus limitaciones y de las consecuencias que algunas de sus decisiones han tenido sobre quienes le rodean. La sinceridad no elimina sus contradicciones, pero precisamente ahí reside buena parte del valor del libro.
Osbourne tampoco esquiva los asuntos incómodos. Su relación con Sharon, las infidelidades, las adicciones y las tensiones que marcaron distintas etapas de su trayectoria forman parte de un ajuste de cuentas personal en el que no siempre sale bien parado. También hay espacio para recordar amistades y compañeros desaparecidos. Los pasajes dedicados a Lemmy Kilmister y las reflexiones sobre Black Sabbath aportan una dimensión especialmente significativa a unas memorias que no pretenden idealizar el pasado, sino revisitarlo con sus luces y sombras.
Para quienes conocen su trayectoria, estas páginas ofrecen una perspectiva diferente sobre una figura cuya imagen pública quedó muchas veces reducida al exceso y la extravagancia. Detrás del personaje aparece un músico que reflexiona sobre su familia, sus errores y el legado de una carrera extraordinaria. Su capacidad para mantener el humor incluso en los momentos más duros evita que el relato caiga en el sentimentalismo, aunque no consigue ocultar la tristeza que atraviesa buena parte de sus páginas.
Últimos ritos es un testimonio honesto, por momentos devastador y, fiel a su protagonista, capaz de arrancar una sonrisa cuando menos se espera. Su principal virtud no está en descubrir de nuevo al icono del heavy metal, sino en acercarnos al hombre que tuvo que aprender a convivir con su propia fragilidad. El libro no necesita convertir a Ozzy en un héroe impecable: sus contradicciones forman parte de su historia y de su atractivo.
Una lectura especialmente recomendable para sus seguidores y para quienes quieran comprender mejor al hombre detrás del Príncipe de las Tinieblas. Porque, incluso cuando la muerte comenzó a reclamar su deuda, Ozzy seguía aferrándose a lo esencial: la familia, los recuerdos y las ganas de continuar. Su última gran lección no es la de una leyenda invencible, sino la de alguien que, pese a todo, seguía queriendo estar aquí.
David Aresté
@metal.symphony.we En Últimos ritos, Ozzy Osbourne repasa los episodios más oscuros y decisivos de su vida con la crudeza, la ironía y el humor negro que siempre le caracterizaron. Unas memorias personales en las que el Príncipe de las Tinieblas mira de frente a la muerte sin perder su esencia. ¿Qué es lo que más te ha marcado de la vida de Ozzy? 🤘 #OzzyOsbourne #UltimosRitos #BlackSabbath #HeavyMetal #MetalSymphony @Ozzy Osbourne @Black Sabbath ♬ Mama, I'm Coming Home – Ozzy Osbourne
