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Soilwork: tres décadas de fuego sueco ante el reto de volver a empezar

Soilwork: tres décadas de fuego sueco ante el reto de volver a empezar

Hay carteles que funcionan por acumulación. Tres nombres, tres generaciones y una misma bandera: Suecia. Amon Amarth, Orbit Culture y Soilwork compartirán escenario en noviembre dentro de la gira The Allfather Awakens: Europe & UK 2026, con los primeros como cabezas de cartel y los otros dos nombres ocupando el papel de invitados especiales. En España tendremos dos oportunidades de comprobarlo: Barcelona y Madrid.

Y existe un detalle que invita a levantar una ceja: Soilwork, formados en 1995, salen antes que Orbit Culture, nacidos en 2013. Es decir, una banda con más de tres décadas de trayectoria ejerciendo de primer soporte ante un grupo que prácticamente podría ser considerado de una generación posterior. ¿Es una contradicción? No necesariamente. Pero sí es una fotografía magnífica de cómo ha cambiado el metal en los últimos años.

Soilwork, los supervivientes del metal sueco

Cuando Björn “Speed” Strid y Peter Wichers comenzaron a dar forma a Soilwork en Helsingborg, el grupo todavía respondía al nombre de Inferior Breed. La banda terminaría adoptando Soilwork en 1996 y, después de atravesar una primera etapa en la que el death metal más crudo tenía un peso considerable, comenzaría a construir aquella mezcla que acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad del death metal melódico sueco.

El debut, Steelbath Suicide, llegó en 1998. Después vinieron The Chainheart Machine (2000), A Predator’s Portrait (2001) y Natural Born Chaos (2002), y aquí empezaron a volar las chispas. Soilwork no querían limitarse a reproducir el sonido de Gotemburgo. Querían guitarras más afiladas, estructuras más trabajadas, teclados, cambios de registro vocal y una producción capaz de convertir la agresividad en algo mucho más monumental.

Natura­l Born Chaos fue uno de esos discos que ayudaron a marcar una época. Un año después, Figure Number Five confirmó que Strid y compañía habían descubierto otra veta: la de conseguir que un estribillo melódico conviviera con una batería feroz y guitarras capaces de partir una baldosa.

Pero entonces llegó Stabbing the Drama (2005) y aquello fue dinamita. El tema titular, “Nerve”, “Rejection Role” o “Stalemate” demostraron hasta qué punto Soilwork podían hacer accesible el melodeath sin amputarle los colmillos. El riffing seguía siendo contundente, la batería tenía pegada y Björn “Speed” Strid encontraba ese equilibrio tan suyo entre el rugido gutural y las líneas vocales limpias, pero los estribillos ya tenían vocación de himno.

A partir de ahí la historia se convirtió en una sucesión de cambios de formación, decisiones artísticas y diferentes grados de experimentación. Sworn to a Great Divide (2007), The Panic Broadcast (2010), el ambicioso doble Living Infinite, The Ride Majestic (2015), Verkligheten (2019) y Overgivenheten (2022) dibujan una discografía bastante más rica de lo que a veces se reconoce a una banda etiquetada simplemente como “melodeath”.

Y The Living Infinite merece una mención especial. Veinte canciones, más de una hora y una banda con ganas de demostrar que todavía tenía gasolina para recorrer kilómetros sin mirar por el retrovisor.

Una discografía con dos vidas

La discografía de Soilwork puede escucharse casi como una biografía. Los primeros discos son más ásperos, oscuros y vinculados al death metal; a partir de Natural Born Chaos el grupo comienza a desarrollar aquella mezcla de violencia y melodía que acabaría siendo su firma; y con Stabbing the Drama, The Panic Broadcast y The Living Infinite llega una etapa en la que el músculo instrumental convive con unos arreglos mucho más amplios.

The Ride Majestic volvió a endurecer algunos contornos, mientras Verkligheten amplió el espacio para melodías más atmosféricas. Y Övergivenheten, decimosegundo álbum de estudio, publicado en 2022 por Nuclear Blast, terminó de mostrar a unos Soilwork maduros, ambiciosos y menos preocupados por demostrar nada a nadie.

Por el camino quedan también piezas fundamentales de su catálogo como el EP The Early Chapters (2004), la recopilación Death Resonance (2016) y el EP A Whisp of the Atlantic (2020), este último especialmente interesante porque ya anticipaba una voluntad de explorar estructuras más abiertas y progresivas.

No estamos, pues, ante una banda que haya vivido de un único álbum. Estamos ante una banda que lleva treinta años intentando encontrar una manera diferente de decir lo mismo…y eso tiene mucho mérito.

David Andersson y el final de una etapa

La muerte de David Andersson en septiembre de 2022 fue un duro golpe para la banda. Andersson llevaba una década en Soilwork y se había convertido en una figura muy importante dentro del proceso compositivo. Su desaparición coincidió prácticamente con la llegada de Övergivenheten, de modo que aquel disco terminó adquiriendo una dimensión emocional inevitable.

La banda decidió continuar y Simon Johansson, guitarrista que llevaba años trabajando con Soilwork como músico de directo, pasó a integrarse oficialmente en la formación. Y ahí comienza lo que probablemente será una de las etapas más interesantes de la banda.

La alineación actual está formada por Björn “Speed” Strid a la voz (único miembro fundador original que permanece en el grupo, activo desde 1995), Sylvain Coudret(desde 2008) y Simon Johansson (desde 2023) a las guitarras, Sven Karlsson a los teclados (desde 2001), Rasmus Ehrnborn al bajo (desde 2022) y Bastian Thusgaard (desde 2016) a la batería.

Y hay un detalle que demuestra hasta qué punto Strid es uno de esos músicos que parecen necesitar más de una vida para dar salida a todas sus inquietudes. El vocalista de Soilwork es también la voz, uno de los fundadores y el rostro principal de la The Night Flight Orchestra, proyecto nacido de una idea que Strid y el malogrado David Andersson comenzaron a gestar en 2006, durante una gira de Soilwork por Estados Unidos. Dos décadas después, Strid continúa compaginando ambos mundos: el death metal melódico, agresivo y afilado de Soilwork con el rock clásico, progresivo y de espíritu setentero de The Night Flight Orchestra. Dos bandas completamente distintas, dos universos sonoros separados por un océano, pero con el mismo cantante al frente.

¿Nuevo disco a la vista?

Sí hay nuevo Soilwork en camino. Björn “Speed” Strid explicó en febrero de 2026 que la banda tenía ya material suficiente para más de un álbum y que el proceso creativo había cambiado considerablemente después de la muerte de Andersson. El nuevo disco se está planteando como un trabajo más colectivo, con Simon Johansson participando activamente en la composición.

En julio, Strid y Johansson volvieron a hablar del proyecto. La idea es recuperar **parte de la contundencia de los Soilwork de A Predator’s Portrait, Natural Born Chaos y Stabbing the Drama***, pero mezclándola con la dimensión atmosférica y épica desarrollada posteriormente. El álbum será de duración convencional, no un nuevo *The Living Infinite, y la banda pretende asumir buena parte de la producción por sí misma, grabando en el estudio de Simon Johansson.

Lo que no existe todavía, a fecha de septiembre de 2026, es un título oficial, una fecha de lanzamiento confirmada o un anuncio de discográfica.

El setlist actual dice mucho

Teniendo en cuenta sus recientes actuaciones, podemos deducir que Soilwork trata de recuperar canciones recorriendo desde A Predator’s Portrait (2001) hasta su reciente Övergivenheten(2022) con un reparto bastante equilibrado entre sus discos Stabbing the Drama, Övergivenheten, A Predator’s Portrait, Figure Number Five, Sworn to a Great Divide, The Living Infinite, The Ride Majestic y A Whisp of the Atlantic. Por tanto, no están haciendo una gira de nostalgia, sino que están defendiendo toda su historia.Y hay un detalle especialmente significativo: “Spirit of No Return”, la canción publicada en 2024 que supuso el primer paso compositivo importante de la nueva etapa, ya está integrada en el repertorio.

Tres generaciones, tres velocidades

Aquí aparece la cuestión que inevitablemente surge al mirar el cartel de noviembre. Entre las tres bandas, Amon Amarth son los más veteranos. Nacieron en 1992. Soilwork llegaron en 1995 y Orbit Culture en 2013. Estamos hablando de tres grupos separados por 3 y 18 años respectivamente. Sin embargo, la edad de una banda no determina automáticamente su posición en una gira.

Amon Amarth juegan actualmente en otra dimensión de convocatoria. En Spotify rondaban los 1,18 millones de oyentes mensuales a mediados de septiembre de 2026. Soilwork se movían alrededor de los 438.000, mientras Orbit Culturealcanzaban aproximadamente 617.000.

Estas cifras no son una clasificación universal de popularidad. Spotify mide consumo reciente dentro de una plataforma, no entradas vendidas, asistencia histórica, impacto cultural o número de seguidores fieles. Pero sí cuentan una historia.

Orbit Culture tienen ahora mismo más tracción digital que Soilworky esto probablemente ayuda a explicar el orden del cartel. No porque Soilwork hayan dejado de ser importantes. Todo lo contrario. El promotor está colocando a un grupo histórico delante de una formación más joven que está creciendo muy deprisa y dejando que Amon Amarth cierre la noche como gigante absoluto. De hecho, en otras fechas europeas de la misma gira el esquema está expresamente definido así: Soilwork como “Opening Act” y Orbit Culture como “Support Act”.

Como apuntábamos antes, los datos actuales de Spotify apuntan a que existe una diferencia de alcance entre las tres bandas, con Amon Amarth claramente por encima y Orbit Culture actualmente por delante de Soilwork en oyentes mensuales. Pero cuidado con convertir esto en una competición porque Soilwork tienen algo que Orbit Culture todavía no pueden tener: treinta años de historia acumulada.

Han girado con algunas de las bandas más importantes del metal extremo, han participado en festivales internacionales y han pasado por carteles en los que su nombre era perfectamente reconocible para varias generaciones de aficionados.

Orbit Culture, por su parte, tienen otra ventaja, a saber, están viviendo su momento ascendente. Sus apariciones con Machine Head, Avatar y Slipknot han aumentado considerablemente su exposición internacional y la propia banda reconoce ese crecimiento como parte fundamental de su trayectoria reciente.

En definitiva, el cartel no dice quién es “mejor” sino quién ocupa cada lugar en la industria en este preciso momento.

Soilwork y España: tres años esperando

Soilwork estuvieron en España en febrero de 2023 compartiendo carretera con Kataklysm y Wilderun.

Antes habían actuado en nuestro país en distintas etapas desde su primera visita en 2001, 2002, 2003, Festimad Sur en Leganés en 2006; Bilbao, Madrid y Barcelona en noviembre de 2008; Madrid y Barcelona en marzo de 2014; Barcelona y Madrid con Kreator, Sepultura y Aborted en febrero de 2017; y Madrid y Barcelona junto a Amorphis, Jinjer y Nailed To Obscurity en febrero de 2019.

Por tanto, estamos ante una banda que gusta de visitar nuestro territorio, pero sin aburrir. Tres años son suficientes para que una banda llegue con otra configuración, otro repertorio y, en este caso, con una nueva canción que ya ha empezado a adquirir galones sobre el escenario.

En esta ocasión, tendrán que salir con el recinto todavía entrando en calor. Tendrán menos tiempo que Amon Amarth. Tendrán detrás una banda joven con enorme empuje y eso, lejos de resultar algo complicado, se convierte en un reto con éxito asegurado porque los veteranos de Helsingborg llevan treinta años haciendo exactamente aquello que el metal exige cuando se enciende un amplificador: salir ahí fuera y convencer a base de riffs.

Además, no hay que olvidar que el repertorio actual les favorece. “Like the Average Stalker” pone la maquinaria antigua en marcha; “This Momentary Bliss” demuestra que el Soilwork melódico sigue vivo; “Stabbing the Drama” y “Stålfågel” tienen ese punto de himno que funciona inmediatamente; “Övergivenheten” enseña su cara más atmosférica; y “Spirit of No Return” introduce un futuro que todavía está escribiéndose.

En definitiva, Soilwork no necesitan ganar ninguna carrera contra Orbit Culture, necesitan sonar como Soilwork y después de treinta años, eso significa bastante.

Dos fechas para volver a escucharlos

La gira The Allfather Awakens: Europe & UK 2026 pasará por España en dos únicas fechas:

13 de noviembre de 2026 — Barcelona — Sant Jordi Club
14 de noviembre de 2026 — Madrid — Palacio Vistalegre

https://www.resurrectionfest.es/route/amon-amarth-tour-2026/

Y para quien quiera llegar al concierto con la artillería preparada, estos son algunos de los vídeos oficiales vinculados directamente a canciones que Soilwork están incluyendo en su repertorio actual:

Soilwork – “Distance” (Official lyric Video)

Soilwork – “Stabbing the Drama” (Official Music Video)

Soilwork – “Full Moon Shoals” (Official Music Video)

Soilwork – “Deliverance is mine” (Official Music Video)

Soilwork – “Spirit of No Return” (Official Music Video)

Soilwork – “Valleys of Gloam” (Official Music Video)

Soilwork – “Övergivenheten” (Official Music Video)

Soilwork – “Death Diviner” (Official Music Video)

Soilwork – “Stålfågel” (Official Music Video)

Soilwork – “This Momentary Bliss” (Official Video)

Soilwork serán los primeros en pisar el escenario. Pero cuando suenen las primeras notas de

, la discusión sobre quién abre y quién cierra quedará donde debe estar: fuera del escenario. Dentro solo importarán las guitarras…y esas, después de treinta años, todavía cortan.

Marcel·lí Dreamevil

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