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The Australian Pink Floyd Show recrea la esencia de Pink Floyd en Madrid

The Australian Pink Floyd Show recrea la esencia de Pink Floyd en Madrid

The Australian Pink Floyd Show – Palacio Municipal IFEMA – Madrid – 31/03/26

The Australian Pink Floyd Show regresaron a Madrid con un espectáculo ambicioso y visualmente impactante, repasando algunos de los momentos más emblemáticos del repertorio de Pink Floyd. La cita en el Palacio Municipal IFEMA confirmó por qué la banda australiana es considerada el tributo más prestigioso del mundo.

Texto y fotos: Toni Marchante

Aún recordábamos su última visita a nuestro país allá por febrero de 2024, donde cuajaron una gran actuación en Las Ventas y este era un buen momento para volver a disfrutarlos, a su paso por Madrid, tras tocar la noche anterior en Bilbao y haciéndolo al día siguiente en Barcelona. La posibilidad de poder ver el espectáculo en un buen auditorio, sentado cómodamente, para poder disfrutarlo intensamente, fue un aliciente adicional en esta ocasión.

El hecho de que el evento tuviera lugar un martes Santo, no fue inconveniente para que se registrara una muy buena entrada. El escenario replicaba al típico de Pink Floyd, con una pantalla circular donde se iban proyectando imágenes relacionadas con las canciones, y en la parte trasera una tarima alargada con una pantalla frontal, con la batería de Paul Bonney y el teclado de David Parsons cada uno a un lado con las tres coristas Lorelei, Emily y Lara situadas en el centro. Los dos guitarristas Luc Ledy-Lepine a la derecha y David Domminney Fowler a nuestra izquierda, ocupaban los extremos en la parte frontal del escenario. En el centro, el cantante Chris Barnes en sus momentos de intervención y el bajista Ricky Howard que también además de coros, compartió o tomó la iniciativa vocal en algunas canciones.

La confección de la velada presentada por los aussies fue la de dividir en dos sets su actuación. Ligeramente pasada las ocho de la tarde comenzaba a sonar la suave melodía introductoria de “In the flesh”, para que, como ocurre en el disco original, el tema irrumpiera abruptamente tiñendo de rojo el escenario, arrancando así el espectáculo. De lo abrupto a lo etéreo, con la llegada de “Shine On You Crazy Diamond (Parts I-V)” donde clavaron cada nota de forma impecable. Dos temas comerciales le siguieron, “Take it back” donde lo visual empezó a impactar con los lasers y “What Do You Want From Me” que dio una primera muestra de la gran aportación en lo acústico del trío de coristas.

La banda nos anunció que se van a introducir en el álbum “The dark side of the moon” (hoy de hecho vuelve a revivir su imaginario por la misión Artemis II de la NASA) y lo hicieron con “Time” y sus proyecciones de relojes típicas dentro de la pantalla circular, siguiendo con “Breathe (Reprise)” para dejar que las chicas del coro dieran una verdadera exhibición en las vocalizaciones de “The Great Gig in the Sky”, consiguiendo levantar al público entre aplausos. El clásico ‘Money’, cerró la etapa de este emblemático álbum, con la participación del saxofonista Alex François, que una vez más captó la atención de todos, al igual que lo hizo en su breve intervención en “Shine on you crazy Diamond”.

Para llevarnos al final del primer set, nos ofrecieron un bloque del álbum “The Wall”. La sala quedó a oscuras con el sonido del helicóptero que arranca “The Happiest Days of Our Lives” con el foco sobrevolando nuestras cabezas, en esa potente introducción que desembocan en “Another Brick in the Wall, Part 2”, dejando a la vista un inflable gigante de Teacher a la derecha del escenario. Ante la canción tanto famosa como emblemática, el público coreó el estribillo con pasión. “Another Brick in the Wall, Part 3” mantuvo el nivel, para que Chris Barnes se quedara solo en el escenario para cantar “Goodbye Cruel World” y con eso llevarnos al intermedio.

Tras un descanso de 20 minutos, comenzó el segundo set, único momento de retroceso en el tiempo a la época de Syd Barret y los principios de Pink Floyd con la pop psicodélica “See Emily Play”. Los balidos de las ovejas nos introdujera de lleno en “Sheep”, uno de los temas que más me gustó en su impecable interpretación, desarrollándose de forma muy dinámica entre juegos de luces rojas y blancas.

El auditorio se quedó a oscuras cuando empezó a sonar “Empty Spaces” mientras se proyectaban en la pantalla circular una versión de la famosa secuencia de las flores de la película “The Wall” con dos aportaciones a continuación también de ese álbum, como la rockera “Young Lust” y la muy sentida “Hey You” que llegó a emocionar.

Dos temas del “Wish you were here” fueron los siguientes es sonar; “Have a Cigar”, donde encajaron las letras dentro de la pantalla circular y la propia “Wish You Were Here” donde en la introducción previa, en la que suena una radio cambiando de emisoras, pudimos ver en la pantalla circular productos australianos conocidos como Crocodile Dundee, Kylie Minogue y los asombrosos AC/DC. Luego comenzó la música, llevada por dos guitarras acústicas, mientras el bajista Ricky Howard asumía de forma convincente la voz principal, mientras se proyectaban imágenes de los componentes originales de Pink Floyd.

En “Learning to fly” las coristas regresaron a sus puestos por primera vez en este segundo set, y desde luego que se notó. Ricky Howard puso la voz en un espectáculo visual muy interesante con los efectos de laser en la parte instrumental central. Los tonos rosados invadieron el escenario para una interpretación muy emotiva en “On the turning away”.

Momento para la exhibición de Ricky Howard al bajo en la instrumental “One of this day”, con un activo juego de luces y proyecciones multicolor y la irrupción de su canguro rosa gigante dando saltitos, sello inconfundible de los australianos, para un final apoteósico que levantó a un público que se negó a sentarse, espoleados por la emoción, recibiendo a “Run Like Hell” con la intensidad de un público más que entregado en una noche memorable.

Con esto finalizó el concierto y saludaron los músicos, quienes se retiraron durante unos breves momentos para volver con el bis. “Comfortably Numb” puso punto y final a una actuación de alto nivel, remarcada en lo espectacular por las luces en su parte final, haciéndonos salir del concierto sedados de felicidad.

El objetivo de The Australian Pink Floyd Show es intentar sorprender a la audiencia con un espectáculo asombroso, para que conecten con la música que aman: la música de Pink Floyd, una obra que ha contribuido a alimentar el imaginario lunar que tantas veces ha inspirado a artistas de distintos estilos. Gracias a grupos como este o The Musical Box con sus interpretaciones de Genesis, se conserva una parte importante de la idiosincrasia de estas bandas que a día de hoy ya no existen, y que espectáculos como estos, se encargan de mantener viva la llama y la esencia. Los aussies cumplieron como siempre y ya estamos deseando volver a verlos otra vez.

Texto y fotos: Toni Marchante

Setlist:
Primer Acto:
1. In the Flesh?
2. Shine On You Crazy Diamond (Parts I-V)
3. Take It Back
4. What Do You Want From Me
5. Time
6. Breathe (Reprise)
7. The Great Gig in the Sky
8. Money
9. The Happiest Days of Our Lives
10. Another Brick in the Wall, Part 2
11. Another Brick in the Wall, Part 3
12. Goodbye Cruel World

Segundo Acto:
13. See Emily Play
14. Sheep
15. Empty Spaces
16. Young Lust
17. Hey You
18. Have a Cigar
19. Wish You Were Here
20. Learning to Fly
21. On the Turning Away
22. One of These Days
23. Run Like Hell

Bis:
24. Comfortably Numb

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