La vuelta de Mike Portnoy a Dream Theater, creaba cierta incertidumbre sobre la continuidad de The Neal Morse Band en su concepción original. Cierto es que la máquina de hacer música que Neal Morse tiene en su cerebro, es absolutamente imparable. No hay contenedor capaz de asumir los borbotones de creatividad del genio americano. Tras los trabajos conceptuales de Joseph, el álbum de su proyecto The Resonance y la aventura del proyecto Cosmic Cathedral, con los legendarios Chester Thomson, Phil Keaggy y Byron House, vuelve a impulsar a su banda, regresando con un fantástico álbum.
Toni Marchante
Nada parece suponer un obstáculo para que el proyecto siga adelante y la banda continúa intacta, ya que junto a Morse (voz, teclados, guitarra) y Portnoy (batería) siguen Randy George al bajo, Eric Gillette en guitarras y voces y Bill Hubauer en teclados y voces. La banda continúa con la aportación variada en lo vocal, donde todos aportan coros y, por momentos se intercambian los papeles solistas.
La elaboración de este disco, por lo inicialmente indicado no ha sido sencilla y ha trastocado el “modus operandi” que la banda había adoptado en sus últimos discos, es decir, el reunirse todos juntos para componer y construir su nueva obra. La vuelta de Portnoy a su banda de siempre alteró considerablemente su agenda, lo que añadió dificultades logísticas al proceso de grabación y composición. NMB trabajó fuera de su entorno habitual de grabación, en los dominios de Morse, trasladándose al estudio de Eric Gillette en Tulsa.
NMB- Fully Alive
Cierto es que la mayor parte del material se escribió colectivamente en unas de las pocas reuniones que tuvieron, pero su desarrollo, confección y finalización se realizó mediante intercambio de material y trabajo a distancia. En cuanto a la producción, corre a cargo del colaborador habitual Jerry Guidroz, manteniendo el buen nivel que siempre ofrecen los trabajos de NMB.
El disco nos viene a recordar a “Similitude of a Dream” – “The Great Adventure”, en tanto en cuanto se construye en base a una estructura conceptual, que con su música nos hace vivir una travesía emocional. El concepto, de carácter espiritual, narra el viaje de una persona en busca de pertenencia y conexión espiritual: un trayecto emocional que empieza en armonía, pasa por rupturas dolorosas, crisis internas y, finalmente, una reconexión transformadora con algo más grande que uno mismo. Un material que dejan en la mano del oyente, para que cada cual haga sus interpretaciones y consideraciones.
En cuanto a la música nada nuevo, sonidos del mundo Neal Morse, esta vez sin apenas altibajos, conformando un álbum sólido que no sorprende pero que encanta, por la gran cantidad de grandes momentos que contiene. El trabajo dura 1 hora y 17 minutos, distribuida en 13 canciones. El álbum ofrece gran multitud de paisajes sonoros, con grandes variaciones, grandes melodías, arreglos complejos pero que enganchan, tocando de lleno en la fibra sensible del oyente.
NMB- Hurt People
El álbum comienza con “Beginning”, una típica apertura instrumental dentro de lo que Neal Morse suele ofrecer, no solo en esta banda, sino en sus trabajos personales. Formato de “overture” con muchos detalles de instrumentos, el bajo, la batería, los teclados… siete minutos de disfrute inicial. Si el primer tema nos seduce y nos suena familiar, nos pasa lo mismo con el segundo “Fully Alive”, que fue lo primero que conocimos de este trabajo. Un medio tiempo con unos teclados tipo Supertramp, donde van turnándose en la voz, arropando con los coros, configurando un buen tema.
“I Still Belong” es un corte muy típico en los trabajos individuales de Morse, donde lo acústico prevalece, con algún momento donde cobra intensidad. De forma continua conecta con “Gravity’s Grip”, una pieza corta de virtuosismo instrumental. Estos dos últimos temas funcionan como una especie de interludio para llevarnos a uno de los momentos más memorables del disco. “Hurt People”, que musicalmente presenta dos partes claramente diferenciadas en sus más de ocho minutos de duración; evidentemente el videoclip promocional es una versión edit, donde no se puede disfrutar de la segunda parte.
En la primera parte la banda se pone el uniforme de rock desplegando pura energía, con la voz de Eric Gillette pasada por un filtro de distorsión, una batería espectacular muy marcada, geniales detalles de guitarra tanto en los riffs como en los solos y adornando con un estribillo contundente y unos teclados que enganchan. Pasados los tres minutos, el tema se convierte en una exhibición instrumental progresiva de gran calado, que colmará la sed de los amantes del progresivo contemporáneo, con continuos cambios de ritmo y visitando distintos paisajes sonoros.
NMB- Reaching
Tras la apoteosis se baja la intensidad con “The Great Withdrawal”, cosecha bajada de la factoría NMB que incrementa en intensidad por sus coros de fondo, destacando sus magistrales solos de guitarra, dejándonos paisajes cercanos a Pink Floyd. “Contemplation” es un interludio donde el piano cobra protagonismo en la primera parte y la guitarra en el segundo, un interludio que nos recuerda mucho a los Genesis de los setenta. “Shame About My Shame” es quizás la canción más convencional del disco, con coros gospel, pinceladas de Hammond y detalles de guitarra, en un corte donde la emotividad prevalece sobre la complejidad musical, acercándonos de nuevo a Pink Floyd.
Con “Reaching” el disco vuelve a dar un giro. Los juegos de voces a capella (recurso muy Morse) arrancan la canción en un despliegue brillante y lleno de luz, un tema positivista donde Morse y Gillette se relevan a la voz. Un tema convencional de la banda con un gran estribillo. “Carry You Again” arranca con un contexto acústico, para confluir en un corte amable donde me ha gustado mucho el tratamiento de los teclados, que dan una verdadera exhibición a la hora de llevar el tema en todo momento. El interludio “Shattered Barricade” con la voz de Morse, sonido de piano y acústica nos lleva a la parte final.
“Fully Alive Pt. 2” rescata la melodía “leitmotiv” en formato reprise del principio del álbum para culminar con los once minutos de “Love All Along”, donde se sintetiza el concepto general del trabajo desde la calma. Un corte que va creciendo y remarcando lo emocional a través de los coros gospel al final. Nada de virtuosismos y despliegues abrumadores, una travesía melódica muy cuidada en las voces, que son las principales protagonistas.
Con L.I.F.T. la NMB nos trae un nuevo viaje espiritual, con grandes melodías, buenos momentos instrumentales y esa narrativa típica de Morse, sin salirse del guion con el estilo, sonido y producción característica de la banda, y dando una muestra más de capacitación en cuanto a creatividad y elaboración de grandes temas que respetan la idiosincrasia musical y temática de ese genio que es Neal Morse; acompañado de Mike, Bill, Randy y Eric, que desde hace tiempo entienden a la perfección esta forma de componer y transmitir.
Toni Marchante
Temas:
1. Beginning 06:48
2. Fully Alive 05:02
3. I Still Belong 03:32
4. Gravity’s Grip 02:03
5. Hurt People 08:05
6. The Great Withdrawal 05:08
7. Contemplation 02:20
8. Shame About My Shame 05:50
9. Reaching 07:32
10. Carry You Again 05:02
11. Shattered Barricade 01:25
12. Fully Alive Part 2 06:18
13. Love All Along 11:18
