Mr. Big + The Answer + Faster Pussycat – 9 de Noviembre’17 – Sala Razzmatazz (Barcelona)

Imprescindible cita para los fans del hard rock más clásico la que tuvo lugar la noche del 9 de Noviembre en la sala grande de Razzmatazz. Tres nombres de distintas generaciones pero todos con un denominador común: las guitarras con riffs de toda la vida. Desde unos de los grupos más infravalorados de la escena angelina de los 80 como son Faster Pussycat, pasando por una banda Europea de la pasada década como The Answer hasta, por supuesto, los cabezas de cartel: una de las bandas con más clase, aptitud, actitud y saber estar como son Mr. Big. Para dar cabida a tantas bandas, la fiesta empezó relativamente temprano, pero incluso en los momentos de máximo apogeo la sala no se acercó al sold out.

Texto y Fotos: Edko Fuzz

Abrieron la velada Faster Pussycat. Con un slot de tiempo bastante limitado, la banda de Taime Downe no se anduvo con muchos rodeos. Es cierto que Downe es el único miembro original de aquella formación que grabara auténticas bombas como "Faster Pussycat" (1987) o "Wake Me When It’s Over" (1989). Sin embargo, la formación de mercenarios de turno que desde hace varios años constan como miembros de pleno derecho de la banda, es muy competente. Ahí estan viejos veteranos de las cloacas de Hollywood como el bajista Danny Nordahl (ex-The Throbs entre otras bandas), el batería Chad Stweart, Ace Von Johnson a la guitarra solista o el enigmático Xristian Simon con su guitarra de luces.

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Sin mucho tiempo para explayarse con el repertorio, la banda abre con "Jack the Bastard", pero pronto empiezan a caer temas de le época dorada como "Slip of the Tongue", "Cathouse", "House of Pain" (una de las baladas definitivas de la hornada de bandas sleazy de los 80), "Bathroom Wall" o "Babylon" conformando así una media hora de repertorio de lo más disfrutable. Es cierto que Downe está gordo y se le ve sin ganas. El hombre apenas se mueve de sitio, se esconde bajo un eterno gorro de cowboy y gafas de sol y tiene un par de poses y poco más, pero su personal voz sigue ahí y su mera presencia le da credibilidad a lo que estamos viendo. El resto, pese a llevar ya unos años con el jefe, se quedan en un estudiado segundo plano y se dedican a tocar y lo hacen bien, haciendo así que un set del que más bien esperaba poca cosa acabe siendo de lo más divertido.

Con un cambio de backline bastante rápido, no tardaron en salir a escena The Answer. Los de Belfast son, desde hace años ya, la eterna promesa de las nuevas generaciones del hard rock. Sin embargo, por una razón u otra, nunca han acabado de explotar. En general, sus discos nunca han sido ninguna revelación para el género, pero hay que reconocer que en directo, esta banda está a otro nivel. Desde la inicial "Solas" ya vemos de qué palo van. Desde la contundente pegada de James Heatley tras los parches, al sobrio trabajo de Paul Mahon a la guitarra, The Answer sobresalen especialmente por el excelente trabajo vocal de Cormac Neeson, alumno aventajado de Chris Robinson, y el bajista Micky Waters.

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Temas como "Spectacular", "Preachin’", la celebrada versión de Rose Tattoo "Rock ‘N’ Roll Outlaw" con colaboración de Nordahl a los coros, o la final "Come Follow Me" sonaron aplastantes esta noche en la grande de la Razz, aunque supieron a poco, pues deba la sensación que cuando la banda empezaba a calentar en serio, tuvieron que abandonar el escenario. La capacidad vocal de Neeson está fuera de toda duda y se llevó el gato al agua en este corto pero intenso concierto de The Answer.

Se cumplían ya unos cuantos años de la última visita de Mr. Big a nuestra ciudad, y es por eso que cuando estos entrañables tipos saltaron a escena, la sala rugió de aprobación. Mr. Big son el típico caso (parecido a Extreme quizá) de banda con músicos excepcionales con un repertorio increíble pero que se dieron a conocer en su momento por una cancioncita acústica. Ello hizo que, en su momento, se les tachara de una cosa que no eran y nunca llegaron a dar el, merecido por otra parte, salto al estrellato más masivo (excepto en Japón, claro está).

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Abrir un setlist con una sobrada como "Daddy, Brother, Lover, Little Boy" y no solo salir airoso en el intento, si no arrollar con todo el personal tiene su mérito. Y sí, con el solo de taladros incluído. De buenas a primeras ya se ve que el que corta el bacalao desde su lado es el impecablemente profesional Billy Sheehan con su eterno bajo Yamaha azul. Por su parte, Paul Gilbert apenas se mueve de su rincón para ofrecernos un auténtico clínic de técnica, buen gusto y pulcritud a la guitarra. Eric Martin, con una imagen un tanto inquietante, sigue conservando una técnica vocal impecable y una de las voces más elegantes que se puedan escuchar, pero la falta de potencia que viene con la edad la suple con simpatía a raudales.

Y es que Mr. Big son auténticos profesionales de este cotarro y saben llevar el ritmo de un show de estas características. Canciones impecables, bromas dosificadas, sonrisas y buen humor en general. Incluso hubo un emotivo momento para reivindicar a Pat Torpey, el eterno batería de la banda, que hizo acto de presencia para hacer percusiones e incluso sentarse tras el kit para "Just Take my Heart", con una sonora ovación del público. Desde que Torpey tuvo que apartarse un poco de los focos por culpa de un avanzado Parkinson, la banda cuenta con el excelente y discreto Matt Starr a la batería, pero es un detalle que Sheehan, Martin y Gilbert sigan llevando de gira a su compañero de tantas batallas como un miembro más de la banda. A veces da un poco de pena verle con una pandereta sabiendo de lo qué son capaces esas manos, pero la realidad es la que es y nos debemos felicitar por poder ver a este gigante aún sobre un escenario con la banda de su vida, aunque sea en un papel tan limitado.

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Sobre el concierto poco más se puede añadir. La banda hace un repaso de muchas etapas de su carrera basándose en "Lean Into It" (1991), su álbum de más éxito, y "Defying Gravity" (2017), el disco que presentan en esta gira. Los momentos álgidos se pudieron contar a pares esta noche: "Alive and Kickin’", "Addicted to that Rush", "Undertow"… De gallina se le pone la piel a uno cuando la filigrana inicial de "Green Tinted Sixties Mind" arranca un sonoro rugido de aprobación del público, o cuando Starr empieza a aporrear los timbales de su batería para iniciar la excelente "Take Cover". No hay ni un momento para el descanso en un show de Mr. Big.

Por supuesto, también hay espacio para los momentos de lucimiento personal de Gilbert y Sheehan con sus respectivos solos. Es de justicia reconocer que ambos son asombrosas muestras de talento y pericia con la guitarra y el bajo respectivamente, aunque ajustar un poco la duración de ambos para poder acomodar un tema más en el concierto no estaría mal. No olvidemos que tanto Sheehan como Gilbert se lucen en todo momento durante las canciones, así que los solos, aunque espectaculares, resultan un tanto innecesarios. Aparte de este insignificante pero, Mr. Big suenan impecables hasta con su material más reciente, con menciones especiales a "1992", "Damn I’m In Love Again" o "Around the World".

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Sin embargo, son los momentos con títulos como la consabida "To Be With You" o la acelerada "Colorado Bulldog" las que hacen salir a relucir la pasión de los fans de una banda que vale un imperio. Y es que es imposible no hacerse seguidor de Mr. Big tras verles en concierto. Sheehan con sus jetos imposibles mientras aporrea su bajo, Gilbert no fallando una mísera nota mientras hace el tonto con la guitarra o Martin sonriendo sin parar mientras canta a un nivel que muchos quisieran a su edad. Y las canciones. Una colección de canciones al alcance de muy pocas bandas en este planeta; una colección de la que la banda se siente tan segura que son capaces de cerrar el show con "Defying Gravity", el tema que titula su último trabajo hasta el momento. Que me aspen si eso no es seguridad en sí mismos. Otra noche para el recuerdo con uno de los clásicos del hard rock americano, Mr. Big. Ni más, ni menos.

Texto y Fotos: Edko Fuzz