Geoff Tate + Josh Watts (Ivory Lake) – 5 de marzo 2025 – Sala Changó (Madrid)
Nueva visita de Geoff Tate a nuestro país , para volvernos a regalar otro formato de lo más granado de su ex banda.Si hace casi dos años nos visitó para rendir un merecido homenaje a los discos “Empire” y “Rage for order” esta vez, de nuevo gracias a Etinproduccions, nos volvió a visitar con su joven banda, regalándonos otra gran noche.
Texto y Fotos: Toni Marchante
Algunos elementos se repitieron de su anterior visita. El evento tuvo lugar, como en la vez anterior en la Sala Changó de Madrid y tuvieron también como telonero a Josh Watts de la banda Ivory Lake , quien a las 20;30 inició su poco más de media hora de concierto acústico.



Con todo el escenario para él, armado con su guitarra acústica, fue desgranando las ocho canciones que compusieron su repertorio. Fue algo muy parecido a lo que nos ofreció en su anterior visita, y aunque fue aplaudido por el público a la finalización de cada una de sus canciones, lo cierto es que no llamó la atención de un respetable que al tercer tema se dedicó a charlar, creando un murmullo que dificultaba oír de forma correcta la actuación del británico. No obstante, Josh se dedicó a lo que tenía que hacer, que fue entregarse al público con sus canciones. Josh Watts ha sido el batería de Geoff Tate en muchos momentos y con esta actuación demostró sus grandes cualidades como compositor, cantante e instrumentista.
Geoff Tate ha denominado esta gira como “The Big Rock Show Tour 2025” y aquí ha tratado de agrupar lo más granado de la discografía de Queensrÿche, tarea ardua y difícil, porque es inevitable que se queden fuera temas emblemáticos como “Road to madness”, “Thw Whisper”, “”Eyes of Stranger”, “Best I Can” o “Lady Jane”, por poner algunos de ellos. El set, como no podía ser de otra forma, salvo dos temas y el cover, se extractaron de sus seis primeros lanzamientos, de los 13 grabados con Tate a la voz, dado el declive y la devaluación sufrida por la banda a partir de su séptimo trabajo de estudio, lo que es un factor importante para salir triunfante en las actuaciones de esta gira.



Geoff Tate es una de las grandes voces de los ochenta y noventa en lo que al metal progresivo se refiere y pudimos comprobar, que pese a sus 66 años, todavía queda mucho arte en esa garganta. En canciones de máxima exigencia no decepcionó en absoluto, si bien, dejó parte de las letras en algún que otro estribillo al público, se supo dosificar bien dejándonos grandes momentos a la voz. Pero Geoff no vino solo, se acompañó de la misma joven banda de hace dos años, mostrándose todos muy dinámicos en el escenario, con una fuerte apuesta por las guitarras, al juntar a tres en el escenario, además de la base rítmica de bajo y batería.
Las guitarras la empuñaron James Brown, Dario Parente y Amaury Altmeyer, en una noche donde los tres tuvieron su dosis de protagonismo, con momentos para el lucimiento y clavando las notas en muchos de los temas. Al bajo, estuvo Jack Ross, que aunque su posición natural fue en el fondo al lado de la batería hizo sus incursiones a la parte delantera marcando en todo momento los tiempos, mientras que Robert Baker se hizo cargo de la batería cumpliendo con su cometido.



Tras la actuación del telonero, tiempo para adecuar el escenario al grupo principal, para que a las 21:00 saltara al palestra los músicos que acompañan en esta gira a Geoff Tate e iniciar la actuación, con una intro novedosa con la que arrancar “Empire”.”Empire” sonó grandiosa, con la banda y el público muy motivados, con un buen sonido desde el principio, solo con los primeros fraseos el público estalló.
Incluso los dos temas fuera de su época dorada, “Desert dance” de su álbum “Tribe” y Secred ground” del álbum “Q2K”, pese a pertenecer a discos inferiores, no sonaron para nada desentonados y supieron mantener el nivel que fue alto durante toda la noche. La interpretación de “I Am I” que separó las dos canciones mencionadas, clavó su perfil enigmático e hipnótico, en un arranque de concierto intenso y genial.



La magia de “The Thin line” la adornó Tate armándose con un saxofón del que fue regalándonos algunos sonidos, con un protagonismo en el bajo de Jack Ross en los puentes, fue altamente coreada en el estribillo por el respetable, en una muestra más de la calidad vocal del cantante alemán. Todos esperábamos la llegada de los temas de “Operation:Mindcrime” algo que llegó en bloque, descargando de golpe “Operation: Mindcrime”, “Breaking the silence” y “I don ?t believe in love”. La interpretación cubrió todas las expectativas de los nostálgicos, clavando cada nota, siendo bastante fieles a los temas, en otra exhibición vocal de Mr. Tate.
Llegaron después “NM 156” de su álbum “The Warning” y “Screaming in digital” del “Rage for order” donde quizás mostraron más variación respecto a las originales, fundamentalmente por los efectos en la voz, creando una escena futurista y oscura, con Robert Baker portando una máscara, y una escenografía de luces blancas de fondo que encendían y apagaban generando las sensaciones comentadas.“Walk in the shadows” otro clásico de “Rage for order” sirvió para que el público volviera a corear el estribillo. Y es que la noche no daba tregua con tanto temazo y tanta motivación sobre el escenario.




Así nos llegó otra entrega en bloque, esta vez del álbum “Empire” el disco que más puso en esta noche. Cayeron en esta ocasión “Another rainy night ( Without you)”, buen tema, aunque siga teniendo un pendiente con él, porque la grabación de su videoclip fue el causante de que Queensrÿche se cayera del cartel a última hora del Monsters of Rock de Barcelona de 1991, “Jet city woman” que sonó con muchísima clase y “Silent lucidity” que tras un speech previo de Tate, supieron engrandecer una vez más, en posiblemente su tema más conocido y comercial, plagado de guiños a Pink Floyd. Con esto la banda finalizó su set , a la espera de los bises.
Y para arrancar el bis, se marcaron un corte de precisamente de Pink Floyd, el único tema de la noche que no pertenecía a Queensrÿche. Y es que en 2007 Queensrÿche grabó un álbum de versiones llamado “Take Cover”, en el que hicieron una soberbia versión del tema “Welcome to the Machine” perteneciente al álbum “Wis you were here”. Pues esa gran versión la llevaron esa noche al directo con gran clase y llena de virtuosismo, ya que los tres guitarras tuvieron su momento de lucimiento, al encadenar tres solos de gran calidad.



Ya en la recta final había que terminar a lo grande y nada más escuchar los compases de “Take hold of the flame” pasó por mi mente la cuestión de si Tate se atrevería al grito al final de las primeras estrofas y ahí estuvo, a su gran nivel, demostrando que su voz se mantiene. Para terminar, nada mejor que retomar el principio de todo, “Queen of the Reich” el tema que lanzó a la banda, una maravilla del heavy metal, que fue interpretada con toda su intensidad, en otra noche más memorable, de este combo que Tate ha sabido configurar, con prometedores y jóvenes músicos.
Toda la banda, con Tate al frente, tuvieron una buena actitud y mantuvieron una buena comunicación con el público, siempre sonrientes y con Geoff conversando con el público en algunos momentos entre canción y canción. A día de hoy, tenemos la suerte de tener dos bandas girando con temas a gran nivel, Queensrÿche y ésta, lo que nos permite tener más posibilidad de escuchar estos grandes temas. Una gran noche de Geoff Tate y sus músicos, una noche para la nostalgia que muchos disfrutamos intensamente.
Texto y Fotos: Toni Marchante



