Nuevo álbum, nueva reencarnación; un vendaval de renovación en las filas de Thundermother. El proyecto vital de Filippa Nässil no entiende de ataduras excepto con el pilar que mueve la maquinaria: esto es Rock n’ Roll.

Para esta nueva entrega Filippa se ha rodeado de nuevas escuderas después del controvertido ERE en la banda; Emlee Johansson, Guernica Mancini y Mona Lindgren dejaron un vacío que parecía difícil de asumir y sobre todo difícil de llenar. Pero, ay amig@s, no solamente las nuevas Thundermother cumplen si no que convencen (y vencen) a todos aquellos que dudaban que la banda levantase cabeza.

Marcel Palagós

Presentemos el nuevo line-up, obviamente las riendas las sigue llevando la madre del trueno Filippa las voces corren a cargo de Linnéa Vikström (hijísima de Thomas Vikström, ya sabéis Therion, Candlemass,…) y por Dio que nos hace no echar de menos a Guernica; la batería corre a cargo de Joan Massing una titán que da varias master class a lo largo del LP y completando la base rítmica Majsan Lindberg zurciendo cada uno de los temas.

Esta nueva entrega no solo resulta abrumadora en cuanto a la sonoridad si no que a nivel estilístico presenta más variedad y la frescura, energía y conexión rallan a nivel estratosférico.

No nos engañemos: aquí no hay riesgo más allá de apartarse de la senda de Papá Angus pero ese alejarse de la casa natal sienta como un guante a la banda y le proporciona (aún más identidad).

Entre lo divino y lo mundano Thundermother se mueve como pez en el agua, ¿nos acompañas en esta road trip sónico?

So Close

Así en este nuevo viaje nos encontramos composiciones que surcan los mares del más clásico y manido rock como la inicial So Close, Bright Eyes , Feeling Alright o Can’t Put Out the Fire.

Curiosamente el arranque del sexto álbum de estudio de la banda sueca es un lugar común donde nada se sale de lo normal: riffs y sensaciones conocidas, todo cambia para que nada cambien parecen gritar los dos primeros temas. No son malas composiciones, no, no lo son, pero no sorprenden a ningún nivel. Ya decíamos que riesgos no vamos a tomar, pero ¿hay composiciones con más entidad? Pues sí, las hay y nos encantan.

Can’t Put Out The Fire

Si bien vemos ciertas ganas de huir de AC/DC en So Close y ciertos guiños a Girlschool en Can’t Put Out The Fire no es hasta que llegamos al tercer corte cuando nos encontramos con el primer gran tema del álbum: Speaking Of The Devil suena más fresca que las dos anteriores, coros propios del power metal, un tema labrado en las carreteras de la ruta 66 parido para ser coreado hasta la muerte gracias a un sencillo y efectivo estribillo.

Speaking of the devil

Momento de pagar tributo a Lynnott y sus Thin Lizzy, Feeling Alright es un tema luminoso y alegre que corta un poco la aceleración que llevábamos hasta el momento, un reposo momentáneo ya que en apenas 3 minutos llegamos a otro de los temas destacados.

Full-charged Motörhead track: Take The Power arremete contra todo y contra todos. La batería es un motor de cuatro tiempos con la aguja al rojo vivo. El espíritu del Rickembacker y el Murder One se adueñan de la banda y la lanzan a otro nivel de energía y agresividad.

Es cuando la banda arriesga cuando más interesante se torna el disco. Quizás este es un disco bisagra. Un nuevo camino para ampliar miras y horizontes, siempre en el estricto camino del rock y sin experimentos, para futuros trabajos. Veremos.

Cuando destapamos I Left My License in The Future de inmediato me viene a la mente Creedence aunque de repente la canción de un volantazo entrando derrapando en la autopista sónica dónde destaca de nuevo un gran estribillo que engarza furiosos riffs que huelen a goma quemada y diversión.

Dead or Alive me sorprende con ecos a… The Hives en su inicio aunque de nuevo es solo un espejismo, estamos ante un tema poderoso aunque melancólico en su desarrollo, en verdad tendría algo más de The Cult que de The Hives pero es que ese riff inicial… Buena rola que sobresale en esta colección.

Dead or Alive

Encarando ya el final de nuevo caemos en terrenos acdeceros, que de hecho, son los que menos me apasionan, aunque Can You Feel It es resultona no la destacaría como de lo mejor de álbum. Incrementamos las prestaciones con la algo más reposada Bright Eyes, con alma de himno, elegante y seductora. Aunque a mi parecer se los “oooh” la enturbian más que lo que ayudan.

Bright Eyes

Y con American Adrenaline llegamos a la línea de meta. Puro classic rock que podría estar firmado por Danko Jones itself. Cerrando de un portazo y dejando buenas sensaciones, una sonrisa dibujada en la cara, el nuevo trabajo de las remodeladas Thundermother convence, no por nada ellas mismas proclaman no es que toquen rock, es que son rock.

Amén, hermanas!

Marcel Palagós