La historia detrás de Riding with the King
En el año 2000, el blues vivió uno de sus encuentros más celebrados: Riding with the King, el primer álbum conjunto de B.B. King y Eric Clapton. Veinticinco años después, la obra no solo mantiene intacto su prestigio, sino que se ha consolidado como un testamento intergeneracional del género, un diálogo entre maestro y discípulo que supo trascender la admiración para convertirse en historia.
La colaboración tenía algo de deuda pendiente. Clapton, que había compartido escenario con B.B. King por primera vez en 1967 cuando apenas tenía 22 años, llevaba décadas soñando con grabar un disco junto a uno de sus grandes referentes. El proyecto se materializó finalmente cuando ambos guitarristas —King con 74 años y Clapton con 55— entraron al estudio bajo la producción de Simon Climie. Aunque fue Clapton quien impulsó las sesiones y seleccionó gran parte del repertorio, el álbum cedió con elegancia el protagonismo a King, tanto en la voz como en muchos de los solos, reforzando la idea de homenaje y respeto.
Riding with the King
El repertorio equilibra clásicos del propio B.B. King como “Ten Long Years”, “Three O’Clock Blues” o “When My Heart Beats Like a Hammer”, con estándares del blues y el soul como “Key to the Highway”, “Worried Life Blues” o “Come Rain or Come Shine”. La elección del tema que da título al disco, compuesto por John Hiatt, funciona como una metáfora perfecta: Clapton conduce el viaje, pero es King quien encarna la realeza del blues.
Musicalmente, el álbum alterna cortes acústicos con descargas eléctricas, pasando de baladas lentas cargadas de sentimiento a medios tiempos sólidos y elegantes. La química entre ambos guitarristas es evidente, especialmente en los diálogos de guitarra y en la manera en que Clapton adopta un rol de acompañante para realzar la expresividad de King.
El impacto comercial y el Grammy
La crítica fue mayoritariamente positiva. Algunos señalaron que la producción resultaba demasiado pulida para un disco de blues tradicional, pero otros celebraron precisamente esa mezcla entre la sofisticación de Clapton y la profundidad emocional de King. El resultado fue un éxito tanto comercial como artístico: número uno en la lista Top Blues Albums de Billboard, doble platino en Estados Unidos y ganador del Grammy al Mejor Álbum de Blues Tradicional en 2001.
El impacto comercial y el Grammy
Al cumplirse el 25 aniversario de Riding with the King, el disco se reafirma como una de las grandes colaboraciones del blues moderno, un puente entre generaciones que sigue sonando vigente. Este aniversario cobra además especial relevancia para el público español, ya que Eric Clapton estará de gira por España el próximo mes de mayo, una ocasión perfecta para celebrar en directo el legado de una carrera profundamente marcada por el blues y por trabajos tan emblemáticos como este.
David Aresté


