Con más de seis décadas de carrera a sus espaldas, Tom Jones continúa demostrando que su propuesta va mucho más allá de los grandes éxitos que le dieron fama mundial. A sus 86 años, el cantante galés mantiene un repertorio donde conviven clásicos inmortales como It’s Not Unusual, Delilah o What’s New Pussycat? con un profundo homenaje a algunos de los artistas que ayudaron a construir la historia del rock, el soul, el rhythm & blues y la música de raíces norteamericana.
El próximo 30 de julio, Tom Jones volverá a actuar en Noches del Botánico de Madrid dentro de una nueva gira estival por España. Será una oportunidad para comprobar cómo el veterano intérprete sigue reivindicando sobre el escenario un legado musical que conecta directamente con los orígenes del rock and roll.
Entre los momentos más llamativos de su repertorio figura “Johnny B. Goode”, el inmortal clásico de Chuck Berry, considerado uno de los padres fundadores del rock. También mantiene “Strange Things Happening Every Day”, composición de Sister Rosetta Tharpe, una figura imprescindible cuya mezcla de góspel, blues y guitarra eléctrica abrió el camino que posteriormente recorrerían artistas como Elvis Presley, Little Richard o el propio Chuck Berry.
Las referencias a la música americana continúan con “Across the Borderline”, firmada por Ry Cooder, John Hiatt y Jim Dickinson, una de las grandes composiciones del roots rock contemporáneo, mientras que “Green, Green Grass of Home” recuerda la estrecha relación de Tom Jones con el country y la tradición popular estadounidense.
El apartado dedicado a los grandes compositores también tiene un peso importante. El galés interpreta “Tower of Song” de Leonard Cohen, además de dos obras maestras de Bob Dylan como “Not Dark Yet” y “One More Cup of Coffee (Valley Below)”, confirmando su afinidad por algunos de los autores más influyentes de la música popular del último medio siglo.
El soul, el funk y el rhythm & blues tampoco faltan en un repertorio donde aparecen “Lazarus Man”, “If I Only Knew” o una poderosa versión de “Kiss” de Prince, canciones que permiten a Jones desplegar una voz que, pese al paso del tiempo, sigue conservando una personalidad inconfundible.
Lejos de limitarse a ofrecer un ejercicio de nostalgia basado únicamente en sus grandes éxitos, Tom Jones ha construido un espectáculo que funciona también como un recorrido por algunas de las raíces que dieron forma al rock moderno. Un concierto donde el protagonismo recae tanto en su extraordinaria trayectoria como en los compositores y artistas que han inspirado su carrera durante décadas.
El próximo 30 de julio, el público madrileño tendrá la oportunidad de comprobarlo en Noches del Botánico, una cita que promete mucho más que un simple desfile de clásicos: será un viaje por buena parte de la historia de la música popular del siglo XX vista a través de la voz de una de sus grandes leyendas.
David Aresté



