En 2006 veía la luz Resolution, un álbum que, con el paso del tiempo, no solo se ha mantenido vigente, sino que se ha convertido en uno de los trabajos más queridos dentro del rock instrumental contemporáneo. Dos décadas después, sigue sonando fresco, emotivo y honesto, como si hubiera sido grabado ayer.
Publicado por el sello Favored Nations, el disco mostró a Andy Timmons en estado de gracia creativa. Lejos del virtuosismo frío o de la exhibición técnica sin alma, el guitarrista texano apostó por la melodía, la dinámica y el fraseo con intención narrativa. El resultado fue un álbum instrumental que conecta incluso con oyentes que no suelen frecuentar el género.
Grabado en formato de trío junto a Mike Daane (bajo) y Mitch Marine (batería), el álbum respira naturalidad. La producción, a cargo del propio Timmons, apuesta por un sonido orgánico, directo y cálido. No hay artificios innecesarios: la guitarra canta, dialoga y emociona.
Andy Timmons – Resolution
Temas como “Deliver Us” o “Beware Dark Days” muestran su faceta más potente y eléctrica, mientras que cortes como “Ghost of You” o la propia “Resolution” evidencian su sensibilidad melódica, casi vocal. Mención especial merece “Gone (9/11/01)”, una pieza introspectiva que refleja la capacidad de Timmons para convertir la guitarra en un vehículo emocional profundo.
Veinte años después, Resolution sigue siendo referencia para guitarristas de todo el mundo. No tanto por la velocidad o la pirotecnia técnica —que también están presentes cuando la canción lo pide— sino por su tono inconfundible y su forma de construir melodías memorables.
En una escena instrumental donde a menudo prima la técnica sobre la composición, Timmons demostró que el equilibrio es posible. Y quizá ahí radique la verdadera “resolución” del disco: encontrar identidad propia sin caer en clichés.
Regreso a España tras más de una década
La celebración de este 20º aniversario llega con una noticia muy esperada: en unos días, Andy Timmons volverá a España después de más de diez años sin actuar en nuestro país. Una visita largamente deseada por sus seguidores españoles, que por fin podrán disfrutar en directo de las canciones de Resolution y de otros momentos destacados de su carrera.
Sus conciertos son conocidos por la cercanía, la calidad sonora y la conexión con el público. Ver a Timmons en directo es comprobar cómo cada nota tiene intención, cómo cada frase respira y cómo la técnica está siempre al servicio de la emoción.
Veinte años después, Resolution no es solo un disco para celebrar: es una obra que confirma que la guitarra instrumental puede ser profundamente humana. Y ahora, además, podremos volver a sentirla en vivo en escenarios españoles. Sin duda, el mejor regalo de aniversario posible.
David Aresté



