El regreso de la banda alemana no ha podido ser mejor, Everon vuelven después de 16 años, explotando todo el talento acumulado en ese periodo, dejándonos el que es sin duda, uno de los mejores trabajos de este año.

Toni Marchante

Cuando una banda desaparece durante 16 años, pocas esperanzas se tiene de que vaya a volver. Everon comenzaron su andadura allá por 1989, lanzando en 1993 su debut discográfico “Paradox” y tras él, una sucesión de grandes discos que lo situaron dentro de la ola del rock progresivo que tuvo lugar en los noventa, impulsada por gente como Dream Theater, Spock´s Beard, etc…

Tras su séptimo trabajo “North” de 2008 no se supo más. Oliver Philipps (voz y teclados), Ulli Hoever (guitarra eléctrica desde 1997), Michael Schymik (bajo) y Cristiano Moos (batería) desaparecieron de la escena. Los que los conocimos en aquellos tiempos los recordábamos ya con nostalgia. Pero he ahí, que en diciembre de 2024, nos llegó sorpresivamente un sencillo “No Embrace” que pasó a ser el tema de apertura de este álbum que nos ocupa, editado en 2025 bajo el nombre de “Shells”. Los germanos se volvieron a reunir, para el mejor disco de su carrera, con el gran contratiempo de la muerte de su batería Cristiano Moos, en medio del proceso de grabación, donde no pudo concluir la obra, sustituyéndole Jason Gianni.

“Shells” como hemos dicho al comienzo, es una explosión de creatividad, un disco lleno de energía y entusiasmo, que conserva la denominación de origen de la banda, esa elegancia y epicidad que siempre les ha caracterizado. Ese tacto para la melodía , esa clase para mezclar un progresivo sencillo, con un hard suave, sin florituras, pero de una gran clase técnica, que repercute en la belleza de sus canciones, haciéndolas técnicas pero accesibles. Y lo hacen con un álbum generoso, setenta minutos que distribuyen en doce canciones, todas de gran calidad, donde no sobra nada.

Everon – Guilty as Charged

Una de las características de su música es la combinación de los suaves riffs de guitarra con el magnífico tratamiento de los teclados, tanto en los arropes como en el uso del piano, que se manifiesta en los momentos precisos. La rítmica le da un sentido a los temas, estructurándolos de forma clara y precisa. Las melodías, las armonías y la ejecución, configuran unos cortes de gran nivel con un acabado espectacular. La producción de “Shells” es perfecta. Los instrumentos están configurados de tal forman que los arreglos brillan con naturalidad. La mezcla está nivelada de tal forma que no se pierde ni un ápice de teatralidad, capturando tanto la grandeza de la voz como el sonido de la banda.

El comienzo viene presidido por el primer tema conocido “No embrace” y nos muestra inicialmente solidez, contundencia en lo rítmico, definiendo claramente el sonido y mostrando desde el primer momento las armonías. Lo siguiente “Broken Angels”, una grandísima balada que cuenta con el apoyo de Helena Iren Michaelsen en las voces y que rompe en un estribillo espectacular e intenso, incluyendo un solo de guitarra a la altura. Pasamos al medio tiempo con “Travels”, de corte más pop, con un perfil amable, de bonita orquestación, en una demostración de la gran variedad que ofrece este disco.

“Pinocchio´s Nose” es un medio tiempo con ciertos matices folk. De hecho los instrumentos de viento y las orquestaciones nos acercan a esos paisajes. Las líneas vocales de Oliver, quien destaca en el estribillo, se combinan con la de Leah por el lado femenino, dejándonos una gran interpretación. Llegamos a “Monster” una de las mejores de este trabajo, con un inicio a piano y voz que demuestra la gran calidad melódica, para entrar en una sucesión de paisajes sonoros llenos de intensidad, liberando momentos intensos con todas las variantes rítmicas y explosionando en la emotividad del estribillo.

Everon – Guilty as Charged

“Shells” nos muestra velocidades distintas en los puentes y en su intenso estribillo, donde Oliver da muestras de su personalidad interpretativa. La estructura musical es totalmente innovadora con lo que Everon ha hecho antes, se perciben toques modernos que no existían hace 16 años, intensidad y poderío.

En “Grace” Oliver y Helena se marcan un dueto, se relaja el ambiente respecto del tema anterior. Los interludios instrumentales son magníficos, sencillos pero armoniosos, fundamentalmente capitaneados por los solos de guitarra. La elegancia de “Guilty as Charged” nos sorprende desde el principio con una rítmica innovadora, que se combina con paisajes suaves, para detonar en un estribillo lleno de intensidad, hablamos de otro de los temas más destacados del disco, por su riqueza, variedad y estado de gracia compositiva.

Las dos siguientes canciones, que son cortas, funcionan como interludios, el primero “Children of the Earth” es un precioso momento acústico donde la voz y la guitarra cobran protagonismo, con preciosos arreglos de teclado al final. “OCD” es un despliegue instrumental más rockero donde la guitarra se exhibe principalmente, una pieza típica de disco de master guitar. “Until We Meet Again” es un homenaje a Christian Moos. Posiblemente el álbum ya estuviera musicalmente escrito cuando falleció y quisieron incluir un tributo a su compañero.

Y después de todo esto, por si fuera poco, concluyen con la actualización de “Flesh” tema recogido en su álbum homónimo de 2002 y que han vuelto a regrabar. Esta nueva versión gana en las orquestaciones, dándole en las guitarras un aspecto más actualizado. No me atrevo a decantarme sobre cual versión es la mejor, ya que cada una tiene su encanto. “Flesh” es un corte abierto, donde no hay prisa por cerrar una canción, sino donde se apertura la música y va discurriendo por diversos cauces, visitando distintas cuencas sonoras, creciendo decreciendo en intensidad, configurando un corte épico, lleno de cambios rítmicos, una canción escrita para amantes del progresivo.

Everon – Guilty as Charged

En general, el tratamiento de las orquestaciones destacan en toda la obra. Con Oliver Phillips al frente es algo lógico, ya que es alguien conocido en la industria a la hora de recurrir cuando se necesitas partes orquestales, como se puede ven en los trabajos de Serenity, Ad Infinitum o Delain por ejemplo, donde ha estado en la producción.

Cuando una banda regresa después de 16 años, además de ser algo muy atípico, por lo general suelen ser decepcionantes, pero nos encontramos con el caso contrario. No es un disco que intente sonar diferente a lo que Everon eran antes, ni un intento por recuperar lo que eran hace 16 años, es una nueva “puesta en funcionamiento” en el momento actual de forma honesta, teniendo clara la dirección de la banda. Por eso lo que percibimos en este álbum es, sin duda, rock progresivo de alta escuela, con melodías grandiosas dentro de un acertado contexto orquestal, con letras e interpretación vocal teatrales, convirtiendo un álbum en toda una experiencia sónica.

“Shells” es un regreso inesperado, un recordatorio para todos los que les conocíamos, superándose a sí mismos y mostrándonos que no se fueron, volviendo con una brillantez sobresaliente y siendo toda una novedad para los que no los conocían, descubriéndoles un nuevo mundo por explorar.

Toni Marchante
Temas:

1. No Embrace (5:08)
2. Broken Angels (6:41)
3. Travels (4:36)
4. Pinocchio’s Nose (5:27)
5. Monster (5:29)
6. Shells (6:54)
7. Grace (5:21)
8. Guilty as Charged (6:32)
9. Children of the Earth (2:42)
10. OCD (2:59)
11. Until We Meet Again (4:18)
12. Flesh (14:24)