A estas alturas de la película, esperar algo flojo de Michael Monroe sería no haber entendido nada de su carrera. El tipo lleva décadas defendiendo el rock’n’roll con una mezcla de actitud, energía y honestidad que muchos artistas más jóvenes ya quisieran, y «Outerstellar», su nuevo disco en este 2026, llega como otro recordatorio de que Monroe y su banda de forajidos no tienen ninguna intención de bajar el pistón.
El disco arranca con «Rockin’ Horse», un tema directo y deslenguado que deja claro desde el primer minuto por dónde van a ir los tiros: guitarras afiladas, ritmo contagioso y ese descaro que siempre ha caracterizado al finlandés. Después llega «Shinola», un tema con el sello de Rich Jones que podría haber firmado perfectamente para The Black Halos; mantiene el pulso alto con una actitud casi punk, antes de que «Black Cadillac» baje ligeramente la velocidad para dejar espacio a un groove más macarra y callejero. Para un servidor, es el tema del disco. Son canciones que entran rápido, sin adornos innecesarios, y que funcionan especialmente bien por su inmediatez: la resabida fórmula Monroe.
Michael Monroe – Shinola
Uno de los momentos más interesantes aparece con «When the Apocalypse Comes», que añade un punto más power-pop al conjunto sin perder el espíritu gamberro del álbum. También hay espacio para temas algo más melódicos, como «Painless», donde Monroe demuestra que sigue teniendo un gran olfato para los estribillos pegadizos. Y cuando el disco vuelve a pisar el acelerador con cortes como «Newtro Bombs», «Disconnected» o «Pushin’ Me Back», queda claro que la banda suena compacta, afilada y perfectamente engrasada. Y es que con la coña, Steve Conte, Sami Yaffa, Karl Rockfist y Jones ya llevan 12 años juntos y se nota.
Lo mejor de «Outerstellar» es lo compacto que resulta. Son doce canciones que mantienen un nivel muy sólido durante todo el recorrido, sin bajones evidentes ni momentos que rompan el ritmo del álbum. Ni siquiera el tema que cierra el disco, «One More Sunrise» (¿un tema de 8 minutos en un disco de Michael Monroe? ¿WTF?) baja el listón. Se nota que Monroe y los suyos saben perfectamente qué tipo de disco quieren hacer: rock’n’roll crudo, con actitud y sin florituras.
Michael Monroe – Disconnected
Si hay un pequeño «pero» que le puedo achacar al álbum, es precisamente ese mismo equilibrio. El álbum funciona muy bien como conjunto, pero quizá se echa de menos ese tema que sobresalga claramente por encima del resto. En discos anteriores aparecían canciones que se quedaban grabadas a fuego desde la primera escucha: «78», «Ballad of the Lower East Side» o «Last Train to Tokyo», por ejemplo, y aquí cuesta un poco más señalar ese corte definitivo.
Michael Monroe – Rockin’ House
En cualquier caso, tampoco es un problema grave. «Outerstellar» se disfruta precisamente por su consistencia. No busca reinventar nada ni demostrar nada a nadie: simplemente ofrece una colección de canciones muy bien construidas, con energía, actitud y ese espíritu callejero que Monroe y sus pistoleros llevan defendiendo desde hace décadas (y que veremos en el próximo Rock the Sun).
Y, como con cada disco, yo sigo dando las gracias por ello.
Edko Fuzz
Temas:
1. Rockin’ Horse
2. Shinola
3. Black Cadillac
4. When the Apocalypse Comes
5. Painless
6. Newtro Bombs
7. Disconnected
8. Precious
9. Pushin’ Me Back
10. Glitter & Dust
11. Rode To Ruin
12. One More Sunrise



