Metal Symphony Website

Monsters of Rock Cruise 2025: Schenker marca un inicio sublime del festival

Monsters of Rock Cruise 2025: Schenker marca un inicio sublime del festival

Monsters of Rock Cruise 2025: 10-11 de Marzo 2025 – Norwegian Joy

Tras un embarque un poco de aquella manera como ya contó nuestro compañero Edko, nuestra intención era estrenarnos con Wig Wam en este Monsters of Rock Cruise (15 años sin venir a España en salas) pero por desgracia les tocó el único momento de lluvia de todo el festival forzándolos a hacer una pausa. Gran parte del público, entre los que nos incluimos, pensó lo mismo que nosotros y mientras escampaba nos dedicamos a “desvalijar” el puesto de merchandising antes de quedarnos sin tallas de los modelos oficiales y algunos exclusivos que habían traído tanto las bandas como la organización.

Nos enteramos después de que Wig Wam pudo por fin acabar su show pero para entonces ya estábamos preparándonos para el siguiente, así que nuestra siguiente cita era con Tyketto en el “Spice H2O”, segundo escenario al aire libre del barco. Nos fuimos del segundo Lion Rock Fest con las palabras de Vaughn diciendo que aquel concierto iba a ser el último del año y que volverían cuando ya tuvieran el nuevo disco, pero estando fuera de nuestras fronteras, íbamos a tomarnos dos tazas, como se suele decir.

 

La lluvia se había ido prácticamente del todo y lo que corría era un aire bastante considerable pero cálido, por eso a los músicos les importó bien poco mientras se marcaban un “Reach” estupendo a modo prueba de sonido antes de empezar. Aun sin el nuevo material, el grupo volvió a dar un repaso al Don’t Come Easy, al Strenght in Numbers y a su último Reach.

Así pues algunas de las que sonaron fueron “Lay Your Body Down”, “Strenght in Numbers”, ‘Wings’, “Seasons” y el duplo final “Sail Away” para terminar, por supuesto, con “Forever Young”, con lo que no fueron ni 10 temas en total. Las toneladas de aire y las nubes negras que aun sin agua acapararon a los pocos momentos de sol no fueron inconvenientes para un Danny Vaughn más que notable con un siempre efectivo Johnny Dee a la batería en combo con gentleman inglés Chris Child al bajo, Ged Rynalds siempre presente en los teclados y coros y Harry Scott Elliot a la guitarra.

 

Como dijo el propio Vaughn encantado, Tyketto no deja de crecer y más en concreto en estos tres últimos años… por eso, qué mejor motivo para seguirlos tres, seis u otros treinta más con tal de disfrutar de sus temas y el portento de voz del señor Vaughn. Tyketto siempre en nuestro equipo.

Al cabo de la tarde llegaban los puntos fuertes del día, y era tal el número de gente que había en el escenario de la piscina para ver a Queensrÿche que no pudimos encontrar ni un sitio para verlos cómodamente, así que nos fuimos después de su quinto tema “NM 156”. Entre el cansancio acumulado y el bajón tras la cena, nos encontramos la misma gente para Slaughter en la cubierta, de nuevo, no acabábamos de encontrar un buen sitio así que habiendo aprovechado lo que pudimos el primer día en cuanto a bandas, pensamos que lo mejor sería irse a dormir y reponer fuerzas para darlo todo en los futuros conciertos, ya que las bandas del cartel tocaban casi todas entre dos y tres veces durante el festival.


Ya es tradición madrugar el segundo día del MORC para asistir a la Jam “entre amigos” que lidera Joel Hoekstra bajo el nombre de “Bloody Mary Joel Hoekstra”. Cuando llegamos el rubio guitarrista ya estaba probando su set de guitarras para empezar al poco rato bajo el sol matutino.

 

Recordábamos que la primera vez que asistimos al MORC en 2020, Hoekstra también empezó con una serie de temas acústicos para luego dar paso a la segunda parte del set con una banda completa en la Hoekstra se cantase un par de temas. Hay que decir que entre tema y tema tenía su crew que repartía su aclamada “free shit”, es decir, como él se refiere a su merchandising y a los 90 discos de varios de sus proyectos que tiene como tradición regalar.

 

Esta vez no estaba Russell Allen como en 2020, así que el que subió a acompañarle este año fue Danny Vaughn para cantarse temas de Bad Company y otras sorpresas o lo más esperado… temas de Whitesnake demostrando la grandiosa versatilidad del vocalista. Para rematar, a la banda subió Brandon Gibbs, músico estadounidense conocido por formar parte del supergrupo Devil City Angels, que ayudó a Vaughn en las voces y en la segunda guitarra para Hoekstra. Coreadisimas fueron “Love Ain’t No Stranger” o “Is this Love?” pero todos sabemos que Whitesnake tiene muchos más tesoros ocultos que las típicas de manual que se sabe todo el mundo que es las que siempre tocan, una pena pero qué se le va a hacer.

Sin duda una buena forma de despertarse y empezar el día disfrutando, como según el propio Hoekstra decía, el suyo era el mejor concierto del MORC, ‘¿quién te va a dar chupitos de Bloody Mary, con música en directo y además llevarte merchandising y cds, todo ello gratis?’

 

Suponemos que por logística o simplemente como cosas que pasan en estos casos, los primeros cambios en el programa empezaron a sucederse y tras posponerse el concierto de Pretty Maids en el teatro para el día siguiente, de rebote acabamos de nuevo en el escenario pequeño de la cubierta viendo a The Bites, un grupo americano de hard rock muy fresco, con muy buen rollo y con una puesta en escena muy bien aprendida. Su cantante y sus guitarras eran los focos de atención, nos llevamos una grata sorpresa con ellos. A ver si los vemos de nuevo en un futuro no muy lejano con un set más largo y disfrutamos mejor su gran potencial. No estuvo mal el plan B.

Llegaba uno de los momentos importantes del día con la actuación de Tesla en el teatro, uno de los escenarios más grandes del barco. Los de Sacramento llegan ya a sus 40 años de carrera y con su último EP “All About Love” recién estrenado como último lanzamiento editado.

 

16 años sin pisar salas españolas (no contamos apariciones en festivales) eran un reclamo más que suficiente para cruzar un océano para verlos dos veces, incluso una. Tras el Unchained de Van Halen como intro, salió la banda para ofrecernos sus mejores temas tras el clamor de un teatro más que abarrotado que esperaba uno de los nombres más queridos y con más solera de entre los habituales en las distintas ediciones del MORC.

En la hora y poco que duran prácticamente los conciertos de los cabezas de cartel en el festival, nos ofrecieron un repertorio de 14 temas que nos supieron a poco pero al menos dieron un repaso equitativo por la discografía del grupo destacando la inicial “Rock Me To The Top”, la nueva y melódica “All About Love”, la densa y pantanosa “Heaven’s Trail (No way out)” y el trío del final “Love Song”, “Little Suzi” y “Signs” que acabaron de poner la guinda a uno de los grupos más ansiados del crucero.

 

La banda (arreglada para la ocasión) demostró funcionar sin fisuras como en todos estos años: con Jeff Keith a la cabeza en un genial estado de forma vocal; Frank Hannon y Dave Rude haciendo un trabajo finísimo y letal a las guitarras como no podía ser menos, y la base entre Brian Wheat al bajo y Steve Brown a la batería se sumaron a deleitar a un teatro más que lleno y entregado.

Transcurría la tarde y era momento para visitar a uno de los habituales de nuestros escenarios, el grandullón de Jared James Nichols estaba en el escenario Manhattan para dejarnos su demoledora ración de Bluespower.

 

En su formato trío habitual el guitarrista siguió presentando su disco homónimo que sacó en 2023 y que pasó a presentar por España ese mismo año. Al ser solo tres músicos, el sonido de la sala respetó los temas y no se saturaron como pasó en otros conciertos. Sonaron “Bad Roos”, “Easy Come, Easy Go” o “Down The Drain” por decir alguna, entre solos e improvisaciones que iban encantando cada vez más a los allí presentes.

Nos alegra que alguien que seguimos desde hace una década no pare de subir y se le reconozca todo su trabajo. Un placer verlo en medio del océano o donde sea Sr. Nichols.

Seguimos con otro cabeza de cartel en el segundo día del festival ya que era el turno de ver a Michael Schenker. Tras su gira de verano que en España pasó por el Barcelona Rock Fest, el guitarrista publicó el disco de temas de su época en UFO con colaboraciones confirmando que Erik Gronwall sería el vocalista principal que le acompañaría en su próxima gira, que por otra parte veremos este mes de mayo en España. Por todo esto, nos preguntábamos a quien íbamos a ver en este MORC, como una especie de primera fecha de esa gira, pero constatamos que no fue así tanto por el silencio en los días previos de Gronwall y Schenker como al encontrarnos en las instalaciones del barco a un adorable y servicial Robin Mcauley charlando y haciéndose fotos con quien se acercase, incluidos nosotros… Así pues, misterio desvelado.

 

Dicho esto, ya nos imaginábamos lo que íbamos a ver, así que tras la presentación de Eddie Trunk y el Highway to Hell de intro, salió la banda para interpretar “Into the Arena”, esto es lo que hay, más Schenker que eso no hay nada.

Vimos al Schenker de siempre con “Armed and Ready”, “On and On”, “Looking for Love”, “Cry For The Nations” o “Attack of the Mad Axeman” pero para salirse un poco de lo habitual, nos ofrecieron perlitas como “Emergency” o “Desert Song” para darle el toque especial al concierto, giros que agradecieron los fans más experimentados que estaban por allí.

 

Al contrario que otros, la puesta en escena de Schenker siempre tan ‘humilde’ para entendernos, se resume quedarse en un segundo plano anclado a la parte derecha del escenario, para que sea Mcauley el centro de atención y despliegue su carisma y elegancia escénica, el resto de banda cumple de forma efectiva para crear todo el sonido y ambiente Schenker tan inconfundible. El verdadero artista llena el escenario entero, aunque se empeñe en apartarse a un lado.

Ninguna objeción al transcurso y puesta en escena de dos figuras tan icónicas como son Schenker y McAuley, por separado o juntos… Clase, elegancia y saber estar tanto ellos como toda su banda, un placer verles y eso que aún nos faltaba otra más. De lujo.

 

Una hora para cenar y volver rápido al teatro porque era el turno de otra de las bandas más esperadas, Winger. En un festival al uso te ponen los cabezas de cartel en días diferentes, por eso el MORC es otro mundo, aquí te pueden poner tres el mismo día casi seguidos y sin problema (nos permitimos de ver a Schenker como el tercero (B) después del concierto que vimos) . Todavía nos quedaban días por delante y una segunda ronda, ¿como se supera eso?

Tras hacer cola y una considerable espera (probablemente de los pocos aspectos negativos del MORC, pero es que si no sería perfecto, y ya sabemos que la perfección no existe.) conseguimos un buen asiento centrados con el escenario. Esperamos poco rato y bastante puntuales salieron para dar sus últimos (?) conciertos en el MORC, no sabemos si ese farewell tour ha llegado también al medio del océano o solo a algunos países y se podrá seguir disfrutando de ellos surcando los mares. Cualquier esperanza de verlos en el próximo Lion Rock Fest se ha ido desvaneciendo poco a poco. De hecho, Kip Winger ya ha anunciado fechas en mayo de un concierto para violín en el Schermerhorn Symphony Center de Nashville, mostrándonos su implicación en su otra faceta musical y a la que parece ser quiere dedicarse prácticamente a tiempo completo de ahora en adelante.

 

Empezar con “Stick the Knife In and Twist” y saltar luego a “Seventeen” ya es una declaración de intenciones, aquello sonaba de lujo y la parte instrumental del Seventeen más aún. El engominado de Kip ejerció de perfecto maestro de ceremonias para dejarnos entre todos lo mejor de la banda.

Esta vez fueron 12 temas como “Can’t get enough”,”Down Incognito”,”Rainbow in the Rose” o “Easy come easy go” de sus discos más importantes al igual que vimos en La Riviera y que la gente no dejó de cantar…. Son temas de una generación, de juventud, escuchar como sonó “Miles Away”… de lágrima es poco.

 

Como pasó en Madrid no estuvo John Roth y volvió a estar Howie Simon como tercer guitarra. ¿Y de los demás? ¿Qué vamos a decir de Reb Beach? ¿Y de Rod Morgenstein? ¿De Paul Jones? ¿Howie Simon? ¿Del propio Kip Winger?… Bueno, que sufrió un poco en algunos tonos altos, pero vamos, cosas que pasan y a él se le perdona. Lujo para acabar la noche y esta segunda jornada que nos transcurrió con el ajetreo normal de no parar en todo el día de ver conciertos de un lado para otro… que todos los problemas fueran esos… Vamos a por el tercer día.

Susana Manzanares / David Aresté

Salir de la versión móvil