Editor's Rating

8.5

“Clean your clock” es el último disco de Motörhead, una expresión anglosajona que significa “patear el culo a alguien” o bien poner el cuenta revoluciones de cualquier vehículo más allá de sus límites físicos, lanzándose a una carrera desenfrenada, quemando goma y puliendo asfalto. Cualquiera de las dos definiciones serviría para definir lo que fue, era y seguirá siendo la banda de Mr. Ian Fraser Kilmister, el ya inmortal Lemmy. Hay otra definición más sucia, sexualmente explícita, sobre el título del álbum que nos ocupa, pero no la comentaremos aquí por si hay niños delante.

Marcel Palagós

Toda esta violencia, velocidad y desenfreno es lo que encuentras al pinchar el disco en tu equipo musical porque, amigo mío, esto es Motörhead y tocan Rock and fucking Roll sin paliativos ni edulcorantes. Con Lemmy como amo y señor del escenario, cuello estirado, sombrero calado a lo general Custer, botas de montar, su Rickembacker asesino enchufado al Marshall Murder One y excelentemente secundado por Mikkey Dee a la batera y Phil Campbell a la guitarra; los proyectiles sonoros que conforman este Clean Your Clock impactan una y otra vez contra los tímpanos hasta hacerlos saltar por los aires. Perfecto. Si no te pitan los oídos es que estás demasiado viejo para este negocio, colega.

Grabado durante los días 20 y 21 de noviembre en el Zenith en Munchen, este álbum quedará para siempre como el último directo registrado de Motörhead y, esto, es mucho decir. Quién iba a decir que a Lemmy le faltaba poco para morir cuando se grabó este directo. Quizás en algún momento se nota que le faltara algo de fuerza vocal pero esto no se traslada para nada a su manera de tocar. Con un inicio atronador al son de las sirenas de Bomber parece increíble que hayan pasado 25 años desde la publicación del No sleep till Hammersmith, considerado por muchos uno de los mejores directos de la historia. Pero claro, Lemmy es puro Rock y Phil y Mikkey son unos puntales descomunales que confieren a la grabación una fiereza, solidez y técnica que asombran.

El disco revela una banda que se pasea como un auténtico Panzer y no toma prisioneros. Stay Clean suena fresca como en 1979, Metropolis contiene un gran trabajo de Mr. Dee y When the Sky comes looking for you, de su álbum del año pasado Black Magic, funciona perfectamente en directo demostrando que tanto en 1977 como en 2015 Lemmy sabía sacar latigazos que marcaban a fuego los cuellos más duchos en headbanging. (Hablando de Black Magic, reconozco que me hubiera gustado escuchar en directo el single Electricity por cachonda, directa y efectiva.)

Over the top va precedida de un solo de guitarra de Phil Campbell donde testosterona y sensibilidad blusera se entrelazan en las vibraciones de las seis cuerdas de su Gibson Les Paul. El corte The chase is better than the catch, del clásico Ace of Spades, suena maravilloso como un crochet directo a la mandíbula. Nada mal esa selección de temas para el primer tiempo del partido; si buscabas baladas lo siento: wrong time, wrong place (aunque 1916 podría haber tenido su gracia colocado en algún lugar del set list).

Lost woman blues parece abrir la segunda mitad del bolo; no nos quejaremos, breve recuerdo del AfterShock: todo correcto. Acto seguido se desgrana Rock it; de una maravilla llamada Another perfect day, que pasó sin hacer mucho ruido en su momento (cómo me gusta el One track mind y la versión que Entombed hicieron de ella). Aquí, nuestro frontman favorito se permite, incluso, bromear sobre si algún alma en la sala había llegado a comprar aquel disco! Y tú? No? Pues deja esta reseña en favoritos y ve a por él ya! Ya lo tienes?. Bien, sigamos… Snaggletoth metamorfoseado en tren de carga sin control está a punto de arrollar a la parroquia. ORGASMATRON suena espectacular; con un tempo auto contenido, machacón y pesado tan característico que hace de este trallazo uno de los momentos álgidos del disco (No bebe Sad But True, de los cuatro jinetes, de las fuentes de este corte?).

La pelona planea entre los cortes del disco con su afilada guadaña. Lemmy dedica Doctor Rock a su amigote Phil Filthy Animal Taylor, un héroe de las baquetas muerto la semana anterior al concierto que nos ocupa. Y no estaría Mikkey Dee mandando su particular saludo y homenaje con su solo de batería? Es posible…este disco rezuma emoción. Tras el torrente sonoro de Just cos you got the power, una celebrada No Class pone muy al límite los altavoces con una crudeza punk que supone la antesala perfecta al Averno; infierno que se desata cuando el Rickembacker empieza a escupir la intro de Ace of Spades. Qué decir de este tema? Detonante para la traca final que pone a la banda dónde se merece, en lo más alto del Olimpo rockero. Cabe destacar que Lemmy cambia ligeramente la letra (that’s the way I like it baby, that’s why I’m gonnalive forever… that’s right!) aceptando o previendo su propio ocaso.

Para terminar: Whorehouse Blues, bebida vigorizante para retomar fuerzas y afrontar el fin de fiesta y Overkill, bomba H perfecta para cerrar el concierto, disco y discografía del coloso Lemmy y sus huestes. El trío calavera lo había hecho de nuevo: tributo al rock por todo lo alto.

Sin ser demasiado fan de los álbumes en directo, reconozco que éste suena salvaje a lo largo de sus 16 cortes. Faltaron algunos temas? Por supuesto todos tenemos nuestras favoritas, <escriba su tema olvidado aquí>, pero lo que se vivió en Munchen esa noche fue la constatación de que Motörhead y Lemmy, Lemmy y Motörhead, eran puro rock attitude, sincero, sucio y rápido. Un grandioso epitafio para una de las bandas más relevantes, icónicas y megalíticas de la historia del rock.

Lemmy has left the building.

Killed by Death.

Temas:
Bomber
Stay Clean
Metropolis
When The Sky Comes Looking For You
Over The Top
Guitar Solo
The Chase Is Better Than The Catch
Lost Woman Blues
Rock It
Orgasmatron
Doctor Rock
Just ‘Cos You Got The Power
No Class
Ace Of Spades
Whorehouse Blues
Overkill


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