Andy Timmons + Pedro Javier González – 15 de Marzo 2026 – Sala Mon (Madrid)
La guitarra instrumental volvió a tomar Madrid la noche del 15 de marzo con el esperado regreso de Andy Timmons. El guitarrista texano, uno de los nombres más respetados del rock melódico contemporáneo, regresaba a la capital tras una década de ausencia, y la respuesta del público no pudo ser más clara: entradas agotadas y cambio de sala para poder acoger a todos los asistentes.
La Sala Mon fue el escenario de una velada marcada por la elegancia, el virtuosismo y una conexión constante con el público, con el guitarrista barcelonés Pedro Javier González encargado de abrir una noche que acabaría convirtiéndose en una auténtica celebración de la guitarra. La velada comenzó con la actuación de Pedro Javier González, encargado de inaugurar la noche con un set breve pero hipnótico. Considerado uno de los guitarristas más versátiles del panorama nacional, su trayectoria incluye colaboraciones con artistas como Joan Manuel Serrat o Manolo García, además de haber compartido cartel con figuras de la talla de Paco de Lucía, B.B. King o Pat Metheny.


Su actuación en Madrid fue tan sobria como absorbente. Tras varios minutos en los que el escenario permanecía envuelto en una cantidad de humo casi exagerada —sin que aún hubiese nadie tocando—, el ambiente se ventiló justo cuando apareció el guitarrista, generando curiosas figuras de luz que acompañaban una puesta en escena mínima: él solo, sentado en un taburete con su guitarra.
Durante unos treinta minutos interpretó composiciones propias y algunas versiones con una musicalidad impecable. La sala permanecía en un silencio absoluto mientras el público observaba con atención cada matiz de su interpretación, rompiendo en aplausos unánimes al terminar cada pieza.
Tras este inicio elegante llegó el momento del protagonista de la noche. Andy Timmons regresaba a Madrid después de diez años sin visitarla, y la expectación era máxima. La demanda fue tal que el concierto terminó trasladándose desde la Sala Villanos a la Sala Mon para poder acoger a todos los asistentes.



Sobre el escenario, Timmons volvió a demostrar por qué es uno de los guitarristas más admirados del circuito instrumental. Elegante, rápido y con una clase enorme, su estilo mezcla técnica y melodía con una naturalidad que pocos logran. No es un músico especialmente dado a la teatralidad, pero su guitarra habla con una claridad absoluta.
El sonido fue sencillamente espectacular: cálido, definido y lleno de matices, llenando la sala durante toda la noche. El guitarrista texano se mostró además cercano y comunicativo, agradeciendo constantemente la acogida del público madrileño. El ambiente terminó convirtiéndose en una especie de diálogo musical constante.



Entre canción y canción, los asistentes coreaban vítores que el propio trío respondía improvisando pequeños pasajes musicales sobre la marcha, generando un divertido juego de llamada y respuesta que se repitió varias veces durante el concierto. Este año se cumplen dos décadas del disco Resolution, y buena parte del repertorio miró hacia ese álbum. Cada vez que arrancaba uno de sus temas, la reacción del público era inmediata.
Uno de los momentos más emotivos llegó con “Elegy for Jeff”, dedicada a Jeff Beck, uno de los grandes referentes de Timmons. Poco después llegó uno de los momentos más explosivos del concierto con “Winterland”, cuando toda la sala terminó cantando el estribillo al unísono en una de las escenas más vibrantes de la noche.



El trío que acompaña a Timmons es además un complemento perfecto para su música. El batería Bob Avsharian, formado en Berklee College of Music, demostró ser un músico preciso, creativo y con una enorme musicalidad. A su lado, el bajista Mike Daane aportó una base sólida y poderosa que permitió a la guitarra moverse con total libertad.
Uno de los instantes más especiales llegó con “Duende”, cuando Pedro Javier González regresó al escenario para acompañar a Timmons. El contraste entre la guitarra eléctrica y la clásica de cuerdas de nylon generó un diálogo musical lleno de sensibilidad.
Otro momento inolvidable llegó con la interpretación de Bohemian Rhapsody de Queen, que desató un momento colectivo inesperado: toda la sala cantando mientras Timmons reinterpretaba la pieza con su guitarra recordando a las que hacían hace poco Vai y Malmsteen en directo.



El concierto avanzó entre ovaciones constantes hasta desembocar en una recta final muy celebrada, con el público completamente entregado. Diez años de espera que, a juzgar por lo vivido en la Sala Mon, merecieron completamente la pena. La conexión entre Andy Timmons y el público madrileño fue evidente durante toda la noche… y después de lo visto, queda claro que no debería esperar otros diez años para volver.
Texto y fotos: David Aresté
Setlist: Reclaiming My Time / Six FM / Deliver Us / Helipad / Elegy For Jeff / Recovery / Love > Hate / Winterland / Strawberry Fields / Take Me With You / Super ’70 / Pink Champagne / Opener Day Begins / Duende / Bohemian Rhapsody / Mike Solo Piece / Electric Gypsy / Cry For You / Pray/Answer



