El pasado 9 de febrero, la Sala Rockville de Madrid se convirtió en el epicentro del blues y la energía vibrante con la actuación de Ghalia Volt. La cantante y guitarrista belga, conocida por su habilidad para mezclar el blues tradicional con influencias de rock y psicodelia, ofreció una velada inolvidable que cautivó al público desde el primer acorde.

ghalia-volt-madrid-1 Ghalia Volt incendia la Sala Rockville con su blues vibrante y lleno de almaghalia-volt-madrid-6 Ghalia Volt incendia la Sala Rockville con su blues vibrante y lleno de almaghalia-volt-madrid-3 Ghalia Volt incendia la Sala Rockville con su blues vibrante y lleno de alma

Acompañada por Jay Stiles en los teclados y Daniel Pérez en la batería, Volt creó una atmósfera cálida y envolvente, llena de improvisación y momentos de pura magia musical. Con un sonido característico que fusiona la tradición del blues con el toque fresco y moderno de su propio estilo, Ghalia se movió con seguridad por los escenarios de la música americana, alternando entre canciones de su último álbum “Shout Sister Shout!” y temas más clásicos de su repertorio.

Su guitarra, afilada y precisa, fue acompañada por el característico uso del slide y las afinaciones abiertas, que le dieron un toque único a cada tema. La conexión con el público fue inmediata, con Ghalia contagiando su pasión por la música y logrando que la energía se desbordara en cada canción. Javier Vargas se encontraba entre el público de la sala y Ghalia le invitó para que tocaran dos temas, por eso nos quedamos sin el final de show de Ghalia, que nos comentaron que era especialmente celebrado… esperamos volver a tener la oportunidad para verlo.

ghalia-volt-madrid-4 Ghalia Volt incendia la Sala Rockville con su blues vibrante y lleno de almaghalia-volt-madrid-5 Ghalia Volt incendia la Sala Rockville con su blues vibrante y lleno de almaghalia-volt-madrid-2 Ghalia Volt incendia la Sala Rockville con su blues vibrante y lleno de alma

El punto culminante de la noche llegó cuando la cantante, sin perder la esencia de la espontaneidad, invitó a la audiencia a unirse a un momento de improvisación colectiva, compartiendo incluso un chupito de whisky con los fans más cercanos. Este gesto, lleno de autenticidad, cerró un concierto que fue mucho más que una simple presentación: fue una celebración del blues, la conexión humana y la magia del directo.

Ghalia Volt sigue demostrando ser una artista de talento único, capaz de cautivar con su voz y su guitarra. Gracias una vez más a etin produccions por seguir apostando por los valores del blues/rock actual y mantener vivo el estilo, se deberían llevar algún tipo de reconocimiento por las varias asociaciones de blues que poblan el país, lo tienen más que merecido.

Texto y fotos: David Aresté