YES – 2 de Mayo 2024 – Sala La Riviera (Madrid)

Puente largo en Madrid para aquellos que consiguieron el día 3 de mayo como festivo o cogérselo de vacaciones. Y es que juntar cinco días de asueto, permite el éxodo de la capital. Este factor jugó claramente en contra en cuanto a la asistencia para este concierto, ya que muchos prefirieron salir de Madrid, ante la opción de disfrutar de esta banda legendaria.

Texto y Fotos: Toni Marchante

Si hablamos de la época dorada del rock Sinfónico de los 70, Yes es una mención obligada y uno de los pilares básicos. Es por ello, que la sala La Riviera presentara una afluencia de jóvenes mayores de 50 años fundamentalmente, coetáneos incluso del señor Steve Howe, que con sus 77 años, sigue asombrando con su peculiar y espectacular forma de tocar la guitarra.

Lo primero que llamó la atención nada más entrar en La Riviera, fue que una parte del recinto se reservó para exponer parte del trabajo del mundialmente reconocido artista y diseñador Roger Dean, cuyo impresionante arte de paisajes de otros mundos ha adornado portadas de álbumes clásicos y pósteres, destacándose especialmente en los trabajos de Yes, Asia, Uriah Heep, Greenslade, Gentle Giant, Focus, Osibisa, etc.. . Su trabajo, también ilustra en último álbum de Yes “Mirror to the Sky”. Las portadas de Roger Dean han vendido más de cien millones de copias en todo el mundo.

Yes se presentó en Madrid con su gira “The Classic Tales of Yes”, ahora por Europa, después de haberse paseado por Estados Unidos. Una oportunidad de poder pulsar la realidad actual de la banda y de poder celebrar dentro de su show, los 50 años cumplidos el pasado año de su álbum “Tales from Topographic Oceans”, del que hablamos hace unos días por aquí , además de enseñarnos algo de su último trabajo “Mirror to the sky”.

Grandes leyendas han pasado por la formación de esta banda. Desde los recordados Alan White o Chris Squire, único componente que perduró en las dos etapas de la banda hasta su fallecimiento, hasta otras también eminencias como Jon Anderson, Rick Wakeman, Patrick Moraz, Bill Bruford, Trevor Horn, etc…

La formación actual que nos visitó esta noche fue la de Steve Howe a las guitarras y voces, Geoff Downes a los teclados. Jon Davison a la voz y guitarra acústica, Billy Sherwood al bajo y voces y Jay Schellen a la batería.

Si bien Howe representa el espíritu más genuino de Yes, al ser el que lidera ahora el grupo, Downes lleva en esta formación desde 2011, además de su presencia en aquel “Drama” de 1980.Lo que tiene un mérito impresionante es que Steve Howe con 77 años y Downes con 71 años sigan encima de las tablas dándolo todo.

Jon Davison desde su entrada en 2012 tiene la difícil labor de sustituir al gran Jon Anderson, por su característico timbre de voz .Y lo hace con dignidad, pero la sombra de Jon Anderson en Yes es muy alargada y Jon cumple la labor, con el fin de no desvirtuar lo que casi siempre ha sido una de las señas de identidad de este combo.

Billy Sherwood cubre la histórica labor de Chris Squire, y mira que es difícil esa labor, pero el americano, siendo de un estulo diferente, dio toda una exhibición en el manejo del bajo; incluso apoyó como segunda voz en muchas ocasiones en lo vocal. Jay Schellen tampoco necesita presentación, su presencia en bandas de hard rock de los 90 como Hurricane o Unruly Child lo avalan, además de ser colaborador habitual de Sherwood. Estos dos últimos llegaron de la mano de Geoff Downes pues llegaron a tocar con él en la banda Asia.

Diseñar un set list de Yes que complazca a todo el mundo es tarea imposible. Es tan dilatada su trayectoria, con tan grandes obras, que se convierte en un objetivo utópico. Para esa noche dividieron su actuación en dos sets, uno primero de grandes éxitos y el segundo se centró en promocionar su nuevo disco con una única canción y rendir tributo a “Tales from Topographic Oceans”(1973), colando un tema en la apertura de ese set. Al final nos regalaron un bis con dos joyas.

Las luces se apagaron mientras sonó la intro “The Young Person’s Guide to the Orchestra” saliendo los músicos saludando a escena y comenzando el concierto con “Machine Messiah”. Y es que con Geoff Downes en el escenario, algo del álbum “Drama”(1980) tenía que caer. El público los recibió con fervor y ya desde el primer momento detectamos que íbamos a disfrutar de un buen sonido.

La disposición en el escenario era clara, al fondo Geoff Downes rodeado de teclados por todos lados a la izquierda, la bonita batería de Jay Schellen a la derecha con el tridente de ataque al frente, con Steve Howe a la izquierda, Billy Sherwood a la derecha y Jon Davison en el centro con útiles de percusión a su alcance. Eso explicaba también el posicionamiento del público, más escorado hacia el lado izquierdo, para ver las evoluciones de Howe y Downes y no perderse detalle, sin desmerecer para nada al resto del grupo que rayó a gran altura.

Al igual que el tema de apertura, estando Billy Sherwood presente, tampoco fue extraño que se incluyera en el set algún tema del álbum “The Ladder”(1999), eligiendo para la ocasión “It Will Be a Good Day (The River)”, un corte cercano al pop, donde se percibió un momento de tranquilidad después del gran arranque.

La banda quiso volver a tomar el pulso con “Going for the one”, del álbum homónimo. Para su interpretación, Steve Howe se sentó delante de su table Steel guitar, sonando bastante genuino y rockero. Pero fue en el siguiente, “I’ve Seen All Good People” de aquel “The Yes álbum”(1971), donde el público se animó mucho más, aplaudiendo y coreando con entusiasmo su clásico estribillo “I’ve see all good people turn theirs heads each day, so satisfied I´m on my way”.

Steve Howe nos anunció la interpretación de una versión del tema “América” de Simon & Garfunkel, que sonó genial y quedó muy bien dentro del set. Sin embargo, muchos pensamos que de hacer alguna versión, habría quedado mejor si hubieran tocado algún tema de Asia, habiendo pasado cuatro de los cinco integrantes por esa banda, pero no fue así. Después sonó “Time and a Word” del disco homónimo (1970) que sonó también entrañable.

El público recibió con entusiasmo lo siguiente en sonar, “Don’t Kill the Whale”, único vestigio del álbum “Tormato” (1978) que fue dando protagonismo a cada uno de los músicos en sus facetas particulares, en un corte que da oportunidades para el lucimiento. El primer set concluyó con la sutil interpretación de “Turn of the Century” del álbum “Going for the one” (1977), en el que Steve Howe y Jon Davison se quedaron solos en el escenario, incorporándose el resto poco a poco conforme lo exigía el tema. Preciosa la sincronía de voz y guitarra, un tema que arrancó los aplausos del respetable en varios momentos puntuales.

Tras un receso de unos 20 minutos comenzó el segundo set, abriendo con “South Side of the Sky” del álbum “Fragile” (1971) que volvió a animar a los incondicionales, volviendo a retomar de inmediato el nivel alto de un concierto que no decaía en ningún momento. Ni siquiera en el siguiente corte “Cut From the Stars”, quizás el más desconocido por ser de su nuevo álbum “Mirror to the sky” (2023) y que dejó mucha mejor impresión en directo que en su escucha de estudio.

A partir de aquí la banda se centró en “Tales of the topographic Oceans”, tal y como nos contó Steve Howe, conformando una suite extraída de los cuatro cortes que componen este trabajo. El doble álbum lo concentraron en veinte minutos de alta calidad, donde supieron mantener la atención de los presentes de forma hipnótica. Comenzando por supuesto por ”The Revealing Science of God (Dance of the Dawn)” con unos paisajes sinfónicos espectaculares gracias a los teclados de Geoff Downes. Le siguieron fragmentos de “The Remembering (High the Memory)” y en “The Ancient (Giants Under the Sun)” vivimos otro de los momentos más emotivos de la noche, cuando en la parte final Steve Howe a la guitarra acústica, dio toda una exhibición de técnica y arte, acompañado solo por Jon Davison a la voz. La parte final fue para una resumida “Ritual (Nous sommes du soleil)”.

El bis nos trajo una imprescindible que nunca debe faltar, “Roundabout” del álbum “Fragile” fue el tema más celebrado de la noche, con un público totalmente entregado que lo disfrutó intensamente. Para finiquitar la noche “Starship Trooper” del “The Yes álbum”, con esa parte final que a Steve Howe tanto le gusta y donde deja huella de su grandísima clase.

No hubo presencia de grandes discos emblemáticos como “Close to the edge” o “Relayer” por poner algún ejemplo, pero el tiempo es limitado y el protagonismo estaba muy centrado en el álbum homenajeado.

Una noche donde Yes demostró que aún sigue vivo, que tanto Chris Squire como Alan White seguro que disfrutan desde el más allá, de que Yes siga adelante pregonando aquello que crearon. Yes es un grupo donde la edad no importa cuando hay entusiasmo y entrega; que las limitaciones se vencen con perseverancia y experiencia. Vivimos una noche mágica los privilegiados que llenamos media sala, suerte de haber apostado por Yes en vez de por otras opciones de ocio, fue sin duda una elección magistral.

Toni Marchante

Set list:

Set 1

1.Machine Messiah
2.It Will Be a Good Day (The River)
3.Going for the One
4.I’ve Seen All Good People
5.America (Simon & Garfunkel cover)
6.Time and a Word
7.Don’t Kill the Whale
8.Turn of the Century

Set 2

1.South Side of the Sky
2.Cut From the Stars
3.Tales of the topographic Oceans Suite:
The Revealing Science of God (Dance of the Dawn) / The Remembering (High the Memory) / The Ancient (Giants Under the Sun) / Ritual (Nous sommes du soleil)
Bis:
1.Roundabout
2.Starship Trooper