Se podría llamar al «The Day the Music Died» (El día en que murió la música) que bautizó Don McLean, con su canción «American Pie» años después del accidente de Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Popper en 1959. Decimos eso porque a un Elvis que estaba cumpliendo el servicio militar, un Jerry Lee Lewis que había derrocado él mismo su carrera por el matrimonio con su prima menor de edad y con Little Richard estudiando teología, teníamos que sumar la muerte de estos tres nombres que pisaban muy fuerte para mantener lo que habían levantado grandes nombres como el trío anterior.

El 3 de Febrero de 1959 tuvo lugar en Clear Lake, Iowa, un accidente de avioneta que se llevó la vida de Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Popper (J.P Richardson), tres valores en alza de aquella época de la escena rockera americana. También murió en el accidente el piloto de la avioneta Roger Peterson.

Ese accidente fue el primero y el más trágico que sufrió el rock’n’roll. «The Winter Dance Party» fue el tour que tenían que hacer durante tres semanas por el Medio Oeste de Estados Unidos, pero por problemas de logística, el clima y que la calefacción del autobús se rompió nada más comenzar la gira, optaron por hacer el traslado en avioneta para llegar a tiempo para seguir haciendo la gira. Al poco de despegar la avioneta modelo Beechcraft Bonanza, ya de noche e intentando luchar contra un clima adverso, el piloto perdió el control y se estrelló antes de llegar al aeropuerto; como decíamos no hubo sobrevivientes.

Por eso creemos que es de recibo rendirles un sentido homenaje a Holly, Valens y Richardson con sus mejores temas y recordar su corto pero eterno legado

Buddy Holly



Ritchie Valens



The Big Popper



No hay que olvidar que los desplazamientos en avioneta por Estados Unidos han resultado fatídicos para el rock’n’roll, llevándose a más nombres ilustres y con un futuro prometedor como Stevie Ray Vaughan, parte de una de las formaciones de Lynyrd Skynyrd y Randy Rhoads.